Obispo negocia liberación de 5 personas privadas de su libertad

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CHILPANCINGO, Gro., julio 6 (EL UNIVERSAL).- El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, dijo que está intentando negociar con organizaciones criminales la liberación de cinco personas que fueron privadas de su libertad.

En entrevista, Rangel Mendoza también habló del incremento de la violencia que se vive en Iguala. Consideró que se debe a que las organizaciones criminales disputan el control de las minas y el presupuesto de los ayuntamientos ante la caída en el precio de la goma de opio.

Además pidió al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, que se informe mejor porque, dijo, tan sólo en su diócesis operan más de tres organizaciones criminales.

El obispo reveló que a petición de las familias de las personas desaparecidas, en este momento está intentando contactar a organizaciones criminales para lograr su liberación.

"Me han ido a ver, me han buscado para ver si es posible, si se puede hacer algo […] Yo ya le encontré el hilo, el problema es que no se puede decir ni hacer gran cosa, ese es el gran problema que tenemos", explicó.

La semana pasada en Chilapa denunciaron la desaparición de cuatro personas, todas desaparecidas entre el 8 y el 20 de junio. De acuerdo a la Fiscalía General del Estado (FGE) estás son las personas que desaparecieron: Amadeo Melchor Bautista (29 años); Nancy Paola Escobar Leonardo (28 años); Iván Alexander Dircio Nava (16 años) y José de Jesús Giles Salazar.

--Cientos de asesinatos y desplazamientos forzados en Guerrero

Desde hace años, Chilapa vive un proceso de violencia que ha dejado más de un centenar de desaparecidos, cientos de asesinatos y desplazamientos forzados. Las autoridades han atribuido esa violencia a las organizaciones criminales "Los Rojos" y "Los Ardillos".

Sobre el quinto desaparecido, el obispo dijo que se trata de un hombre de Chilpancingo, pero no dio más detalles.

Explicó que de acuerdo a la información que ha podido recabar a las cuatro personas privadas de su libertad en Chilapa las tienen organizaciones criminales distintas.

"Estamos mandando recaditos, sobre todo para saber qué grupo los secuestró, no sabemos todavía, nos lo imaginamos pero no estamos seguros", dijo.

El obispo dijo que hasta el momento desconoce si los mantienen con vida o no, también, aseguró, desconoce si se trata de un secuestro, es decir, si están pidiendo algún rescate.

"Es distinto el grupo que tiene a los otros cuatro, no puedo decir qué grupos, si no, se me echan encima", dijo el prelado.

Desde que llegó a la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Rangel Mendoza ha hecho público que ha dialogado con distintas organizaciones criminales con el propósito de reducir la violencia. Incluso, ha informado que ha logrado treguas entre ellos.

No sólo eso, el obispo ha llamado a las autoridades a entablar diálogo con las organizaciones criminales. El gobierno del priista, Héctor Astudillo Flores ha rechazado la propuesta del prelado. El último llamado que hizo fue para la gobernadora electa, Evelyn Salgado Pineda. También lo rechazó.

Por sus intervenciones ante las organizaciones criminales, dijo que logró la liberación de un hombre hace unos días.

El obispo también habló del incremento en la violencia que atraviesa Iguala. Lamentó que en este caso ni el gobierno del estado ni la Federación estén actuando con firmeza para reducir la violencia.

"Ellos saben quiénes son y dónde están, quiénes son los jefes, ¿por qué tanta complacencia y suavidad?, yo creo que ya es tiempo de que pongan más atención y liberen esa ciudad porque todos los días hay muertos y muertos. No es justo", reclamó el obispo.

--Organizaciones criminales buscan controlar las minas

Dijo que en Iguala la violencia se debe a que las organizaciones criminales buscan controlar las minas y someter a los ayuntamientos.

"Desgraciadamente allá el interés de los tres o cuatro grupos que se están peleando es por los intereses de las minas y el presupuesto de los municipios, porque ni amapola hay ahorita, la goma de opio apenas se va a dar".

Desde hace meses, Iguala se convirtió en uno de los epicentros de la violencia en Guerrero.

De acuerdo a un recuento del diario El Sur, en los primeros seis meses del 2021 fueron asesinadas 133 personas, 98 más que en el mismo periodo del año anterior.

El diario indica que 65.4 por ciento de estos asesinatos, ocurrieron del 18 de marzo a junio, periodo que la Guardia Nacional (GN) y la Policía Estatal tomaron el control de la seguridad de Iguala.

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