Obama, Pelosi y McConnell encabezan homenajes estadounidenses a la reina Isabel II: “Una cátedra de gracia”

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Los altos dirigentes y legisladores estadounidenses rindieron homenaje el jueves a la difunta reina Isabel II tras el anuncio del Palacio de Buckingham de su fallecimiento a los 96 años.

La vicepresidenta Kamala Harris dijo en Twitter que la reina había “vivido una vida increíble de servicio y tuvo un profundo impacto en innumerables vidas y acontecimientos históricos”.

Añadió que ella y el Segundo Caballero Doug Emhoff “enviamos nuestras condolencias a la familia real y nos unimos al pueblo del Reino Unido y a todos los que lloran su pérdida en todo el mundo”.

El expresidente Barack Obama, que visitó en dos ocasiones a la reina e incluso fue invitado a alojarse en el Palacio de Buckingham durante su mandato, dijo que ella había “cautivado al mundo” desde el día de su coronación en la Abadía de Westminster hace siete décadas.

Obama dijo que él y su esposa, la ex primera dama Michelle Obama, “se unen a tantos otros que celebran su vida y lloran su fallecimiento”.

“Su Majestad tenía sólo 25 años cuando asumió la enorme tarea de dirigir una de las grandes democracias del mundo. En las décadas que siguieron, hizo suyo el papel de reina, con un reinado definido por la gracia, la elegancia y una incansable ética de trabajo, desafiando las probabilidades y las expectativas puestas en las mujeres de su generación”, dijo.

Obama dijo que ella les había recibido a él y a su esposa “con los brazos abiertos y una extraordinaria generosidad” cuando empezaban a trabajar en la Casa Blanca. Añadió que tanto él como Michelle Obamma quedaron “impresionados por su calidez, la forma en que hacía sentir a la gente cómoda y cómo aportaba su considerable humor y encanto a los momentos de gran pompa y circunstancia”.

“Michelle y yo estamos agradecidos por haber sido testigos del liderazgo de Su Majestad, y estamos impresionados por su legado de servicio público incansable y digno. Nuestros pensamientos están con su familia y el pueblo del Reino Unido en este difícil momento”, añadió.

Otro de los 14 presidentes estadounidenses que estuvieron en funciones durante sus siete décadas en el trono, el expresidente Bill Clinton, dijo en un comunicado que él y la ex secretaria de Estado Hillary Clinton lamentan su fallecimiento y “se unen a la gente de todo el Reino Unido y la Commonwealth, y en todo el mundo, en agradecimiento por su extraordinaria vida”.

“A lo largo de su notable reinado de 70 años, condujo a Gran Bretaña a través de grandes transformaciones con una gracia, una dignidad y una preocupación genuinas por el bienestar de todo su pueblo. En los días soleados y los lluviosos, ella era una fuente de estabilidad, serenidad y fortaleza”, dijo, y agregó que él y Hillary “siempre estarán agradecidos” por su amabilidad durante sus visitas al Palacio de Buckingham en 1995 y 2000, y por “ todo lo que hizo para fomentar la Relación Especial”.

El penúltimo presidente de Estados Unidos que se reunió con ella, el expresidente Donald Trump, dijo en su plataforma Truth Social que él y la ex primera dama Melania Trump quedaron “profundamente entristecidos” al enterarse de su fallecimiento.

“Junto con nuestra familia y compatriotas estadounidenses, enviamos nuestras más sinceras condolencias a la familia real y al pueblo del Reino Unido durante este momento de gran pesar y dolor”, dijo.

En un comunicado, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, calificó a la difunta reina como “un pilar de liderazgo en el ámbito mundial y una devota amiga de la libertad” durante su reinado de 70 años.

“La reina Isabel encarnó el más alto espíritu del deber cívico: por eso se ganó la reverencia de su pueblo y el respeto del mundo. Su Majestad guió hábilmente al Reino Unido a través de grandes turbulencias y transiciones”, dijo. “Bajo el foco más brillante de la historia, la reina Isabel ofreció una cátedra de gracia y fuerza, poder y aplomo. Su extraordinaria vida y liderazgo continuarán inspirando a mujeres jóvenes y niñas en el servicio público, ahora y en las generaciones venideras”.

Pelosi agregó que fue “un honor” para ella haber estado presente en la Cámara de Representantes cuando la reina se convirtió en la primera y única monarca británica en dirigirse al Congreso de los Estados Unidos durante una visita de estado en 1991.

En el pleno del Senado, el líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, dijo que se unió “con todos los estadounidenses” para "ofrecer las más profundas condolencias y oraciones a la familia real y al pueblo del Reino Unido”.

Schumer dijo que era “difícil de comprender” una despedida de la difunta reina porque la mayoría de los estadounidenses, y los británicos, “nunca han vivido en un mundo” sin ella en el trono.

“En su vida de servicio, conoció a 15 primeros ministros diferentes, catorce presidentes de EE.UU., viajó a más de 100 países y realizó más de 200 visitas oficiales de Estado. Fue la primera monarca británica en dirigirse a una sesión conjunta del Congreso y, gracias a ella, la relación especial entre Estados Unidos y el Reino Unido adquirió un significado aún más especial”, expresó.

Aseguró que la difunta reina era “un pilar” y “la encarnación viva de las virtudes que se encuentran en el corazón de la nación que con tanto orgullo lideró”.

“Me atrevo a decir que nunca veremos a una líder como ella mientras vivamos”, agregó.

El principal republicano del Senado, el senador Mitch McConnell, dijo en un comunicado que “todos los estadounidenses están con nuestros grandes amigos al otro lado del Atlántico” en duelo por la difunta reina.

“Durante 70 largos años, desde las secuelas de la Segunda Guerra Mundial hasta bien entrado el siglo XXI, a través de 15 primeros ministros diferentes, a través de grandes triunfos y grandes desafíos, el liderazgo constante de la reina protegió la tierra que amaba. A pesar de pasar casi tres cuartos de siglo como una de las personas más famosas y admiradas del planeta, la reina se aseguró de que su reinado nunca se tratara realmente de ella misma, ni de su fama, ni de sus sentimientos, ni de sus deseos o necesidades personales. dijo. “Ella guió instituciones venerables a través de los tiempos modernos utilizando virtudes eternas como el deber, la dignidad y el sacrificio. Ofreció a nuestro mundo contemporáneo la cátedra viva que tanto necesitaba”.

McConnell agregó que la muerte de la reina es “una pérdida para el mundo entero”.

“Nosotros, los estadounidenses, nos unimos a nuestros amigos en oración, dolor y gratitud por una líder tan notable y un reinado tan exitoso”, dijo.