Líder de Puentes de Amor niega acusaciones de Rubio de que el grupo trabaja para Cuba

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Estudios Revolución/Twitter

El líder del grupo antiembargo Puentes de Amor negó que la organización tenga vínculos con el gobierno cubano, luego de las acusaciones hechas por el senador de Florida, Marco Rubio, de que sus miembros están actuando como agentes extranjeros no registrados de Cuba.

En una carta el lunes, Rubio le pidió a la Oficina Federal de Investigaciones que abriera una investigación sobre las actividades de la organización.

En una llamada telefónica desde La Habana, Carlos Lazo, el maestro de secundaria que fundó el grupo, dijo que no tenía conocimiento de ninguna actividad que él u otros miembros hayan realizado que se considere una violación de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros. Esa ley requiere que las personas y entidades que trabajan como “agentes” que actúan bajo la dirección de gobiernos u organizaciones extranjeras se registren con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

“Nosotros no creemos que estemos en violación de ninguna ley,” dijo Lazo. “Puentes de Amor no recibe financiamiento ni de ningún gobierno ni de nadie”.

Puentes de Amor, registrado en el estado de Washington como una organización sin fines de lucro en noviembre de 2020, aboga por el levantamiento de las sanciones de Estados Unidos y por que la administración de Joe Biden cumpla las promesas de campaña de expandir las remesas y los viajes a Cuba y reabrir por completo la embajada estadounidense en La Habana.

Lazo dijo que Puentes de Amor es una organización humanitaria que lleva leche en polvo y medicinas a Cuba. La organización está recaudando fondos para entregar más leche en polvo a la isla a través del sitio web de la organización de extrema izquierda Code Pink.

Pero luego de una manifestación en Coral Gables el domingo, donde los miembros del grupo enarbolaron banderas del movimiento 26 de julio de Fidel Castro, Rubio, un cubanoamericano republicano, instó al FBI a investigar las “conocidas asociaciones con el régimen cubano” del grupo.

En su carta al FBI, Rubio llamó a los miembros de Puentes de Amor “actores malignos” que trabajan en coordinación con el gobierno cubano “para sembrar división, incitar al conflicto e influir en la política exterior de Estados Unidos”.

Lazo se ha reunido dos veces con el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel en el Palacio de la Revolución, la sede del gobierno en La Habana, un honor generalmente reservado para jefes de estado y otros funcionarios de alto nivel.

Lazo dijo que se reunió a pedido de las autoridades cubanas y que no tuvo problema con reunirse con el gobernante cubano.

“Me reuní en Cuba con el presidente Miguel Díaz-Canel, primero porque me dijeron que me querían invitar a conversar sobre los problemas que había y la posición de Cuba”, dijo. “Yo me reúno con quien tenga que reunirme para pedir mejorías y para crear puentes de amor entre los pueblos de Cuba y Estados Unidos”.

La primera reunión en agosto del año pasado ocurrió en medio de la represión contra los manifestantes antigubernamentales que salieron a las calles el 11 de julio, lo que provocó la condena internacional. Pero Lazo dijo que no planteó el tema porque su organización tiene una agenda estrecha y “no política”.

“Nuestra organización es una organización humanitaria”, dijo. “Hay muchísimas organizaciones humanitarias que tienen una agenda que no es política. Nosotros estamos pidiendo que se levanten las sanciones y no tenemos más nada en nuestra agenda”.

Pero también dijo que hizo otras peticiones a las autoridades cubanas, incluida la eliminación de una prohibición de entrada al país de ocho años a los cubanos que han abandonado puestos oficiales en el extranjero, como los médicos en las misiones del gobierno.

Lazo también negó estar involucrado en el uso del grupo por parte del gobierno cubano para hacer propaganda. Las actividades de Puentes de Amor suelen ser cubiertas por los medios estatales cubanos, y Díaz-Canel convirtió el nombre del grupo en una etiqueta que él y sus seguidores han adoptado en las redes sociales.

“Que lo publique Díaz-Canel, que lo publique Cuba, que lo publique España”, dijo. “Mira, eso no tiene nada que ver con nosotros. Nosotros luchamos por el levantamiento de las sanciones, y luchamos para que la agenda que prometió Biden se cumpla”.

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