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El rostro de una mujer hispana luchadora, adorna las monedas estadounidenses

Nina Otero-Warren, la luchadora latina por el derecho al voto y la educación de las mujeres en Nuevo México ilustra la moneda de 25 centavos

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Adelina “Nina” Otero-Warren fue una activista que luchó por el derecho al voto femenino durante el siglo XX. Fue la primera latina en postularse para el Congreso y la primera superintendente latina de las escuelas públicas de Santa Fe. Es una de las mujeres cuyas imágenes se imprimieron en la moneda de 25 centavos de Estados Unidos en 2022. La moneda en su honor fue lanzada el 15 de agosto de 2022. En este artículo, Anna María Nogar, profesora de estudios hispanos del suroeste en la Universidad de Nuevo México, escribe sobre el trabajo y el legado de Otero-Warren.

Por Anna María Nogar, Universidad de Nuevo México

1. ¿Cómo contribuyó Otero-Warren a los derechos políticos de las mujeres?

Otero-Warren abogó incansablemente en español e inglés para que Nuevo México ratificara la 19ª Enmienda en la Constitución de Estados Unidos, la cual otorgaba el derecho al voto a las mujeres. Para aprobar una enmienda constitucional, tiene que ser ratificada por tres cuartas partes de todos los estados.

En Nuevo México, Otero-Warren implementó estrategias promovidas por la Congressional Union, una organización nacional creada en 1913 para abogar por el derecho de las mujeres al voto. También presionó a los líderes estatales para que votaran a favor de la ratificación y, dado que el primer idioma de la gran mayoría de los nuevos mexicanos era el español, su bilingüismo le permitió trabajar con líderes de opinión en todas las comunidades para mantenerse enfocados en el sufragio y los derechos de las mujeres.

En su lucha por los derechos femeninos contó con el apoyo de sus compañeras nuevomexicanas, como Otero-Warren y sus colegas se referían a sí mismas, Soledad Chávez Chacón y la folclorista Aurora Lucero. Juntas, estas mujeres se esforzaron por allanar el camino para el futuro liderazgo femenino en el estado. En 1922, por ejemplo, Chacón se convirtió en la primera latina del país elegida para ocupar un cargo estatal, sirviendo como secretaria de estado de Nuevo México.

A inicios de la década de 1920, Otero-Warren se desempeñó como presidenta de la Federación Estatal de Clubes de Mujeres. Como presidenta, puso la mira en objetivos progresistas. De hecho, parte de su trabajo consistía en persuadir a los legisladores para que aumentaran la edad de consentimiento de 16 a 18 años. También promovió una ley de cuidados para los niños dependientes y abandonados.

En 1921, se aprobó una enmienda a la constitución estatal que garantizó a las mujeres el derecho a postularse para un cargo en Nuevo México. En 1922, Otero-Warren se convirtió en la primera latina del país en competir por un escaño en el Congreso, postulándose como republicana. Aunque perdió ante el demócrata James Hinkle por 9 puntos porcentuales, su capacidad para hablar directamente con los nuevomexicanos dio visibilidad a su candidatura.

Periódicos en español como “La Revista de Taos” publicaron su plataforma política, lo cual garantizó que los hispanohablantes entendieran su apoyo a los agricultores, ganaderos, educadores, niños y familias. Era partidaria de los nuevomexicanos y dijo que si la elegían para el Congreso lo consideraría “un alto honor y una oportunidad para el servicio”.

La sufragista y política estadounidense Adelina 'Nina' Otero-Warren posando en un retrato el 11 de julio de 1923. Biblioteca del Congreso/Maestro de ceremonias/Getty Images

2. ¿Qué hizo por la educación en Nuevo México?

Como la primera superintendente latina de las escuelas públicas de Santa Fe, cargo que ocupó de 1917 a 1929, Otero-Warren promovió la educación, tanto en Santa Fe como en las áreas rurales circundantes. También impulsó la educación bilingüe y nativa en las escuelas y comunidades. Desde 1848, los políticos federales habían intentado eliminar el español de los entornos educativos y con fines oficiales como condición de estado en Nuevo México. Sin embargo, en 1912, cuando Nuevo México se convirtió en un estado, finalmente su constitución conservó el español como idioma oficial.

Otero-Warren equilibró las necesidades y deseos de los nuevomexicanos de habla hispana con las expectativas a nivel federal sobre el uso del inglés en las escuelas públicas. Tanto ella como otras personas presionaron a los líderes estatales para mantener el español como idioma público, de manera que los hispanohablantes no tuvieran impedimentos a la hora de buscar un empleo y pudieran ser nombrados para ocupar puestos financiados por el gobierno federal y estatal. Eso conservó el derecho social y político de los nuevomexicanos.

También trabajó para mejorar las condiciones sanitarias y de vivienda de los niños en la Escuela Indígena de Santa Fe, un internado para niños nativos creado por el gobierno federal en 1890. Otero-Warren fue inspectora de Servicios Indios para el Departamento del Interior de 1922 a 1924, siendo la primera mujer en ocupar ese puesto.

Otero-Warren también trabajó como supervisora estatal de clases de alfabetización en 1937 bajo el auspicio de la Works Progress Administration. En dicho cargo, diseñó un plan de estudios para adultos de habla hispana que les permitiera aprender inglés en sus comunidades mientras conservaban la alfabetización en español.

Más tarde, escribió sobre la vida indo-hispana en Nuevo México. Su libro “Old Spain in Our Southwest” (La antigua España en nuestro Suroeste) contó las historias de los nuevos mexicanos con sus propias palabras. Su publicación iba en contra de la imagen de las personas de Nuevo México que difundían muchas publicaciones en inglés, quienes las describían como primitivas, incultas o iletradas.

Con su libro, Otero-Warren logró que la cultura de Nuevo México fuera comprensible para los forasteros. Documentó prácticas comunitarias como las celebraciones de Semana Santa o los rituales de matrimonio, registrando expresiones bilingües como “ni con jabón de la Puebla” para indicar que algo era tan sucio que ni siquiera el mejor jabón podía limpiarlo y recordando valores compartidos y prácticas educativas que precedieron a la colonización estadounidense.

¿Cómo la recuerdan hoy en Nuevo México?

En el centro de Albuquerque hay un mural que recuerda a Otero-Warren como defensora de los derechos de voto para las mujeres. Es un recordatorio visual cotidiano en el corazón de la ciudad de sus intervenciones políticas vitales. La Iniciativa de Placas Históricas de Mujeres de Nuevo México, puesta en marcha en 2007, dedicó una placa conmemorativa a Otero-Warren en su ciudad de nacimiento, La Constancia, conectándola con la comunidad y el hogar.

La publicación en 2021 de “El feliz ingenio neomexicano”, una colección bilingüe de poemas del periodista Felipe M. Chacón, volvió a poner en primer plano la activa vida política de Otero-Warren. Su poema de 1922 apoyando su campaña para el Congreso señaló que su elección reflejaría el progresismo de Nuevo México, promovido por su ciudadanía de habla hispana. Sus palabras reflejan cómo se la conoce hoy:

“Cubrirá Nuevo México de Gloria / Poniendo una mujer en el Congreso… Un brindis de alegría / Placer del progresivo ciudadano”.

Anna María Nogar, Universidad de Nuevo México

Como activista, Nina Otero-Warren luchó por el derecho de las mujeres a votar en Nuevo México. Ahora su imagen aparece en la moneda de 25 centavos estadounidense.