"La guerra la hacen los hombres" y las mujeres son de Venus

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A person carries a placard reading: ''The 8th of March is every day'' during a demonstration to mark International Women's Day and protest against Russia's invasion of Ukraine in front of the Russian Embassy in Berlin, Germany March 8, 2022. REUTERS/Annegret Hilse
"El 8 de marzo es todos los días", dice la pancarta de una mujer en el Día Internacional de la Mujer en protesta contra la invasión rusa, en Berlín. Foto: Annegret Hilse/Reuters

Hay dos ideas peligrosas que rondan en el Internet con la noticia de los ataques rusos a Ucrania, pero que ya se oían como argumento machista desde hace algunos años.

El primero es que la guerra las hacen solo los hombres y en esas guerras dicotómicas las mujeres solo son víctimas. La segunda es que las mujeres que se enlistan a luchar en un ejército nacional -ya sea del bando que comienza la ofensiva o del bando que recibe los primeros ataques-, son “verdaderas feministas”.

Son ideas que, en un país como México que sigue alentando peligrosamente la militarización como no se veía desde 2006 en los inicios de la mal llamada “Guerra contra el narco”, no pueden más que provocarme escalofríos.

Si los hombres que han tomado las decisiones de empezar conflictos bélicos en la era moderna lo han hecho, no es porque sean naturalmente “salvajes”, “aguerridos” o “conquistadores”. Porque entonces, ¿qué hacemos con la historia de María Tudor, María Teresa de Austria o la misma Margaret Thatcher? Con frecuencia comparan a Vladimir Putin con otros hombres dictadores, pero por sus ideas de invasión se asemeja más a Catalina la Grande, quien anexó por primera vez Crimea a Rusia en la expansión de su reinado.

Lo de las reinas son casos excepcionales con sus debidos contextos históricos, sin duda: en un mundo gobernado por hombres algunas de ellas eran percibidas como “débiles” por ser mujeres al mando e iniciaban o respondían confrontaciones con el afán de mostrar fortaleza y poder, replicando los ejemplos masculinos y hasta peor.

Es cierto que en la historia de las guerras, las mujeres y las niñas, han sido botín de guerra, pero también es cierto que otras más han sido tomadoras de decisiones en estas ofensivas, manos derechas en regímenes violentos, perpetradoras de crímenes de lesa humanidad, hasta carne de cañón como francotiradoras y espías, porque como todo en la historia: nada es negro ni blanco, nadie es el bueno y el malo.

Con frecuencia, por ejemplo, se refieren a Emma Coronel únicamente como “la esposa de El Chapo”, sin embargo, vincularla constantemente a ser "la esposa de" sería quitarle capacidad de tomar decisiones en uno de los cárteles más poderosos de México. En 2021, Emma, se declaró culpable de narcotráfico, lavado de dinero y transacciones mientras se mostraba estoica en sus juicios. Pese a que ambos son figuras de atracción y de morbo, sus acciones han producido violencias incontables contra civiles y sobre todo mujeres y niñas.

Así como hay historias de hombres que son enlistados contra su voluntad en ejércitos o grupos delincuenciales, también los hay de mujeres que si hubieran tenido la elección, habrían dedicado sus vidas a otra actividad que no fuera la violencia.

Como ven, hay matices, no solo los malos que empiezan todo y las mujeres buenas que solo buscan la paz mundial. Que sí, así hemos sido socializados en esta dicotomía de roles de género que beneficia siempre al patriarcado: a los hombres se les aplaude la agresión, la conquista, la muestra de poder y a las mujeres la tranquilidad, la construcción de paz y la enfermería y que mucho nos ha costado en términos de salud mental, de economía, de hombres y mujeres llenas de poder. ¿Qué no?

¿Cuántos hombres que libraron Vietnam no maldicen la guerra en la que pelearon y hoy son tratados como menos que ciudadanos comunes? ¿Cuántos hombres no piden que el feminismo luche para que las mujeres también hagan servicio militar? ¿Por qué en lugar de exigir “igualdad” de representatividad en los ejércitos, no exigen que se erradique esta idea de obligatoriedad que tanto les aflige? En estos días las evidencias sobran para decir que las ideas masculinas de violentar siempre les afectaron a los hombres también.

Me resulta difícil y agotador tener que explicar la falacia de la búsqueda de la “igualdad en las guerras”, cuando hay mujeres en México batallando contra todos para encontrar cuerpos en fosas clandestinas en una guerra en la que ellas no tuvieron un lugar para su opinión. En un mundo donde los países europeos se niegan a recibir a refugiadxs negrxs cuando ondean la bandera de hacerlo en medio de la invasión rusa contra Ucrania. En donde a las personas trans no se les permite salir de un país en el que ya libraban varias guerras y ahora deben permanecer con el temor de que las políticas de odio de Putin les alcance.

Erradicar la violencia de género también consiste en no celebrar desde el privilegio occidental unirse a un ejército de guerra, -muy distinto a tomar armas para resistir. Se debería repensar la idea de buscar el poder inconmensurable, solo porque así han conseguido las cosas los hombres. ¿Cómo puedes estar favor de erradicar la violencia contra las mujeres, pero buscas quitarle derechos a otras personas (como las personas transfóbicas)? Creer que porque haya más mujeres gobernando o tomando decisiones, las políticas se vuelven automáticamente pacifistas y feministas, es peligroso. Más cuando esas mujeres al poder mandan a cuerpos policiales o del ejército a reprimir en protestas.

  

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