Nayib Bukele, un presidente 2.0 con vocación por el poder absoluto

Daniel Lozano
·4  min de lectura
Nayib Bukele se llama a sí mismo en su cuenta de Twitter "el presidente 2.0 'más cool' del mundo"
Nayib Bukele se llama a sí mismo en su cuenta de Twitter "el presidente 2.0 'más cool' del mundo"

CARACAS.- El presidente de El Salvador Nayib Bukele ha asustado a la comunidad internacional con su arremetida contra el poder judicial y la Fiscalía en un desvarío autoritario al calor del fervor y del apoyo mayoritario que suscita en la sociedad salvadoreña. Alarma sí, pero no sorpresa: su querencia por el poder absoluto se le veía venir desde el principio de su carrera política. Bukele, de 39 años, no ha engañado a nadie.

“Es un populista clásico, pero en variante 2.0. Postmoderno”, resume el historiador Armando Chaguaceda. “El presidente más guapo y cool del mundo mundial”, como se definió él mismo en su cuenta de Twitter.

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El dirigente que ha arrinconado a los dos partidos gobernantes desde el final de la guerra civil salvadoreña procede precisamente de uno de ellos, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El partido de la antigua guerrilla, viejo aliado del chavismo, le situó al frente de la alcaldía de la capital, San Salvador, desde 2015 hasta 2018 en su rampa de lanzamiento hacia la presidencia. Su gestión allí adelantó lo que vendría después al frente de la nación: la misma fama de buen gestor, exitoso en la lucha contra la violencia, pero con evidente ademanes autoritarios. Y siempre contra el periodismo crítico y con los fiscales en la mira.

La actual arremetida totalitaria contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y contra el fiscal tiene un precedente: cuando Bukele ejercía el bastón de mando en San Salvador se presentó a declarar ante el fiscal general con un batallón de mil seguidores. Se sospechaba que había maniobrado en el mundo 2.0, ese que tanto le gusta, para atacar al diario La Prensa Gráfica.

La nueva asamblea legislativa de El Salvador, controlada por el partido Nuevas Ideas del presidente Bukele destituyó el sábado a la noche a los magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia
La nueva asamblea legislativa de El Salvador, controlada por el partido Nuevas Ideas del presidente Bukele destituyó el sábado a la noche a los magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia


La nueva asamblea legislativa de El Salvador, controlada por el partido Nuevas Ideas del presidente Bukele destituyó el sábado a la noche a los magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia

Ya en la presidencia, los ataques contra los medios han seguido, especialmente contra el diario digital El Faro, al que acusó de lavado de dinero por recibir donaciones internacionales. Lo mismo que hacen las revoluciones en Cuba o Venezuela.

Precisamente en el país petrolero está el origen de un escándalo desvelado en su día por otro medio local, según el cual el Bukele alcalde habría recibido fondos de la Alianza Bolivariana de los Pueblos (ALBA).

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El millennial adicto al celular decidió separarse a tiempo del FMLN y lanzarse a conquistar el país con partido interpuesto, Gran Alianza para la Unidad Nacional (GANA), en primera vuelta de 2019, para luego formar el suyo, Nuevas Ideas, para las parlamentarias, en las que arrasó.

Dicen los sabios que la pulsión antidemocrática se lleva dentro y que sólo hace falta una excusa para que esta brote y se airee con firmeza. Así sucedió cuando Bukele tomó el año pasado el Parlamento con un destacamento militar, otra de las maniobras que preceden a la actual y en la que ya dejó muy claro lo que estaba por venir.

"Bukele es un extraordinario comunicador, muy efectivo y carismático", opina el experto José María Tojeira, sobre una de las claves de la popularidad del mandatario.
Getty Images


Los expertos señalan que una de las claves de la popularidad de Bukele es que es un extraordinario comunicador, muy efectivo y carismático (Getty Images/)

¿Cuál es la ideología de Bukele? Sus cercanos le comparan con grandes líderes como Fidel Castro o Mao, pero no por sus ideas, sino por su personalidad. Y es que un millennial no es de derechas ni de izquierdas, mucho más en la “twittercracia” desde la que impone decretos, destituye ministros o reparte eslóganes entre la población. Esta es una de las principales artes de Bukele, publicista antes que político, quien con el mensaje “Que devuelvan lo robado” aplastó el bipartidismo reinante en el pequeño país centroamericano durante casi 30 años.

Simpatizantes del presidente de El Salvador Nayib Bukele
Simpatizantes del presidente de El Salvador Nayib Bukele


Simpatizantes del presidente de El Salvador Nayib Bukele

No le faltaban motivos: el expresidente Mauricio Funes (FMLN) está huido en Nicaragua y Tony Saca (ARENA) con una condena de 10 años a cuestas.

Frente a la corrupción de sus antecesores, Bukele se apoya en su fama de buen gestor incluso durante la pandemia, en la que ha repartido 300 dólares para los más vulnerables. También en la lucha contra la violencia, un logro que ya anticipó en la capital. El despliegue de los militares y la mano dura contra las temidas maras han mejorado drásticamente las cifras de homicidios, aunque desde El Faro se le ha señalado por llegar a acuerdos con los jefes de las famosas bandas.

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“Bukele domina las redes sociales posicionando un mensaje que contribuye con su épica, pero como vemos es un hábil político que sabe qué esconder”, destaca María Puerta Riera, profesora de Gobierno Americano en Florida.

La firmeza mantenida por Washington en las ultimas horas, un contratiempo en los planes de Bukele, no le la frenado de momento. “Esa es la postura formal de los Estados Unidos como defensor y promotor de la democracia. Por otra parte, está el asunto doméstico: una crisis adicional en El Salvador puede complicar la ya existente en la frontera, de manera que Estados Unidos hará lo posible por presionar a Bukele. Las consecuencias son tremendas en ambos planos”, desvela Puerta.