Anuncios

Se va “La Niña” y se espera la llegada de “El Niño”: cómo seguirá el tiempo en el otoño

Los especialistas señalan que el otoño podría presentar precipitaciones abundantes, por encima de lo normal, durante abril, mayo y junio, en gran parte de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y toda la región norte del país
Los especialistas señalan que el otoño podría presentar precipitaciones abundantes, por encima de lo normal, durante abril, mayo y junio, en gran parte de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y toda la región norte del país

Ya estamos en otoño, pero aún las bajas temperaturas se hacen esperar. Sin embargo, los meteorólogos sostienen que ya pasó –al menos por unos meses– el calor agobiante que se registró hace poco más de una semana.

Cambio climático: las 15 áreas claves para vivir de forma más sustentable que propone una feria ambiental

Ignacio Amorín, meteorólogo de LN+, afirma que las temperaturas récord que se experimentaron en el tercer mes del año comenzaron a bajar desde el 20 pasado: “El debilitamiento del fenómeno ‘La Niña’ permitió que la atmósfera empieza a normalizarse. Ya se mueve aire sobre nuestra región y por eso empezaron a verse frentes fríos, empezaron las precipitaciones y se produjo un episodio de lluvias fuertes sobre Córdoba y el Ssur del Litoral hace una semana”.

Según el especialista, poco a poco la atmósfera va a recuperar su circulación normal. Sin embargo, advierte que demorará unos meses hasta normalizarse del todo. “Esto indicaría que el otoño podría presentar precipitaciones abundantes, por encima de lo normal, durante abril, mayo y junio, en gran parte de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y toda la región norte del país. Es decir que lo peor en cuanto a la sequía ya pasó. Hacia el segundo semestre de este año hay altas probabilidades de que tengamos el fenómeno ‘El Niño’. Éste se produce cuando se calientan las temperaturas del Océano Pacífico. Entonces, 2023, que empezó con una gran sequía y olas de calor impresionantes, es probable que termine muy lluvioso”, adelanta.

Cindy Fernández, vocera del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), señala que, en los próximos 90 días, es decir durante el final del otoño y comienzo del invierno, se esperan en gran parte de la región Pampeana y en el norte de la Argentina precipitaciones normales a superiores para esa época del año. “Este pronóstico incluye a parte de La Pampa, provincia de Buenos Aires, parte de San Luis, Córdoba, Santiago del Estero, parte de La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy, parte de Chaco y parte de Formosa. En el resto del país se esperan condiciones de normalidad para la época del año”, enumera.

En relación con las temperaturas, Fernández anticipa que la franja central de la Argentina, así como el noreste y noroeste del país tendrán un otoño benévolo en cuanto a las temperaturas, con valores que pueden estar entre normales a superiores. “No se espera un otoño frío”, resalta.

Para el resto del país, la Patagonia y el extremo norte del país, se esperan temperaturas dentro del rango normal.

“Son 15 minutos de plena felicidad”: cumple 81 años y los festejará con un vuelo en parapente

Sequía y calor agobiante, el origen

Según el meteorólogo de LN+, el fenómeno de “La Niña” se produjo por tres años consecutivos. Se trata de una interacción oceánica atmosférica que se produce en el Pacífico Ecuatorial y, aunque está lejos de la Argentina cambia o altera la circulación normal de la atmósfera. “Recién ahora, a finales de marzo y principios de abril entramos en una neutralidad de este fenómeno. Es decir que despedimos a ‘La Niña’ después de tres años. Este fenómeno afectó no solo a nuestro país, sino también a varias regiones de América del Sur provocando graves sequías. En 2020 se ocasionaron terribles incendios en la zona del Amazonas. Aunque esos son provocados por los seres humanos, se salen de control por cuando el suelo está seco por falta de lluvia, hay viento y hace calor”, resume Amorín.

