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El ministro de Asuntos Exteriores ruso visitará por primera vez un país de la OTAN desde la invasión en Ucrania

El ministro de Asuntos Exteriores ruso visitará por primera vez un país de la OTAN desde la invasión en Ucrania

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, tiene previsto viajar a Macedonia del Norte a finales de esta semana para asistir a una conferencia, un viaje que supondría su primera visita a un país miembro de la OTAN desde que Moscú envió tropas a Ucrania.

Rusia es uno de los 57 miembros de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), creada durante la Guerra Fría para ayudar a disminuir las tensiones entre Oriente y Occidente.

Macedonia del Norte, que ostenta la presidencia rotatoria del grupo, invitó la semana pasada a Lavrov a una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OSCE que comienza el jueves en Skopje, la capital del pequeño país balcánico sin salida al mar.

Los miembros de la OTAN prohibieron los vuelos rusos tras el lanzamiento de la acción militar en Ucrania, por parte de Rusia, en febrero de 2022. Para llegar a Macedonia del Norte, el avión de Lavrov tendría que atravesar el espacio aéreo de Bulgaria o Grecia, que también pertenecen a la alianza militar occidental.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bulgaria informó el lunes que ha concedido permiso para el sobrevuelo del avión de Lavrov, a través del espacio aéreo búlgaro.

El permiso se concedió a petición de Macedonia del Norte "para la participación en la reunión del Consejo de ministros de la OSCE, en Skopje, del ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, lo que hace parte de las excepciones en la aplicación del régimen de sanciones de la UE contra él", rezaba el comunicado.

El permiso, sin embargo, "no se aplica a los miembros de su delegación, que también son personas sancionadas, según la legislación vigente de la UE, lo que se menciona explícitamente en la nota de respuesta de la parte búlgara."

El lunes en Moscú, Lavrov declaró que su oficina ha recibido solicitudes de reuniones bilaterales de varios ministros de Asuntos Exteriores de otros países que tienen previsto estar en Skopje. "Por supuesto, nos reuniremos con todos", afirmó.

Su adjunto, Sergei Ryabkov, dijo a los periodistas que Lavrov no iba a reunirse con el secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, que también tiene previsto asistir a la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OSCE.

Lavrov argumentó que la situación de seguridad en Europa es ahora más peligrosa que en cualquier otro momento de la Guerra Fría. Comentó que, en el pasado, la Unión Soviética, EE. UU. y sus aliados de la OTAN de entonces trataban de "frenar su rivalidad con prácticas políticas y diplomáticas" y nunca "expresaron preocupaciones tan serias sobre su futuro, su futuro físico".

"Ahora tales temores son demasiado comunes", añadió.

Lavrov declaró además que Moscú no está pensando en reconstruir los lazos con Europa, sino que "debemos salvaguardarnos en todos los sectores clave de nuestra economía, nuestra vida en general y nuestra seguridad".

La postura desafiante parecía reflejar la esperanza de Moscú de que el apoyo occidental a Ucrania pudiera decaer ante las próximas elecciones en Estados Unidos y Europa, la guerra entre Israel y Hamás y el estado del campo de batalla, donde la contraofensiva ucraniana no ha logrado avances significativos.

Lavrov denunció que, aunque algunos en Occidente quieran congelar el conflicto para ganar tiempo y lograr que Ucrania se rearme, "reflexionaremos y sopesaremos 10 veces todas esas ofertas para ver hasta qué punto se ajustan a nuestros intereses y hasta qué punto son fiables esos homólogos europeos".

"Han minado muchísimo su reputación", dijo Lavrov, " tal vez no del todo, todavía".