Joe Biden prometió que Estados Unidos cumplirá las metas de reducción de emisión de gases invernadero para 2030

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, da un discurso en la COP27 en Egipto el 11 de noviembre de 2022.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, da un discurso en la COP27 en Egipto el 11 de noviembre de 2022.

SHARM EL-SHEIKH, Egipto.– El cambio climático pone en riesgo “la vida del planeta”, advirtió este viernes en la conferencia del clima de la ONU (COP27) en Egipto el presidente estadounidense Joe Biden, quien prometió que su país cumplirá su meta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.

“La crisis climática afecta a la seguridad humana, a la seguridad económica, a la seguridad medioambiental, a la seguridad nacional y a la vida misma del planeta”, dijo Biden, antes de exponer las medidas que está tomando Estados Unidos, el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo.

“Puedo estar aquí como presidente de Estados Unidos y decir con confianza que Estados Unidos cumplirá sus objetivos de emisiones para 2030″, señaló.

Su discurso pretendía recordar a los representantes de los gobiernos reunidos en Sharm el-Sheikh que deben mantener vivo el objetivo de mantener el aumento de la temperatura media mundial dentro de los 1,5 grados centígrados para evitar los peores impactos del calentamiento planetario.

“Todos los países deben hacer más. En esta reunión debemos renovar y mejorar nuestras ambiciones climáticas”, añadió.

Estados Unidos es el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero, sólo por detrás de China. Washington se ha comprometido a recortar entre un 50 y un 52% sus emisiones en 2030, respecto a los niveles de 2005.

La declaración se produjo en un momento en que una serie de crisis –desde una guerra en Europa hasta una inflación galopante– están distrayendo la atención internacional.

“En este contexto, es más urgente que nunca que redoblemos nuestros compromisos climáticos. La guerra de Rusia no hace sino aumentar la urgencia de la necesidad de que el mundo deje de depender de los combustibles fósiles”, afirmó.

Antes de su llegada, el gobierno de Biden trató de preparar el terreno presentando un plan nacional para reprimir las emisiones de metano de la industria petrolera y del gas de Estados Unidos, uno de los gases de efecto invernadero más potentes, en una medida que desafió meses de presión por parte de los perforadores.

Global Carbon Project

En tanto, según un nuevo informe alarmante difundido este viernes en la la conferencia del clima de la ONU, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) derivadas de las energías fósiles batirán récords en 2022.

La emisiones de CO2 de origen fósil “aumentarán un 1% respecto a 2021, para alcanzar 36.600 millones de toneladas”, un poco por encima de los niveles de 2019, antes del Covid-19″, asegura el informe de Global Carbon Project.

La comunidad internacional en su conjunto no ha honrado su promesa de reducir las emisiones de CO2, a pesar de que según los climatólogos, es la condición esencial para que el mundo no supere los +1,5ºC de temperatura media respecto a la era preindustrial.

Sólo una treintena de países actualizaron sus objetivos de recortar más sus emisiones antes de llegar a Sharm el Sheij, aunque era un compromiso mutuo pactado hace un año.

La ONU por su parte anunció este viernes un programa satelital de de detección y alerta desde el espacio para intentar frenar las emisiones de metano, un gas de efecto invernadero muy potente.

De izquierda a derecha, Vanessa Nakate, de Uganda; Mitzi Jonelle Tan, de Filipinas; Precious Kalombwana, de Zambia, y Dominika Lasota, de Polonia, muestran carteles con la frase "Muéstrenos el dinero" (en inglés), en el centro de Estados Unidos en la cumbre del clima COP27 de la ONU, el 11 de noviembre de 2022, en Sharm el-Sheikh, Egipto. (AP Foto/Peter Dejong)
De izquierda a derecha, Vanessa Nakate, de Uganda; Mitzi Jonelle Tan, de Filipinas; Precious Kalombwana, de Zambia, y Dominika Lasota, de Polonia, muestran carteles con la frase "Muéstrenos el dinero" (en inglés), en el centro de Estados Unidos en la cumbre del clima COP27 de la ONU, el 11 de noviembre de 2022, en Sharm el-Sheikh, Egipto. (AP Foto/Peter Dejong)

Pero en plena crisis energética, y con casi todos los indicadores climáticos en rojo, las finanzas dominan las conversaciones en la COP27. Colombia reveló ayer su estimación de pérdidas y daños anuales de la causa del clima: 300 millones de dólares.

“Las partes tienen posiciones divergentes. Y hay algunos que por supuesto, quisieran ver el establecimiento de una institución bajo el mecanismo financiero de la convención. Parece difícil”, explicó a la AFP Julio Cordado, negociador chileno que preside junto a su par alemana el grupo de trabajo sobre Pérdidas y daños.

”Esto va a seguir estando hasta el final de la COP y hasta el 2024 como horizonte de tiempo”, añadió.

En Sharm el Sheij se ha abierto además otra delicada discusión: cómo actualizar la cifra de 100.000 millones de dólares anuales que los países ricos se habían comprometido a entregar a los pobres, básicamente para mitigar sus emisiones de gases y adaptarse a la nueva realidad. Esa cifra fue prometida en 2009, para 2020.

Dos años después, solo se ha cumplido parcialmente.

El principal emisor de CO2 del planeta, China, guarda una cauta posición, a caballo entre su alianza con el grupo de países en vías de desarrollo (G77, que agrupa a 134 países) y su condición de segunda economía del planeta. El presidente Xi Jinping no acudió a la COP27. Las relaciones con Estados Unidos son muy frías, pero Xi y Biden se reunirán durante la cumbre del G20 la próxima semana.

Agencias AFP y Reuters