El especialista agrega, además, que esa sequía se fue propagando en 2021 hacia el sur del continente, y llegó a Paraguay, sur de Brasil y norte de la Argentina. “En 2022 alcanzó a la región pampeana, a la Mesopotamia y a Chaco. Además, golpeó duramente en la zona núcleo durante finales de 2022 y duró todo este verano. Por otro lado, el calor empezó muy temprano. Hacia fines de noviembre del año pasado, terminando la primavera, comenzaron los episodios de calor extremo”, recuerda.

Según explica, la ausencia de lluvias en los meses de verano, cuando los días son muy soleados, se propician las altas temperaturas porque hay radiación solar elevada. “Y esa fue la característica desde finales de noviembre hasta prácticamente el 20 de marzo, que prevalecieron sobre el centro y partes del norte de nuestro país”, agrega.

Sobre la región central, Amorín explica que, aunque en enero hizo calor, fue entre el 2 y el 15 de febrero cuando se vivió una ola muy intensa en Mendoza, Córdoba, San Luis, La Pampa, en la provincia de Buenos Aires y en el Litoral. “Hasta en Chubut y Santa Cruz se produjeron altas temperaturas. Por otro lado, en Mendoza capital, San Rafael, la zona de las Flores, Ezeiza y en la provincia de Buenos Aires tuvimos hasta siete días con ola de calor, algo realmente inusual”, destaca.

Récord

Mariela de Diego, jefa de prensa del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reconoce que la Argentina registró el verano 2022-2023 (para la meteorología el verano abarca diciembre, enero y febrero) más cálido de su historia desde 1961 con 1,3°C por encima de la temperatura normal. En el mismo período, la ciudad de Buenos Aires batió el récord histórico de 1906 a 2023 con una temperatura promedio de 25,6°C.

“La primera ola de calor se produjo antes de que comenzara el verano meteorológico ya que fue a finales de noviembre. Además, observamos anomalías de temperaturas históricas en marzo. Este mes nos dejó muchísimos récords de temperaturas. Por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires se batió el de temperatura máxima para marzo con 38,9°C y también la mínima más alta, que fue de 28°C”, destaca De Diego.

Verano 2024

Muchos se estarán preguntando si el próximo verano será tan caluroso como el de 2023. Amorín aclara que aunque es difícil hacer un pronóstico sobre lo que sucederá el próximo verano, es importante observar el gran aumento de la temperatura promedio global que desde la Revolución Industrial hasta ahora aumentó 1,1°C, con proyección a que suba 1,5°C hacia 2035. “Ese aumento del calentamiento global traerá aparejado un incremento de los fenómenos meteorológicos extremos. En esta línea deberíamos esperar veranos cada vez más cálidos, con más olas de calor”, predice.

Los datos ya están encendiendo las alarmas del mundo entero. El Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) emitió el 20 pasado un informe en el que 234 científicos afirman, con evidencia, que aumentaron las olas de calor durante los últimos años en un 40%. Es decir que los próximos veranos podremos tener olas de calor que pueden ser más intensas y frecuentes. Pero también veremos que aumentan los fenómenos extremos en poco tiempo, tanto calor como frío y lluvias. “Por ejemplo, en un lugar que caen 1000 mm por año, si el régimen de precipitación no se viera afectado, el calentamiento global puede provocar que haya menos episodios de lluvias, pero de mayor intensidad. Es decir, cinco episodios de 200 mm, en lugar de 10 de 100 mm. Esto generará más impacto sobre la sociedad”, destaca Amorín.

Fernández concuerda y agrega que al observar los veranos de los últimos 30 años se ve una tendencia hacia temperaturas más altas. “Vemos que los veranos son cada vez más cálidos en la Argentina. Entonces, es esperable que sigamos teniendo temperaturas cada vez más altas, con olas de calor cada vez más intensas. Esto ya se viene produciendo en los últimos años y la tendencia es que esto se siga registrando”, concluye la especialista.