El oficialismo justificó la no injerencia de la Argentina en los casos de Nicaragua, Venezuela y Cuba

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Alberto Fernández y Eduardo Valdés, durante la reunión del grupo Hermandad, desde la quinta de Olivos
Alberto Fernández y Eduardo Valdés, durante la reunión del grupo Hermandad, desde la quinta de Olivos

Lejos de aplacarse, el resultado electoral parece haber exacerbado la crispación política. Luego de que Juntos por el Cambio diera un portazo en la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, donde el oficialismo aprobó de un plumazo 116 DNU, ambos sectores se enfrentaron en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados por la posición de la Cancillería argentina de no injerencia en las cuestiones internas de Nicaragua, Venezuela y Cuba, países que fueron condenados por la Organización de Estados Americanos (OEA) por supuestas violaciones a los derechos humanos y políticos.

El oficialismo apuró la ratificación de 116 decretos y Juntos por el Cambio se retiró de la reunión

Quien arrancó el debate fue el radical Facundo Suárez Lastra, vicepresidente de la comisión, quien reclamó la presencia del nuevo canciller argentino, Santiago Cafiero.

“Creemos que hay una mala apreciación de la idea de no intervención en los asuntos extranjeros, fundamento sobre el cual se ha expresado la Argentina en algunos organismos internacionales donde hubo un voto mayoritario de condena hacia la violación de derechos humanos en estos países. En Nicaragua hubo cinco candidatos presidenciales que fueron encarcelados en pleno proceso electoral”, enfatizó. “Esto perjudica el prestigio de la Argentina y vemos con preocupación bajo el principio de no injerencia se gesta un peligrosísimo principio de indiferencia”, advirtió.

El oficialismo, encabezado por el presidente de la comisión, Eduardo Valdés, cerró filas en defensa de la política exterior argentina y prefirió dirigir sus críticas hacia el titular de la OEA, Luis Almagro.

Luis Almagro, el uruguayo que preside la OEA, junto a María Eugenia Vidal; Almagro es blanco de las críticas del gobierno argentino
Luis Almagro, el uruguayo que preside la OEA, junto a María Eugenia Vidal; Almagro es blanco de las críticas del gobierno argentino


Luis Almagro, el uruguayo que preside la OEA, junto a María Eugenia Vidal; Almagro es blanco de las críticas del gobierno argentino

Yo siento orgullo por la política exterior argentina –retrucó Valdés-. Respecto a la injerencia o la no injerencia en asuntos de otros países, yo tengo muchas diferencias sobre cómo se comporta el secretario general de la OEA. Porque la verdad esa OEA de Almagro nada dijo sobre la destitución que sufrió (la expresidenta) Dilma Rousseff en Brasil; tampoco dijo nada cuando se persiguió judicialmente a quien era el candidato natural a la presidencia, Lula Da Silva, ni cuando se persiguió a (el expresidente de Ecuador) Rafael Correa”.

Bielsa y Jones Huala

La discusión, de tan intensa, también discurrió por el plano doméstico y la escalada de ataques de sectores que se reivindican mapuches en la Patagonia. La oposición fustigó la actuación del embajador argentino en Chile, Rafael Bielsa, por haber concurrido a la audiencia en la que Facundo Jones Huala, líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), pidió sin éxito su libertad condicional en el país trasandino.

Rafael Bielsa, embajador argentino en Chile
Fabián Marelli


Rafael Bielsa, embajador argentino en Chile (Fabián Marelli/)

“Me encantan que se involucren los embajadores, más si son embajadores políticos. Lo hizo Diego Guelar, cuando era embajador en Estados Unidos cuando defendió a Víctor Saldaño, condenado a muerte por asesinato. No es distinto (a la situación de Huala), salvo que uno sea blanco y otro sea mapuche, tal vez sea eso lo que moleste”, sostuvo.

El rionegrino Luis Di Giacomo, de Juntos Somos Río Negro, reaccionó indignado. “No son casos comparables. En el caso de Saldaño se trataba de un delincuente condenado a muerte, y la defensa argentina no fue para sacarlo de la cárcel, sino para reivindicar nuestra postura contra la pena de muerte. La actitud del embajador Bielsa es claramente política de acompañamiento a un grupo que se dice mapuche, que desconoce el Estado argentino y que busca apropiarse de territorios en donde no siembran una sola planta, no crían una sola gallina, sino que son marginales que destruyen”, asestó.

Carlos Heller, del oficialismo, también defendió la postura argentina y desafió a la oposición a que condene, también, el bloqueo de Estados Unidos sobre Cuba desde hace 60 años. “Sigo creyendo en el principio de no intervención, es la más sabia de las posturas en política internacional”, sostuvo.

“No se puede admitir el principio de indiferencia en materia de derechos humanos -retrucó la radical Karina Banfi-. Es inadmisible en un país como el nuestro, nosotros que nos autopercibimos como defensores absolutos de los derechos humanos. No seamos cómplices con el silencio de la humillación que sufren los pueblos de Nicaragua, de Cuba, de Venezuela, donde la gente muere, es detenida y debe migrar”.

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