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Los muscle cars de Dodge siguen vivos con una nueva versión eléctrica del Charger

DETROIT (AP) — La cultura de los muscle cars en Estados Unidos se está adaptando al nuevo mundo de los vehículos eléctricos, pero las bestias de gran potencia con motor de gasolina seguirán existiendo por algunos años más.

Dodge presentó el martes dos versiones del muscle car Charger que funcionan con baterías, que seguirán rugiendo como un gran motor V8, pero sin contaminar por el tubo de escape.

Ambas se construirán sobre la base global de vehículos grandes de Stellantis. Y la planta de Windsor, Ontario, que las fabricará podrá alternar entre motores de gasolina y eléctricos en función de la demanda de los consumidores. La flexibilidad permitirá a Stellantis cubrirse la espalda si las ventas de vehículos eléctricos despegan o pierden impulso.

El año pasado, Stellantis dejó de fabricar los vehículos Charger y Challenger con motor a gasolina, y muchos pensaron que ese sería el principio del fin para los potentes sedanes.

Pero el director general de Dodge, Tim Kuniskis, dijo que había indicios de que una versión a gasolina sobrevivirá. “Siempre ha estado ahí. Siempre estuvo en el plan. Siempre regresaría”, comentó.

La compañía, sin embargo, restó importancia a la versión a gasolina y presentó modelos eléctricos de dos y cuatro puertas que se parecen un poco a los Charger de la década de 1960 con líneas aerodinámicas y hatchbacks en lugar de maleteros.

Las versiones eléctricas, llamadas Charger Daytona por la carrera de NASCAR en Florida, tendrán dos motores, uno de 670 caballos de fuerza con la capacidad de pasar de 0 a 97 kilómetros por hora (60 millas por hora) en 3,3 segundos. El otro motor no se queda atrás, con 496 caballos de fuerza y capacidad de ir de 0 a 97 km/h (60 mph) en 4,7 segundos.

Dodge afirma que la versión eléctrica de alto desempeño es el muscle car más rápido y más poderoso del mundo. Y el próximo año lanzará una versión con una potencia aún mayor.

Se tiene previsto que el Daytona de 496 caballos de fuerza tenga un rango de autonomía de 510 kilómetros (317 millas) por carga de batería, mientras que la versión de alto desempeño podrá recorrer 418 kilómetros (260 millas).

Ambas versiones tendrán el Fratzonic Chambered Exhaust, un sistema de escape que envía aire a través de una cámara para simular el sonido que generaría un vehículo con motor V8.

Y las dos versiones son pesadas debido a las grandes baterías, cada una con pesos brutos vehiculares de más de tres toneladas.

El nuevo Charger Sixpack de motor de gasolina tendrá un aspecto similar a las versiones eléctricas y estará alimentado por un nuevo motor de seis cilindros y tres litros con dos turbocargadores. Las versiones estándar ofrecerán 420 caballos de fuerza, mientras que el motor de alto rendimiento tendrá 550 caballos de fuerza.

La compañía dijo que el nuevo motor generará más caballos de fuerza y producirá más par motor que el saliente V8 Hemi de 5,7 litros y 6,8 litros. Empleados de la compañía dijeron que todavía no han terminado las pruebas de rendimiento de combustible en el nuevo motor del Charger.

Todas las versiones tienen tracción total, pero pueden cambiarse a tracción trasera para que los propietarios puedan seguir derrapando. Habrá opciones que preparen a los vehículos para las pistas.

La producción de las versiones del Daytona coupé de dos puertas está prevista para arrancar en los próximos meses, mientras que la producción de las versiones de cuatro puertas y de motor de gasolina comenzará a principios del próximo año.

Kuniskis dijo que no está seguro de cuál versión se venderá mejor, si la eléctrica o la de gasolina. Gracias a los incentivos fiscales federales sobre los vehículos eléctricos, los pagos de arrendamiento serán muy atractivos y podrían influir en algunos compradores, comentó.

Es muy probable que la compañía reciba críticas por parte de los grupos ambientalistas por lanzar vehículos eléctricos que dan más importancia al rendimiento que a la eficiencia y por mantener el muscle car con motor a gasolina.

Pero Kuniskis indicó que, en circunstancias normales, unos 17 millones de vehículos nuevos son vendidos en Estados Unidos cada año. “¿Saben qué? La gente necesita opciones”, manifestó.

Kuniskis dijo que esperaría críticas si Dodge no puede ofrecer una versión eléctrica del Charger. “Está diseñado para el rendimiento y tiene un rango bajo de autonomía, pero sigue siendo un vehículo eléctrico de batería. ¿Van a odiarlo? Parece un poco extraño”.