La ‘Monja de la Feria’, un fenómeno viral que asusta y divierte en México

La perversa monja estaba de pie en el centro de una atracción de la Feria Nacional de Durango, México, con su velo negro drapeado y sus retorcidos dientes demoníacos.

Entonces comenzó a moverse la atracción giratoria, conocida como tagadá. El ritmo de una canción estilo rave sonó a todo volumen, los pasajeros gritaron y los pasos de baile de la monja —sacudida de hombros, contoneos de cadera, dedos apuntando como pistolas— deleitaron e inquietaron a miles de visitantes de la feria que colgaron videos del excéntrico espectáculo en las redes sociales.

Esos clips, que han acumulado decenas de millones de vistas desde el verano, han convertido al personaje en un amado icono del horror y la fiesta en México, donde se le conoce como la “Monja de la Feria”.

La monja está presente en la feria ambulante la mayoría de los días, y ha captado la atención de cientos de personas a una atracción que ha dejado de centrarse en el aparato mecánico giratorio para enfocarse en los movimientos de una actriz vestida como un personaje de la película de terror de 2018, La monja, una película derivada de El conjuro.

Aunque la historia de origen de la persona que se oculta tras la máscara sigue siendo en buena medida un misterio, sus movimientos sobre la atracción giratoria han deleitado a una nación cautivada históricamente por los cuentos de fantasmas y espíritus, sobre todo en esta época del año. Los mexicanos celebran el Día de Muertos a principios de noviembre,una de las celebraciones más importantes del país, la cual honra a los espíritus de los seres queridos que han fallecido.

Un comentario en un video de TikTok de la monja, que ha sido visto más de 70 millones de veces, resumió la reacción: “¿Por qué esto es tan chistoso y da tanto miedo? lol”.

Algunos medios de comunicación mexicanos han identificado a la persona disfrazada como una joven de 17 años del estado de Guanajuato. Ella no respondió a los mensajes enviados esta semana a una página de Facebook que parecía pertenecerle. Espectaculares García, la empresa que organiza las ferias, tampoco devolvió las llamadas telefónicas ni respondió los correos electrónicos enviados.

La adolescente no parece estar muy ansiosa por aprovechar la fama. En una entrevista en video compartida en TikTok, dos reporteros le preguntan qué se siente ser la monja más popular de México. “Pues me siento bien”, responde, juntando nerviosamente las manos, en las que lleva puestas unos guantes del disfraz en forma de garras grises.

Cuando se le pregunta cómo se las arregla para bailar y mantener el equilibrio tan bien mientras la atracción da vueltas, la joven responde, simplemente: tan solo lo hago.

La joven parece ser humilde e incluso tímida sin la máscara, pero su orgullo por interpretar al personaje también es evidente. La inspiración para el espectáculo, dijo, fue un amigo de 25 años que era muy trabajador y había fallecido recientemente.

Christina Baker, profesora de estudios latinoamericanos en la Universidad de Temple que ha investigado el teatro y el performance en América Latina, dijo que le cautivaron los videos.

“Es un torbellino de imágenes y sonidos y, no sé, francamente es una experiencia de otro mundo”, dijo Baker. “Es un fenómeno transformador y sensorial con una monja espeluznante en el medio”.

Bailar bien con un traje tan voluminoso requiere obviamente de mucha práctica. “Se nota en la cantidad de esfuerzo que está poniendo en cada uno de esos movimientos, además de permanecer en el mismo sitio”, dijo Baker, y añadió: “Se trata de alguien a quien simplemente le gusta mucho salir de fiesta, o tal vez tenga cierto entrenamiento en baile”.

Aun así, añadió, “cuando a eso le añades un beat drop, te quedas como: OK, se ve genial”.

Laura G. Gutiérrez, profesora de estudios de representaciones artísticas latinas en la Universidad de Texas en Austin, quien ha hecho investigaciones sobre las representaciones artísticas mexicanas, la cultura visual y el feminismo, dijo que la atracción muestra muchos trasfondos culturales, incluso en la canción que se samplea en la remezcla.

La canción es “Las monjitas”, del Grupo Exterminador, una agrupación que toca corridos, baladas nacidas de la tradición oral de contar historias.

La canción cuenta la historia de unas monjas que forman parte de un grupo que trafica con drogas ilegales como la cocaína.

Gutiérrez dijo que la monja demoníaca del video refleja la audacia de las monjas de la canción, quienes desafían las expectativas normales de devoción.

Señaló también que la monja demoníaca baila en una feria pública, un lugar asequible y de entretenimiento para las familias. “Los mexicanos tienen mucho ingenio para crear sus propias formas de entretenimiento”, dijo Gutiérrez.

Ignacio Sánchez Prado, profesor de estudios españoles y latinoamericanos en la Universidad Washington de San Luis, quien se especializa en cultura mexicana, dijo que el disfraz de la monja también subraya cómo México está profundamente influido por la cultura estadounidense, sobre todo en lo que se refiere al cine.

De hecho, una película sobre una monja demoníaca —La monja, de 2018— fue la novena película más vista en México en las salas de cine, según la Secretaría de Cultura de México. En Estados Unidos, la película ocupó el puesto 26 ese año, según IMDB.

Pero para muchos mexicanos y otros que se disfrazan de monjas este Halloween, la inspiración no es Hollywood, sino la “Monja de la Feria”.

Yesenia Garcia, de 31 años, de Pomona, California, dijo que no podía dejar de reírse ante lo absurdo de los videos de la monja, por lo que le resultó obvio cuál debía ser su atuendo este año.

Se compró un disfraz de monja y luego construyó un modelo artesanal de la atracción mecánica con tubos y cartón para colocársela alrededor como si fuera una falda.

Garcia contó que obtuvo el segundo lugar en un concurso de disfraces en su ciudad este mes, y un video en el que muestra su disfraz tiene más de 30 millones de vistas en TikTok.

“Solo en México”, dijo, refiriéndose a las tendencias que surgen de la mezcla única de culturas del país. “Es divertidísimo”.

En el concurso, dijo Garcia, al principio los niños la miraban desconcertados. Pero entonces empezó la música y comenzaron a saltar a su alrededor, dando vueltas y brincando. Garcia también dio vueltas, con los ojos negros y fijos, y su sonrisa permanentemente deformada en unos dientes afilados. ¡La monja!


Eduardo

Medina
es un reportero que cubre noticias de última hora. Más de Eduardo Medina

c. 2023 The New York Times Company