La oferta VIP de los traficantes de personas que cobran miles de dólares a los inmigrantes indocumentados para cruzarlos a Estados Unidos

Antonieta Cádiz/Houston-. Se jugaron la vida y la perdieron en busca del sueño americano. La muerte de 10 inmigrantes en un camión en San Antonio dejó al descubierto cómo las redes de tráfico de personas hacia Estados Unidos se han fortalecido, mientras las víctimas son cada vez más vulnerables.

Varios policías junto al remolque donde fueron halladas ocho personas muertas y al menos 30 sobrevivientes en el estacionamiento de una tienda Walmart en San Antonio, el domingo 23 de julio de 2017. (AP Foto/Eric Gay)

El caso ha revolucionado a Texas y al país entero. En pleno sábado por la noche aparece un camión en un Walmart de San Antonio con 39 personas, incluyendo inmigrantes fallecidos y 17 en estado crítico de salud. El camión no tenía aire acondicionado, ni ventilación. Quienes estuvieron encerrados en su interior por varias horas no recibieron comida ni agua, y debieron resistir temperaturas que superaron los 65 grados Celsius al interior del tráiler, según el recuento de la policía local.

La escena no es atípica. El paralelo con la tragedia de Victoria en 2003 donde murieron 19 personas habla de una realidad constante en el tráfico de inmigrantes por la frontera con México.

Fotografía de archivo de la policía recogiendo evidencias en el tráiler donde murieron 19 inmigrantes, en Victoria, Texas, en el 2003. (AP Photo/Eric Gay)

Sin embargo, expertos en el área como Guadalupe Correa-Cabrera, profesora asociada de la Universidad de Texas en el Valle del Río Grande e investigadora de Woodrow Wilson Center, reconocieron su sorpresa por la cantidad de personas que iba en el camión encontrado en San Antonio.

La experta lo interpreta como un efecto de una política inmigratoria más estricta en Estados Unidos. “Ahora es tan difícil cruzar la frontera ilegalmente que eso ha fortalecido a los traficantes de personas y pone a la gente en una posición de mayor vulnerabilidad”, dijo.

En lugar de tener a un coyote pequeño que llevaba cinco inmigrantes al año, ya se vuelve tanto dinero el que pueden ganar, que se crean mafias, un oligopolio para mandar a la gente a EEUU. Además otros actores que dominan esta ruta donde pasa gente, drogas y armas, también cobran un derecho de piso para que la gente cruce. Tienes un montón de actores en funcionamiento. Las políticas migratorias estadounidenses han generado un gran mercado para los entes criminales”, comentó la experta.

En el caso de Victoria había 70 inmigrantes dentro del tráiler. En el afidávit presentado ante la corte del distrito oeste de Texas en contra de James Bradley Jr, el conductor del camión de San Antonio, uno de los inmigrantes declaró que cuando llegó al vehículo con un grupo de 28 personas, ya había cerca de 70 individuos en el interior.

Encadenado y con uniforme carcelario, James Mathew Bradley Jr., el conductor del camión en el que fallecieron sofocados diez migrantes, es fotografiado a su salida de una vista judicial el lunes 24 de julio del 2017 en San Antonio, Texas. (AP Photo/Eric Gay)

Agentes de la Patrulla Fronteriza en Laredo, Texas, reportaron un incremento en intentos de tráfico humano en camiones durante las últimas semanas. El 19 de junio pasado descubrieron 44 personas de México y Guatemala encerradas sin ventilación en este tipo de vehículos en el cruce fronterizo.

El 7 de julio encontraron 72 personas de México, Ecuador, Guatemala y El Salvador dentro de un camión y el 8 de julio ocurrió algo similar con 33 individuos de México y Guatemala.

Estas dramáticas imágenes publicadas por la policía en el 2015 revelan la crueldad sin límites de los contrabandistas:

La situación no solo se ve en el lado estadounidense de la frontera. En diciembre de 2016 las autoridades migratorias de México hallaron a 110 personas asfixiándose dentro de un camión que se estrelló por exceso de velocidad en el estado de Veracruz. Entre ellos había 48 menores.

En el año fiscal 2016 la unidad de investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional abrió 2.110 investigaciones de tráfico humano que resultaron en 1.522 condenas criminales.

Camiones, el viaje VIP

Correa describe el viaje en camión como el estándar de primera clase en el cruce ilegal de inmigrantes hacia EEUU. Los indocumentados están expuestos a los riesgos propios del camino como caer en manos del crimen organizado, sufrir la falta de oxígeno y los golpes de calor en los camiones, pero se ahorran el trayecto a pie con los coyotes, donde deben caminar por días y mueren perdidos, sofocados y deshidratados.

