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Kishida abandonará el liderazgo de su facción dentro del partido gobernante, según medios

Tokio, 7 dic (EFE).- El primer ministro de Japón, Fumio Kishida, ha decidido abandonar la jefatura de su facción dentro del partido gobernante a raíz de un escándalo sobre la financiación de esta formación, de la que el mandatario seguirá siendo líder general, según adelantaron este jueves los medios locales.

La decisión de Kishida, comunicada a altos cargos del Partido Liberal Democrático (PLD), no pone en peligro por el momento su cargo al frente del Ejecutivo, aunque sí podría dificultar su reelección como presidente de esta formación política en unas primarias previstas para 2024.

Kishida cuenta con tasas de respaldo popular inferiores al 30 % desde hace meses, lo que se considera una línea roja para el mantenimiento en el cargo de los primeros ministros en Japón, y en las últimas semanas es además diana de las críticas de la oposición por un nuevo escándalo.

Se trata de las supuestas irregularidades cometidas por cinco facciones del PLD a la hora de declarar las donaciones que reciben en eventos de recaudación de fondos, y que habrían permitido obtener cantidades "en negro" para apoyar a determinados políticos.

Las facciones del PLD equivalen a pequeños grupos políticos dentro del partido gobernante -que ha ocupado el poder de forma casi ininterrumpida en el Japón de posguerra- e incluyen diferentes matices ideológicos en el marco del carácter conservador generalizado dentro de la formación.

Entre las facciones que habrían cometido irregularidades a la hora de declarar sus donaciones figura la liderada por Kishida, y otra que en su día dirigió el exmandatario nipón Shinzo Abe, fallecido en un atentado en 2022, según los detalles de la investigación publicados por los medios locales.

La facción de Abe habría acumulado fondos ilícitos de hasta 100 millones de yenes (unos 628.000 euros) en cinco años, según informó el diario Asahi, en unas irregularidades que están en manos de la fiscalía y que podrían desembocar en la presentación de cargos formales contra altos cargos del PLD.

La decisión de Kishida de abandonar el liderazgo de su facción parece destinada a distanciarse de las presuntas irregularidades y de sus posibles consecuencias jurídicas, según los analistas locales.

La legislatura del actual mandatario nipón expira en octubre de 2025, aunque un año antes deberá afrontar los comicios internos de su formación.

(c) Agencia EFE