El Mercosur, presidido por la Argentina, repudió el intento golpista en Brasil

Alberto Fernández, desde la Celac y el Mercosur, repudió el intento golpista en Brasil. Habló de los discursos de odio.
Alberto Fernández, desde la Celac y el Mercosur, repudió el intento golpista en Brasil. Habló de los discursos de odio. - Créditos: @Amarelle Gustavo _ TELAM

El Mercosur, cuya presidencia pro tempore detenta la Argentina, repudió este lunes el intento golpista que tuvo lugar en Brasil, cuando miles de simpatizantes bolsonaristas invadieron y atacaron la sedes del Palacio de Planalto, el Superior Tribunal Federal y del Congreso. A su vez, el bloque se solidarizó con el pueblo brasileño y le manifestó su respaldo al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

“La presidencia pro tempora Argentina rechaza enérgicamente las acciones violentas y el asalto a las instituciones democráticas del Brasil”, sostiene el comunicado difundido en redes.

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Y agregó: “El Mercosur es un proyecto solidario de paz, unión y desarrollo común, en el que no hay lugar para los violentos que maltratan la democracia instalando discursos del odio, insultando opositores y promoviendo mentiras en medios de comunicación y redes sociales para generar enojo”.

Al mismo, la Argentina se manifestó a través de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), organismo regional en el que también ejerce la presidencia pro tempore. “Lo acontecido constituye un atentado contra la democracia y la voluntad popular que merece el rechazo de la región toda”, se afirma en el documento que lleva la firma del presidente Alberto Fernández.

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A su vez, el comunicado destaca la respuesta de las instituciones agredidas este lunes después de los ataques mediante un comunicado en conjunto que, según se sostiene, “demuestra que la violencia de unos pocos no puede imponerse sobre la connivencia pacífica del pueblo brasileño”.

En tanto, hizo referencia a los discursos de odio, una tema que muy presente el gobierno tiempo atrás. “Es necesario enfrentar con decisión a los que maltratan la democracia instalando discursos de odio, insultando opositores y promoviendo mentiras en medios de comunicación y redes sociales para generar malestar y enojo”, añadió.

“Queda claro que la democracia se fortalece y profundiza con más integración, más desarrollo y más institucionalidad”, manifestó. “Los innumerables mensajes de apoyo emitidos por los gobiernos que integran la Celac son una contundente señal de que los desafíos de la democracia en América Latina y el Caribe se enfrentan mejor de un modo mancomunado y solidario”, añadió el documento.

La crítica de Cristina Kirchner

La mención a los discursos de odio y su impacto en la democracia, que figura en el documento de la Celac, se vincula con el análisis que compartió la vicepresidenta Cristina Kirchner este domingo una vez que trascendiera los acontecimientos en Brasilia. A través de su cuenta de Twitter, la titular del Senado habló de “inoculación de odio”.

“Repudio sin peros (y memoria) sobre el intento de golpe de Estado en Brasil”. Imperdible análisis de la inoculación del odio, el rol de los medios y su consecuencia inevitable: la violencia política”, dijo Cristina Kirchner en su cuenta de Twitter.

La exmandataria se expresó al compartir un comunicado del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, en el que se postula que “la foto de lo sucedido el domingo tiene una historia larga que no comenzó con la elección de Lula”, sino que se remontaría a años antes, “cuando los grupos de poder se sirvieron de Bolsonaro para perseguir, humillar y encarcelar a Lula”.

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“Para eso fue clave la participación del Poder Judicial, del establishment económico y, por supuesto, de grandes grupos de medios de comunicación que no fueron meros replicadores de causas judiciales sino que fueron parte activa de esos procesos”, se afirma en el comunicado del PJ bonaerense.

El documento del PJ, presidido por Máximo Kirchner también apuntó contra los medios argentinos, a quienes acusó de rasgarse “las vestiduras por la asonada golpista, pero que entonces formaron parte del coro mediático que pidió el encarcelamiento de Lula”.

“Discursos de odio”

Tras el ataque a Cristina Kirchner en la puerta de su casa el 1° de septiembre de 2021, varios dirigentes del oficialismo habían insinuando avanzar en un proyecto para regular los discursos de odio, y que había llegado incluso a verse como una posibilidad de limitar a los medios de comunicación.

Como publicó este medio, el senador kirchnerista José Mayans; la entonces titular del Inadi, Victoria Donda; la portavoz presidencial Gabriela Cerruti y el también por entonces asesor presidencial Alejandro Grimson se habían expresado durante el fin de semana en relación a la “necesidad” de esa nueva legislación.

“Hay periodistas con nombre y apellido que son partícipes necesarios muy centrales de la construcción del odio en Argentina y que hagan una autocrítica y que ese discurso que les genera uno o dos puntos más de rating tiene profundas consecuencias sociales, discursos que generan otros discursos de persecución, de expulsión y de exterminio”, había dicho Cerruti a LN+.

No es algo nuevo para la Celac, Alberto Fernández había aprovechado el auditorio de la Celac para tocar el tema a fines de octubre. “Las fronteras se diluyen frente al riesgo de la manipulación de datos y noticias falsas que influyen en el ánimo social (…) Es importante coordinar acciones regionales para enfrentar los discursos de odio motorizados por algoritmos que generan adicción digital, dificultan el diálogo entre quienes pensamos diferente y debilitan la convivencia democrática”, dijo.

No obstante, en medio de cuestionamientos de diferentes sectores, y de algunas dudas internas, el tema fue perdiendo fuerza dentro de las filas oficialistas.