Las mujeres, algunas viajando con menores, creen que corren menos riesgo de ser violadas en un camión que en el desierto, señala Correa. Montar en un gran camión es “el trato VIP”.

Un grupo de inmigrantes ilegales mexicanos espera para cruzar la frontera entre México y Estados Unidos, en Nogales, Sonora, México, el 29 de julio de 2010. (AFP | ALFREDO ESTRELLA)

Eddie Canales, director de Southern Texas Human Rights Center, una organización que asiste a quienes deciden cruzar la frontera y a personas que buscan a sus familiares desaparecidos, coincide con Correa.

Antes los coyotes podían ser independientes y cruzaban grupos muy pequeños. Ahora es por volumen y se metió el crimen organizado. Es una realidad que debemos aceptar. A mí me sorprendió mucho la cantidad de gente en el camión de San Antonio”, explicó.

El aumento en el uso de camiones coincidió con el incremento del comercio con México bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN/NAFTA). Esto permitió a los contrabandistas integrar a los migrantes más fácilmente en su carga, especialmente en la Interestatal 35 desde Laredo, Texas, a San Antonio, según Correa. Caminar por el desierto expone a los migrantes al control de los agentes fronterizos estadounidenses.

El presidente Donald Trump llegó a la Casa Blanca con la promesa de reforzar la frontera, deportar a los indocumentados y eliminar el cruce ilegal de personas, levantando una muralla invulnerable que México debía pagar. Así lo ratificó al lanzar su orden ejecutiva de inmigración.

En esta foto de archivo del 14 de febrero de 2015, efectivos de la Guardia Nacional patrullan la frontera Texas-México en Rio Grande City, Texas. (AP Foto/Eric Gay, File)

Pero para Denise Brennan, profesora y presidenta del Departamento de Antropología de la Universidad de Georgetown, el efecto más inmediato de la política migratoria de Trump y su retórica ha sido más peligro para los inmigrantes y más dinero para las redes de tráfico.

Estamos presenciando un incremento de la militarización de la frontera y la criminalización de la inmigración. Trump no está distinguiendo entre criminales y madres que quieren alimentar a sus hijos. Es la tormenta perfecta”, señaló Brennan.

Hay dos fronteras que los inmigrantes deben cruzar, la primera es entre México y EEUU, y la segunda es en los puntos de chequeo de seguridad dentro de EEUU. Ambas son igualmente peligrosas. El sistema está empujando a la gente a tomar caminos cada vez más mortales”.

EEUU ha invertido fuertemente en seguridad fronteriza en los últimos años. Entre 2003 y 2016 el número de agentes de la Patrulla Fronteriza (CBP) se ha duplicado. En enero del año pasado la cifra llegó a 20.081. Trump hizo un llamado para colocar 15.000 agentes adicionales tanto para CBP como para el Servicios de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

En 1993 el presupuesto de CBP para la protección de la frontera superaba los 300 millones de dólares. Ahora sobrepasa los 3.800 millones de dólares, incluyendo aumentos considerables en tecnología, infraestructura y agentes en terreno.

Correa aseguró que el principal beneficiario de los cambios son los traficantes de personas, ya que pueden cobrar más caro por sus servicios, mientras son empujados más profundo en el desierto y obligados a recurrir a vías más sofisticadas para entrar a los inmigrantes.

“Las redes de tráfico de personas están muy bien organizadas en la parte del Golfo. Reynosa es el centro porque muchos coyotes tienen relación con el Cartel del Golfo y en el lado de Nuevo Laredo con Los Zetas, porque es mucho más corto y son mucho menos los costos para los traficantes de personas”, explicó la experta.

“Hasta hace un año el cruce completo costaba entre 6.000 y 8.000 dólares, ahora supuestamente está entre 8.000 y 12.000”, agregó.

Canales insistió en que los precios, sobre todo por los cruces ilegales en camión son los más caros.

“Recuerdo el caso de una mujer de República Dominicana que quería específicamente cruzar por camión. Estuvo en una casa de seguridad por varias semanas esperando. La familia había pagado 18.000 dólares por el viaje completo desde República Dominicana. Finalmente su hermano decidió cambiar de coyote y la cruzaron por el río. Pereció en el monte, tratando de cruzar a pie”, recordó.

Según el afidávit presentado en el caso de San Antonio, solo por el trayecto entre México y EEUU uno de los inmigrantes debía pagar 5.500 dólares. Pero el precio de este viaje para quienes perecieron en el camión de la muerte no fue el dinero, sino la vida. Una realidad cada vez más posible en el cruce ilegal hacia el sueño americano.