Un líder opositor se entrega en Venezuela, multitud complica el traslado

CARACAS (Reuters) - Un dirigente opositor buscado por incitar a la violencia en las protestas que sacuden a Venezuela se entregó el martes a las fuerzas de seguridad, pero decenas de miles de seguidores inundaron las principales avenidas de Caracas impidiendo su trasladado por carretera.

Leopoldo López, que estuvo en la clandestinidad hasta el martes por una orden de arresto en su contra en medio de las protestas que ya causaron cuatro muertos, dio un breve discurso y se subió a un tanque blanco que vigilaba la concentración de la oposición, según testigos de Reuters.

Con una bandera venezolana en el puño derecho en alto y una flor en la mano izquierda, López entró al vehículo mientras sus seguidores coreaban "Leopoldo, amigo, el pueblo está contigo".

"Si mi encarcelamiento vale para el despertar de un pueblo, para que Venezuela despierte definitivamente y podamos construir ese cambio en paz y democracia (...) entonces vale este encarcelamiento infame", dijo López antes de entrar en el tanque, escoltado por miembros de la Guardia Nacional.

Después de avanzar unas manzanas dentro del vehículo blindado, los militares trasladaron a López a una camioneta todoterreno ante las peticiones de la muchedumbre que exigía verlo.

Pero una marea de manifestantes bloqueaba las principales avenidas de Caracas y las fuerzas de seguridad no encontraban rutas alternativas para continuar su trayecto. La camioneta tuvo que entrar en un aeropuerto militar dentro de la ciudad.

Las manifestaciones contra el deterioro de la economía y los problemas de inseguridad en Venezuela cobraron fuerza el lunes después de que cuerpos de seguridad del Estado registrasen la sede del partido opositor de López, Voluntad Popular, buscando a sus dirigentes.

A pesar de las intensas protestas, que duran ya una semana en Caracas y casi 20 días en el resto del país, no hay indicios de que puedan poner en juego la continuidad de Maduro en el poder.

Los choques entre oficialistas y opositores han dejado en la última semana cuatro fallecidos, cientos de heridos y destrozos en oficinas públicas de Caracas y otras ciudades.

Venezuela parece partida entre quienes defienden a rajatabla los millonarios planes sociales del Gobierno que han beneficiado a buena parte de los 29 millones de habitantes, y los que quieren un cambio de rumbo afligidos por la alta inflación y la galopante delincuencia.

Maduro asegura que la oposición, con apoyo de Estados Unidos, busca reeditar el golpe de Estado de 2002 que alejó brevemente del poder a su fallecido mentor Hugo Chávez.

El líder opositor Leopoldo López se entrega ante la Guardia Nacional en Caracas. (AP/Juan Manuel Hernandez) Pero los líderes opositores sostienen que sólo buscan acortar su mandato a través de un referéndum revocatorio, permitido por la Constitución para 2016.