Qué ha pasado con los líderes del cártel de Guadalajara

·4  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 12 (EL UNIVERSAL).- Miguel Ángel Félix Gallardo, "El Jefe de Jefes"; Ernesto Fonseca Carrillo, "Don Neto" y Rafael Caro Quintero, "El Narco de Narcos" crearon la primer organización de trasiego de drogas.

Los tres siguen vivos y aquí te contamos qué ha sucedido con ellos.

Ernesto Fonseca Carrillo

Ernesto Fonseca Carrillo nació el 1 de agosto de 1930 en Badiraguato, Sinaloa, fue uno de los fundadores y líderes del cártel de Guadalajara junto con Miguel Ángel Félix Gallardo y Rafael Caro Quintero.

Fonseca estuvo envuelto con el contrabando de las drogas desde comienzos de los setentas, principalmente en Ecuador, para luego dedicar sus operaciones en México.

La Drug Enforcement Administration de los Estados Unidos (DEA) en 1982 descubrió sus operaciones de lavado de dinero en San Diego.

Involucrado en el asesinato del agente de la Agencia Antodrogas Estadounidense (DEA), Enrique Camarena, y de su piloto Alfredo Zavala.

El 7 de abril de 1985, Fonseca y sus cuerpos de seguridad fueron localizados en Puerto Vallarta por el Ejército Mexicano, por lo que su casa fue rodeada y capturado; fue acusado y sentenciado a 40 años de cárcel por el secuestro y asesinato del agente Camarena.

"Don Neto" es tío de los hermanos Amado y Vicente Carrillo Fuentes, exlíderes del cártel de Juárez.

En 2015. El Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito —que corresponde a Jalisco— determinó otorgar la protección de la justicia federal a Ernesto Fonseca Carrillo, para que cumpliera su condena en prisión domiciliaria.

Miguel Ángel Félix Gallardo: "zar de la cocaína"

"El jefe de jefes", Miguel Ángel Félix Gallardo, se convirtió en el zar de la cocaína al ser el primero en traficarla a Estados Unidos; inauguró los contactos con los narcos colombianos; diseñó y controló las principales rutas de trasiego de droga en el país.

Nacido en 1946 en Culiacán, Sinaloa, el también apodado como "El Padrino" estuvo en la extinta Policía Judicial Federal cuando era joven, y después se desempeñó como escolta de los hijos del exgobernador de Sinaloa, Rodolfo Sánchez Celis, quien gobernó la entidad de 1963 a 1968.

Tras ser detenido, 28 años después, el exlíder del Cártel de Guadalajara, Miguel Ángel Félix Gallardo, recibió una sentencia en primera instancia de 37 años de prisión por el asesinato del agente encubierto de la DEA, Enrique Kiki Camarena Salazar, y del piloto mexicano Alfredo Zavala, en febrero de 1989.

En silla de ruedas, sordo de un oído y ciego de un ojo, Félix Gallardo reapareció ante las cámaras después de 32 años de estar en la zona de máxima seguridad del penal federal de Puente Grande, Jalisco, para una entrevista de Telemundo.

"Fui seccionado del estómago, me quitaron ocho hernias, me privaron de la vista, de los oídos y no puedo caminar", dijo en la entrevista.

El día de hoy, 12 de septiembre, un juez le concedió la prisión domiciliaria; Féliz Gallardo permanecía en el penal de "Puente Grande" en Jalisco.

Rafael Caro Quintero

Nacido en Sinaloa, en el municipio de Badiraguato, Rafael Caro Quintero se inició en el narcotráfico a los 14 años de edad. Una década después y por su carácter, se convirtió en uno de los personajes más fuertes del extinto Cártel de Guadalajara, organización criminal que cofundó en la década de los 70 con Ernesto Fonseca Carrillo, "Don Neto" y Miguel Ángel Félix Gallardo, "El Jefe de Jefes".

Tras casi nueve años de permanecer prófugo de la justica, tras su liberación el 9 de agosto de 2013, Rafael Caro Quintero fue detenido por efectivos de las Fuerzas Armadas el pasado 15 de julio en un operativo realizado en Choix, Sinaloa, en el Triángulo Dorado, territorio donde radica su poderío. Paso 28 años de los 40 de su condena recluido.

Caro Quintero fue detenido el 4 de abril de 1985 en Costa Rica junto con Sara Cristina Cosío Vidaurri Martínez, hija del exsecretario de educación de Jalisco, César Cosío Vidaurri, y sobrina del exgobernador Guillermo Cosío Vidaurri.

En diciembre de 1989, Caro Quintero fue sentenciado a 40 años de cárcel por el plagio y homicidio del agente antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) Enrique Camarena Salazar y del piloto Alfredo Zavala Avelar.

En el 2007, fue trasladado a Puente Grande, hasta que en el 2010 un juez federal le concedió un amparo para que fuera trasladado al Reclusorio Preventivo de Guadalajara.

Sin embargo, el jueves 8 de agosto de 2013 un tribunal colegiado decretó la libertad de Caro Quintero por supuestas irregularidades en el proceso por el homicidio del agente de la DEA, Enrique Camarena. No obstante, el capo contaba con una orden de reaprehensión.