‘Tengo una obsesión por la orfandad y los niños que se pierden en la ciudad’

Durante la filmación de Mátenme porque me muero (1951) y fuera del estudio de grabación, un peligro inminente alerta al director de cine Ismael Rodríguez, quien teme por la vida de Germán Valdés, Tin Tan. Sin conocimiento alguno, un grupo de asesinos a sueldo, posiblemente agremiados, orquesta el homicidio del “pachuco”. 

¿Quién podría estar detrás de la embestida? Entre los sospechosos figuran Emma Rodríguez, Yolanda Montes, Tongolele, y José René Ruiz, su entrañable amigo Tun Tun.

Hablar con el escritor Carlos Sánchez Morán es recordar la época de oro del cine mexicano, particularmente a comediantes como Tin Tan, un gran ídolo desde su niñez. Egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y hoy editor de Milenio, Sánchez Morán inmortalizó a Germán Valdés en la novela policiaca Salven al Trompudo (agosto, 2022), disponible en Amazon, donde el escritor cuenta una historia paralela a la cinta verdadera donde Tin Tan gana la lotería. 

HUÉRFANOS Y DETECTIVES, ELEMENTOS PARA SUS CREACIONES 

Para crear su ópera prima —publicada— retomó la película Mátenme porque me muero, cuyo guion se basa en el libro Espérame en Siberia, vida mía, del dramaturgo y novelista español Enrique Jardiel Poncela. También se inspiró en la canción homónima de Caifanes y en “Pachuco”, del grupo La Maldita Vecindad. Aunque sus personajes como M. Ponce, don Goyo y el Mismo Diablo fueron producto de su imaginación, dos particularidades resaltan en todos los escritos de Sánchez Morán: detectives y orfandad.

“En términos más periodísticos, tardé como siete meses en teclear; en idear (la historia), casi dos años. Es mi primera novela publicada, hay una obra previa que se perdió en un disco duro”, comparte en entrevista con Newsweek en Español.

—Si bien Manuel M. Ponce fue un músico y compositor mexicano, ¿cómo construyes al personaje que pasa de tener a su madre con aspiraciones artísticas a ser huérfano y convertirse en matón? —le preguntamos.

—Tengo una obsesión por la orfandad y los niños que se pierden en la ciudad. Es un tema cruel y que me ha tocado mirar en el periodismo, como editor veo historias terribles. A lo mejor el reportero solo nota una, pero yo veo 15 al día. Una cosa es leer un letrero en la calle de “Se busca” y otra, conversar con los familiares de las víctimas. 

“En el Centro Histórico de la Ciudad de México, ahora lo que conocemos como Eje Central, existió una vía conocida como Calle del Niño Perdido”.

VENTAJAS DE LA AUTOPUBLICACIÓN EN LIBRO DE TIN TAN

En Salven al Trompudo, un día Ismael Rodríguez llega a la oficina del detective Ponce, quien formaba parte de la sociedad de los temictli, a fin de solicitar ayuda para su actor estrella, Tin Tan. Así comienza una ardua investigación donde el hombre abandonado en su niñez, hoy adulto, tratará de evitar la muerte del actor. Pero como en el cine, todo puede pasar. Con historias de amor, malentendidos y propuestas absurdas. 

“No entendía varias cuestiones, pero estaba dispuesto a conocer la verdad. Primero, saber quién estaba mintiendo, segundo, por qué querían matar al cómico y, al final, como por qué le tenían tanta paciencia al bembón ese. Yo solo lo había visto andar en el relajo y dormir luego de regresar del relajo”, interioriza M. Ponce.

Con más de 50 páginas y similar a un guion cinematográfico —dividido en escenas—, Sánchez Morán sentó sus intenciones literarias y encontró en la comedia un descanso del mundo real. Basta leer una de sus páginas para imaginar el cine en blanco y negro, cuando los comediantes dejaban una huella imborrable en su público por su carisma, picardía e inusual sentido del humor.

Tin Tan Salven al Trompudo
Carlos Sánchez Morán con la novela “Salven al Trompudo”. (Foto: Cortesía)

—¿Es una ventaja para los escritores emergentes la era de la autopublicación, donde no hay intervención del editor?

—Me propuse hacer una novela divertida. Aparece en la sección de tráiler y cómic thriller de Amazon. Como ventaja no tienes que esperar a una editorial o alguien del círculo para incluirte, picando piedra debajo de otros. Prefiero dar mi máximo esfuerzo, pero, aunque me pueda corregir, jamás será lo mejor. Sin embargo, amigas como López Ascencio me ayudan.

“Una desventaja es esa libertad que te deja a la deriva, por ejemplo, sobre la formación del libro físico. Ni cómo funciona el sistema de pagos para el sistema Kindle y tangible”, añade el escritor y colaborador del portal Fusilerías.

UNA SERIE PARA CONCLUIR LA HISTORIA DE LOS TEMICTLI 

—¿Tu próxima novela abordará algún enredo burlesco?

—El próximo libro, titulado Los amores impresentables, será duro, sin tono de comedia. Es la historia de una niña vengadora y abandonada, Valeria. A ella la entrenan desde cárteles hasta asesinos de élite. Está situada en México, llevada hacia la trata de personas y cómo se mezcla en el andar de las ficheras y trabajadoras sexuales. Llegará en agosto de 2023.

Los personajes de esta nueva trama forman parte de los cuentos que Carlos Sánchez publica en el portal de cultura Fusilerías. Uno de ellos es el detective Roberto Portugal, un adicto nacido en Tacubaya, y el Gato, un simple borracho. A diferencia de Salven al Trompudo, que es lineal, esta novela será narrada en dos tiempos.

“Cerraré este proyecto literario con un tercer escrito. Ahí terminaré la historia de los temictli”, concluye. N

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