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“Mis padres de 90 y 86 años no pueden esperar tanto tiempo”: el drama de los pasajeros con vuelos cancelados en el Aeroparque

Carmen Cardozo, de 79 años, debía viajar ayer a Córdoba; aún espera
Carmen Cardozo, de 79 años, debía viajar ayer a Córdoba; aún espera - Créditos: @Fabián Marelli

En la puerta del aeroparque metropolitano se ve cómo la gente desfila con sus valijas. Las puertas corredizas se abren a cada segundo. Adentro, la situación es caótica: pasajeros acostados en el piso, adultos mayores sentados hace horas en la misma silla, bebés llorando, caras de cansancio, lágrimas y enojo.

Los problemas para volar con las empresas JetSmart y Latam cambiaron los planes de miles de personas que tenían vuelos planificados al interior o al exterior del país. Lo ocurrido desde ayer y durante esta mañana, cuyos coletazos aún se perciben por la cancelación de vuelos, la reprogramación y las tardanzas, encendieron el malestar entre las personas damnificadas, que superan las 12.000. Los problemas son ocasionados por una medida de fuerza de la compañía Intercargo, encargada de los servicios de rampa y recepción y despacho de equipajes.

Jessica del Valle, de 55 años, está desde la mañana sentada junto a su familia en un confitería de la terminal aérea porteña, esperando tener noticias de su vuelo a Chile. Oriundos del país trasandino, tenían programado el regreso a su hogar a las 10, pero tras varias reprogramaciones les avisaron que el viaje había sido cancelado.

La familia Del Valle, oriunda de Chile, afectados por la cancelación de su vuelo de regreso
La familia Del Valle, oriunda de Chile, afectados por la cancelación de su vuelo de regreso - Créditos: @Fabián Marelli

“Mis padres son mayores, tienen 90 y 86 años, no pueden estar esperando tanto tiempo. Es un desastre la atención. Nos avisaron por ventanilla que no se iban a hacer cargo de ningún gasto y que el próximo vuelo podría salir el viernes”, contó, indignada.

La única opción que les queda es viajar primero a Mendoza. Pagar otro boleto de avión y luego, desde allí, volver a su país; sin embargo, los costos de nuevos pasajes son caros y se escapan al presupuesto que habían estipulado.

En la mesa de al lado, se encuentra Mariana Gusmao, de 34 años, que espera poder viajar a Bariloche junto a su marido, con quien cumple nueve años de casada. “Queríamos festejar nuestro aniversario en Bariloche, pero lo único que estamos haciendo es amargarnos y seguir gastando plata, porque nadie nos reembolsó ningún dinero de nuestro pasaje que fue cancelado”, detalló.

La situación es caótica en el Aeroparque, tras la cancelación o reprogramación de más de 40 vuelos
La situación es caótica en el Aeroparque, tras la cancelación o reprogramación de más de 40 vuelos - Créditos: @Tomás Cuesta

Carmen Cardozo tiene 79 años y está sentada en una silla de escritorio con ruedas, a un costado del pasillo, donde la gente se empuja para poder transitar. Ella tenía un pasaje para despegar rumbo a Córdoba a visitar a sus nietos ayer por la tarde, pero el vuelo también fue cancelado.

“Yo vivo en Lomas de Zamora y tuve que pagar un taxi para poder dormir en mi casa; si no, iba a pasar la noche en el aeropuerto. El auto me costó $6000 pesos, uno de ida y otro de vuelta. No puedo darme el lujo de gastar esa cantidad de dinero”, comentó, y se manifestó “muy enojada” con la situación.

Su hijo, quien aguanta la espera con ella, contó que la empresa no le brindó una silla de ruedas a la señora para que pueda esperar las noticias de su vuelo cómoda. “Encontramos esta silla con ruedas a un costado, una silla de escritorio, y por suerte puede esperar sentada”, expresó.

Amadeo, de 82 años, intenta reprogramar su vuelo por la aplicación del celular de JetSmart
Amadeo, de 82 años, intenta reprogramar su vuelo por la aplicación del celular de JetSmart

Una mujer duerme sobre el hombro de otra. Son amigas y esperan noticias sobre su viaje a Chile, que fue cancelado hace unas horas: “Nosotras no tenemos para pagar el hotel y nos dicen que el vuelo podría salir recién el viernes. Vamos a tener que dormir en el aeropuerto si esto no se soluciona, porque no tenemos más plata para seguir gastando. Me guardé $1000 pesos de recuerdo”, explicó una de ellas.

Unos minutos antes del mediodía, tras una reunión en la sede del Ministerio de Trabajo con la ministra Kelly Olmos, el Gobierno anunció que la medida de fuerza fue levantada. Sin embargo, desde las empresas advirtieron que las demoras seguirán hasta que los horarios se regularicen.

Lucía Freedien, de 18 años, pasó toda la noche en el aeroparque Jorge Newbery debido a que su vuelo a Bariloche fue cancelado. “Estoy desde las 20 de ayer. Dormí acá porque no tengo plata para pagarme un hotel. Es un desastre lo que está pasando. Supuestamente levantaron el paro, pero yo sigo esperando noticias de mi vuelo”, describió, muy molesta.

Pasajeros acostados en el piso, adultos mayores sentados hace horas en la misma silla, bebés llorando, caras de cansancio, lágrimas y enojo en el aeroparque metropolitano
Pasajeros acostados en el piso, adultos mayores sentados hace horas en la misma silla, bebés llorando, caras de cansancio, lágrimas y enojo en el aeroparque metropolitano - Créditos: @Tomás Cuesta

Con los celulares en la mano y las aplicaciones de las respectivas aerolíneas abiertas, los pasajeros que se vieron afectados por el paro buscan una solución para poder viajar de regreso a sus hogares o a destinos turísticos. Amadeo, de 82 años, está sentado en un café hace largas horas, intentando resolver el problema.

“A algunos no nos mandaron ni un mail para avisar sobre la cancelación de nuestros vuelos. Yo viajo a Neuquén o viajaba, ya no lo sé porque nadie avisa nada, es todo muy del boca en boca”, detalló Juliana Lanús, de 40 años, que tenía planeado un viaje a su provincia para cuidar a su madre que está enferma.

“El paro se levantó, pero la demora continúa y somos muchos los que tenemos que llegar a destino por temas complicados”, protestó la pasajera, quien comparte su experiencia con otras personas desde las 5 de hoy.

Familias enteras esperan en el aeroparque que se reprogramen los vuelos cancelados
Familias enteras esperan en el aeroparque que se reprogramen los vuelos cancelados - Créditos: @Fabián Marelli

Natalia tiene 63 años y también viaja a Neuquén por un asunto familiar. “No puede ser que siempre haya un problema en este país. Yo entiendo que las personas quieran reclamar por sus derechos, pero estamos hace más de diez horas esperando un vuelo que no sabemos si va a despegar. Además ningún empleado nos atiende bien cuando vamos a pedir información o a quejarnos en ventanilla, nos dicen que lo solucionemos en la aplicación”, lamentó.

Con un llanto desconsolado, Magdalena se acercó a hablar con LA NACION. Desde ayer a las 18 espera poder tomarse un vuelo a Córdoba y así poder llegar al nacimiento de su primera nieta. “La angustia que siento es terrible porque nadie te puede decir con seguridad qué es lo que va a pasar con el vuelo. Mientras algunos viajan por turismo, otros tenemos eventos importantes como este, que ocurren una vez en la vida. No podés dejar de vivir por los mismos paros de siempre”, expresó, entre lágrimas.