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Lluvias alivian secas pampas de Argentina, impulsarán demorada siembra soja

Foto de archivo: una plantación de soja en un campo en Pergamino, en las afueras de Buenos Aires

Por Maximilian Heath

BUENOS AIRES, 14 nov (Reuters) -Las lluvias que cayeron en la principal región agrícola de Argentina durante el fin de semana permitirán a los agricultores del país sacar más sembradoras y acelerar la implantación de la soja, que está muy retrasada por el impacto de una prolongada sequía, dijeron el lunes analistas de dos bolsas de granos.

Argentina es el principal exportador mundial de harina y aceite de soja, pero su campaña agrícola 2022/23 ha sido afectada por una severa falta de precipitaciones, que en algunas zonas se remonta hasta mayo, que dificulta las tareas en los campos.

"Durante el fin de semana, las lluvias cubrieron gran parte de la zona central del país que avanzaron desde la franja oeste en dirección este", dijo el lunes la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que detalló que en la zona núcleo las lluvias oscilaron en general entre los 20 y 50 milímetros.

"Llovió lo más bien. Muy bien. Los productores están preparándose para la siembra", dijo a Reuters Eduardo Sierra, ingeniero agrónomo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC).

Las precipitaciones son una buena noticia para los agricultores de Argentina, donde, de acuerdo a la BCR, por la sequía hasta la semana pasada solo se había sembrado el 24% de la soja temprana, que normalmente posee rendimientos más altos, frente al 80% registrado a la misma fecha el año pasado.

Para la BCR Argentina registraría un área de 17 millones de hectáreas de soja, con una producción de cerca de 48 millones de toneladas, en la actual campaña.

Sin embargo, Sierra advirtió que, más allá de lo beneficiosas que fueron las lluvias, más agua va a ser necesaria: "Esta semana que viene no se ven nuevas lluvias, y se ve calor. Así que gran parte de esto que cayó se lo va a comer".

El problema sería que recién dentro de dos semanas volverían a registrarse precipitaciones y de menor intensidad.

"Por delante tenemos una semana de absoluta estabilidad. La próxima vez que hay algo sería allá por el 27, 28 de noviembre, que todavía no está confirmado. Así que falta bastante y por ahora no se ve que sea de la magnitud de estas lluvias", dijo Leonardo De Benedictis, meteorólogo independiente.

Cristian Russo, jefe de estimaciones de la BCR, al igual que Sierra fue cauto a la hora de evaluar las bienvenidas lluvias. "Para gran parte de la región (central) ayuda a destrabar la siembra de soja, pero en las zonas donde recibió menos de 30 milímetros no es algo que vaya a cambiar la situación".

TARDE PARA EL TRIGO

Así como las precipitaciones cayeron justo a tiempo para la soja, para el trigo, cuya siembra y etapa de crecimiento de plantas atravesaron el peor momento de la sequía, llegaron demasiado tarde.

Las lluvias "pueden dar una pequeña mano en trigo, pero no creo que sea importante. El daño ya se hizo", dijo Russo. Los agricultores argentinos ya comenzaron la recolección del cereal, que finaliza en enero.

La semana pasada la Bolsa de Rosario redujo a 11,8 millones de toneladas su estimación de producción para el trigo 2022/23 debido al impacto de la sequía y heladas tardías. Al inicio de la campaña, en mayo, la previsión de la entidad era de 19 millones de toneladas.

(Reporte de Maximilian Heath; Editado por Eliana Raszewski y Lucila Sigal)