La mansión “legalmente embrujada” que se vende por 1.9 millones de dólares en Nueva York

Cuando se acerca el Halloween, multitud de casas en Estados Unidos se cubren de decorados alusivos a brujas, zombies, calaveras andantes y toda clase de espantajos para hacer las delicias de chicos y grandes. Y casas de espantos brotan aquí y allá para su estacional negocio de propinarle un susto a su clientela.

Todo en aras de la singular mezcla de mercadotecnia y costumbre popular que es el Halloween estadounidense.

La mansión ubicada en 1 LaVeta Place, en Nyack, Nueva York, se vende en 1.9 millones de dólares. Por su fama de contener espectros, un tribunal obligó a informar a sus posibles compradores que está "legalmente" embrujada. (Realtor.com/HGMLS)

Pero hay una casa en el estado de Nueva York que está embrujada y debió ser publicitada de esa manera no para propiciar una diversión escalofriante sino por orden judicial expresa.

Se trata de la mansión ubicada en 1 LaVeta Place, en Nyack, Nueva York, a unas 25 millas de Manhattan, que se ha puesto a la venta en 1.9 millones de dólares e incluye las siguientes características: 4,628 pies cuadrados (unos 430 metros cuadrados) de construcción, cinco habitaciones, cuatro y medio baños, construida en 1890 en el estilo Victoriano, notables vistas al Río Hudson y el estatus legal de casa embrujada.

Y esto es así porque, tras litigios en los que se discutió si la creencia popular de que esa casa está embrujada afecta su valor de mercado, un tribunal determinó que, al poner esa propiedad en venta, el vendedor tiene la obligación legal de advertir al posible comprador de que la casa está considerada como embrujada.

Las alusiones a que cosas extrañas sucedían en esa casa datan, de acuerdo al periódico New York Post, a la década de 1960, cuando su entonces dueña, Helen Ackley, comenzó a decir que la propiedad estaba poseída por entidades paranormales, incluso algunas almas de tiempos de la Guerra de Independencia estadounidense (que se libró entre 1776 y 1783).

Esas fuerzas, decía Ackley, recorrían los pasillos de la casa, azotaban puertas, sacudían las camas y cometían diversas manifestaciones paranormales.

Durante varios años ella contó a medios de comunicación historias sobre su casa embrujada. Con todo, Ackley y su familia vivieron allí por muchos años hasta que la casa fue puesta a la venta en 1989. Jeffrey Stambovsky, un financiero de Wall Street decidió comprarla, al parecer en 650,000 dólares, firmó un contrato al respecto y dio un anticipo de 32,500 dólares.

Pero ni Ackley ni los corredores de bienes raíces que gestionaron la venta le dijeron a Stambovsky la fama espectral de la casa. Cuando el comprador se enteró, demandó a Ackley y a los corredores de bienes raíces exigiendo que le compensaran económicamente por haber sido defraudado. Alegó que la fama de casa embrujada de esa propiedad afectaría su valor y le complicaría revenderla en el futuro.

Como no se presentó el día en que tenía que cerrar la operación, Stambovsky perdió el pago inicial pero prosiguió su demanda, exigiendo se le devolviera el anticipo. El caso llegó incluso a la Corte Suprema de Nueva York y resultó muy sonado. El tribunal determinó que solo se le devolviera la mitad del dinero a Stambovsky y obligó legalmente a Ackley a informar a futuros compradores del carácter “embrujado” de la vivienda.

La decisión no aludió a la existencia o falacia de espíritus en esa casa sino que se basó en que la creencia de que la vivienda tiene fantasmas afecta su valor de mercado. La casa en 1 LaVeta Place, en Nyack, Nueva York, está así legalmente embrujada.

La mansión "legalmente" embrujada en Nyack, Nueva York, tiene 5 habitaciones, cuatro y medio baños y amplios espacios Se vende en 1.9 millones de dólares. (Realtor.com/HGMLS)

Eso, con todo, no impidió su venta. En realidad, Ackley recibió multitud de personas interesadas en adquirir la casa, justamente por su condición de “embrujada”, incluidos psíquicos y cazafantasmas.

Al final, el cineasta Adam Brook la adquirió y vivió allí por dos décadas. De acuerdo al Post, él nunca reportó ninguna aparición o manifestación sobrenatural en esa vivienda.

También vivieron allí la cantautora Ingrid Michaelson (quien más que encantada dijo que la casa era encantadora) y la vivienda es actualmente propiedad del rapero Matishayu, quien tampoco ha detectado nada paranormal en esa casa.

En realidad, los dueños posteriores a Ackley al parecer han encontrado la casa muy confortable y entrañable, sin espectro o ánima en pena que altere la apacible magia de la mansión.

Sea como sea, a los posibles compradores se les avisa que si desean invertir 1.9 millones de dólares en una casona que tuvo fama de estar poseída por espíritus chocarreros, y estatus legal certificado al respecto, estén listos para llevarse un fuerte susto si, años después, la casa pierde valor por su fantasmagórico historial o, en contrapartida, tienen que lidiar con una oleada de espiritistas interesados en hacerse de un lugar con conexión de banda ancha al más allá.

Y muchos dirán más bien que lo que asusta a la hora de desembolsar 1.9 millones es el espectro, recientemente invocado aunque aún no aparecido, de la recesión económica.