Juan Carlos Osorio, el DT injustamente criticado y odiado en México: sólo por hablar 'bonito'

Juan Carlos Osorio en el partido entre México y Brasil de Rusia 2018. (EMMANUEL DUNAND/AFP via Getty Images)
Juan Carlos Osorio en el partido entre México y Brasil de Rusia 2018. (EMMANUEL DUNAND/AFP via Getty Images)

Juan Carlos Osorio festejó de manera muy extraña el gol de Hirving Lozano contra Alemania en la Copa del Mundo de Rusia 2018. No parecía un grito desaforado, como suelen hacer los entrenadores y más en un Mundial. Fue, más bien, una liberación, un respiro. Era entendible: desde su llegada a México, en septiembre de 2015, las críticas inclementes no cesaron para él. No era reconocido por la prensa nacional. Esa fue su primera desventaja. Se pedía que su lugar lo ocupar alguien que conociera el futbol nacional.

Luego se le cuestionó por su forma de hablar: Osorio siempre usó un lenguaje muy técnico. Y era normal que lo hiciera así, pues es un estudioso del futbol: se educó y especializó en Estados Unidos e Inglaterra. Formó parte del cuerpo técnico del Mánchester City como preparador físico. Realizaba anotaciones en su cuaderno. Usaba términos desconocidos para el grueso del periodismo y se esmeraba por dar explicaciones profundas sobre lo que pasaba dentro del campo.

No tardaron mucho en llamarlo vendehumo. Él nunca se enganchó con la prensa. Respondía a todo y evitaba las confrontaciones. Los resultados lo acompañaron un tiempo, hasta la Copa América 2016, cuando el Tri fue goleado por Chile en Cuartos de Final. Ahí llegó toda la descarga de furia: la prensa se le fue encima como nunca y más cuando se supo que iba a seguir al mando. Había más que un factor crítico: se le cuestionaba por su nacionalidad. Esa hostilidad traspasó las hojas del periódico y las pantallas para llegar a la vida tangible, en capítulos como aquel en el que un grupo de aficionados lo insultó xenofóbicamente en el aeropuerto de la Ciudad de México en 2017.

Se fue después del Mundial. Llegó adonde todos habían llegado hasta entonces: Octavos de Final. La emoción de ganarle a Alemania y luego la tristeza de caer contra Suecia. Un trámite, perder contra Brasil. Pero el precedente quedó ahí: nunca un entrenador nacional fue tan cuestionado por razones injustificadas. Y los jugadores, hasta el sol de hoy, siguen dando fe de lo metódico y sólido que era el trabajo del colombiano.

Por ejemplo, Andrés Guardado, capitán de aquel equipo, lo puso como uno de los dos mejores entrenadores que tuvo en el Tri: "Me sería muy difícil decidir entre La Volpe y Osorio. Ricardo tuvo los tamaños para llevarme a un Mundial, ponerme a jugar contra Argentina a los 19 años y gracias a él conseguí todo lo que vino después. Para mí, Osorio fue espectacular en Selección en el manejo de equipo, en táctica, en todo", contó a Fox Sports en marzo pasado.

En la misma sintonía, Edson Álvarez dijo que todavía platica con él y destacó su adicción al futbol. "Hace poco tuvimos una llamada de dos horas, platicando y platicando de futbol. Es un enfermo, en el buen sentido de la palabra, del futbol. Días antes ( del partido entre Alemania y México) él decía: 'vamos a ir ganando y a este minuto voy a meter al señor Álvarez'... a mí, llegó el minuto y me metió, así como te lo estoy contando. Y creo que saca a Carlos Vela, Él ya lo tenía (el cambio) y no le importó si Vela se enojó", confesó a Caliente TV igualmente en marzo.

Osorio tuvo elementos para ser cuestionado: fue eliminado en Octavos cuando su equipo había despertado expectativas muy altas. Fue goleado por Chile y por Alemania B en Copa América y Confederaciones, respectivamente. Pero su gestión se caracterizó por un realizar un trabajo diferente a lo que se estaba acostumbrado en la Selección Nacional. Los jugadores lo entendían y por eso mantienen alto el listón cuando se habla de él. En cambio, ciertos sectores de la prensa se esmeraron en promover la idea de que su único mérito era hablar bonito. Ahora está de vuelta en el futbol mexicano, para dirigir a los Xolos de Tijuana.