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Los Miami Marlins recuperan confianza y se imponen de una manera Segura a los Cachorros

Después de la adversidad, Miami ha dado muestras de fortaleza en dos jornadas consecutivas. Tras venir de abajo en la novena entrada en Atlanta para ganar el juego, los Marlins rompieron un empate en igual tramo del choque del viernes y dejaron tendidos en el terreno a los Cachorros.

Jean Segura, quien también ofrece indicios de recuperación, fue el encargado de pegar el sencillo con las bases llenas para que los peces se impusieran 3-2 a Chicago delante de 12,340 aficionados en el loanDepot park y sumaran su segunda victoria en fila.

“Jean es un ganador y cuando uno lo ve preocupado, tratando de hacer las cosas bien siente por ël y quiere que le vaya bien’‘, expresó el manager Skip Schumaker. “Pero él juega porque sabemos que en cualquier momento va a volver a ser el mismo de siempre. No importa que falle 20 veces, uno siente que con él algo bueno puede suceder en cualquer momento’‘.

Con el encuentro empatado a dos carreras, la novena entrada comenzó un metrallazo de Jorge Soler y luego las cosas se complicaron para los visitantes cuando el relevista Michael Rucker le dio pelotazo a Luis Arráez y, como si no bastara, volvió a golpear al siguiente bateador Avisail García.

En ese instante y sin outs en la pizarra, Jean Segura conectó el sencillo entre tercera base y el campocorto que puso punto final al encuentro en el inicio de una serie de tres encuentros con Chicago que ha jugado muy bien en este inicio de temporada.

“Uno no puede desesperarse y debe seguir el proceso’‘, expresó el antesalista dominicano. “Estas son las Grandes Ligas y momentos como estos van a suceder, pero no puede desesperarse. Hay que trabajar todos los días y eventualmente las cosas van a mejorar. Uno no puede querer ser el héroe sino salir a jugar la pelota como se debe’‘.

El duelo entre Jesús Luzardo y Marcus Stroman se mantuvo durante seis episodios en los cuales ambos abridores solo permitieron una anotación a las respectivas alineaciones contrarios y apenas unos cuatro imparables como muestra de dominio.

Aunque tuvieron ocasiones problemas, las más de las veces Luzardo y Stroman caminaron sin muchas dificultades por esos tramos, mientras los bateadores trataban de descifrar sus secuencias de lanzamientos, sobre todo en los envíos quebrados.

Pero la magia cesó, al menos por la parte de Luzardo en la séptima entrada, cuando un sencillo de Eric Hosmer en calidad de emergente remolcó a Cody Bellinger, quien había llegado a la antesala con un triple que se convirtió en el quinto indiscutible a la cuenta del venezolano.

Desafortunadamente, también se trataba de la segunda carrera en su record, aunque el batazo de Hosmer fue sobre un lanzamiento de Huacar Brazoban, quien venía en rescate de Luzardo que se iba luego de 6.1 capítulos de una faena bastante sólida.

Para nada se puede decir que el zurdo no estuvo en su mejor noche, porque se le vio mucho mejor que en su salida anterior, cuando no pudo pasar de la quinta entrada en una derrota frente a los Guardians de Cleveland al permitir cuatro carreras y ocho hits.

“Creo que fue una buena salida, una salida de confianza’‘, apuntó Luzardo. “La clave fue atacar la zona de strike y utilizar el cambio de velocidad en momentos clave. Por lo demás, solo quería darle a mi equipo un chance de mantenerse en el juego’‘.

La carrera previa vino por vía de un cuadrangular solitario de Nelson Velásquez en la tercera entrada, pero la actuación de Luzardo debe ser una muestra de alivio para los Marlins que aún no recuperan la mejor versión de Sandy Alcántara y no saben cuando tendrán de vuelta a Johnny Cueto y Trevor Rogers.

Stroman, por su parte, siempre le ha trabajado bien a los peces y muestra de ello es que llegaba a este juego balance de 1-0 y una efectividad de 3.04 en seis aparturas y, al igual que Luzardo, se marchó después de que los peces empataran el choque a dos carreras con sencillo de Jean Segura en la séptima entrada.

La primera carrera de los Marlins se produjo en el tercero con una anotación de doble matanza que permitió la anotación de un corredor en la esquina caliente, de modo que al partir Stroman el encuentro volvía a pactar un empate que dejaba las mejores emociones para los finales.