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Macron se enfrenta a otra prueba con las votaciones parlamentarias del lunes

Manifestación en contra del presidente francés, Emmanuel Macron, en la Plaza de la Concordia, París, Francia.

Por Dominique Vidalon

PARÍS, 19 mar (Reuters) - El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se enfrentará a un momento crítico el lunes, cuando la Asamblea Nacional vote sobre las mociones de censura presentadas después de que su gobierno eludiera el Parlamento el jueves para impulsar un impopular aumento de la edad de jubilación estatal.

La medida, que siguió a semanas de protestas contra la revisión de las pensiones, desencadenó tres noches de disturbios y manifestaciones en París y en todo el país, que recuerdan a las protestas de los "Chalecos Amarillos" que estallaron a fines de 2018 por los altos precios del combustible.

Sin embargo, aunque las votaciones del lunes pueden poner de manifiesto la ira contra el gobierno de Macron, es poco probable que lo derriben.

Legisladores opositores presentaron dos mociones de censura en el Parlamento el viernes.

El grupo centrista Liot propuso una moción de censura multipartidista, que fue firmada por la alianza de extrema izquierda Nupes. Horas después, el partido de extrema derecha francés Agrupación Nacional, que cuenta con 88 diputados en la Asamblea Nacional, también presentó una moción de censura.

No obstante, aunque el partido de Macron perdió su mayoría absoluta en la Cámara baja en las elecciones del año pasado, hay pocas posibilidades de que la moción multipartidista salga adelante, a menos que se forme una alianza sorpresa de legisladores de todos los bandos, desde la extrema izquierda a la extrema derecha.

Los líderes del partido conservador Les Republicains (LR) han descartado tal alianza. Ninguno de ellos apoyó la primera moción de censura presentada el viernes.

No obstante, el partido sigue sufriendo presiones.

En la ciudad meridional de Niza, la oficina política de Eric Ciotti, líder de Les Republicains, fue saqueada durante la noche y quedaron etiquetas amenazando con disturbios si no se apoyaba la moción.

"Quieren, mediante la violencia, presionar mi voto del lunes. Nunca cederé ante los nuevos discípulos del Terror", escribió Ciotti en Twitter.

La reforma de Macron retrasa dos años la edad de jubilación, hasta los 64 años, algo esencial, según el gobierno, para garantizar que el sistema no quiebre.

Una amplia alianza de los principales sindicatos franceses ha dicho que continuará movilizándose para tratar de forzar una vuelta atrás en los cambios. El jueves está prevista una jornada de huelga en todo el país.

Philippe Martínez, líder del sindicato de extrema izquierda CGT, dijo en la televisión BFM que condena la violencia, pero que es "responsabilidad de Macron si el nivel de ira es tan alto".

Las refinerías y depósitos de TotalEnergies tenían el 34% del personal operativo en huelga el domingo por la mañana, dijo un portavoz de la compañía.

Las huelgas continuaron en los ferrocarriles, mientras la basura se amontonaba en las calles de París después de que los trabajadores de la recogida de basuras se unieran a la acción.

El ministro de Economía, Bruno Le Maire, dijo al diario Le Parisien, comentando las perspectivas de las votaciones del lunes, que "creo que no habrá mayoría para derribar al Gobierno. Pero será la hora de la verdad".

"¿Merece la reforma de las pensiones la caída del gobierno y el desorden político? La respuesta es claramente no. Cada uno debe asumir sus responsabilidades", añadió.

(Reporte de Dominique Vidalon y Gilles Guillaume; editado en español por Carlos Serrano)