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Jelly Roll, la nueva estrella del rap, habla de los Premios Grammy y de su pasado musical

Jelly Roll en Nashville, Tennessee, el 14 de abril de 2023. (Gabriel McCurdy/The New York Times).
Jelly Roll en Nashville, Tennessee, el 14 de abril de 2023. (Gabriel McCurdy/The New York Times).

Pocos artistas han tenido un 2023 más inesperado que Jelly Roll, el exrapero sureño con la cara tatuada que se convirtió en cantante de música country y quien, mezclando géneros, ha devenido en una de las nuevas estrellas del pop más prometedoras del año.

Su álbum “Whitsitt Chapel”, que debutó en junio en el puesto número tres de la lista Billboard de todos los géneros, es una colección de himnos pop-rock con toques de música country, y ha dado lugar a un par de éxitos: el introspectivo “Need a Favor” y la nueva versión de su éxito viral “Save Me”, con Lainey Wilson. Está nominado a dos premios Grammy en la ceremonia del mes que viene: mejor artista revelación y mejor actuación de grupo/dúo de música country.

A sus 39 años, y con muchos “mixtapes” a sus espaldas, Jelly Roll (nombre de pila Jason DeFord) no es un candidato tradicional a nuevo artista, pero su renacimiento creativo y su paso de los círculos alternativos al centro de atención del gran público lo hacen elegible según las directrices de los Premios Grammy. Entre sus competidores hay artistas emergentes de pop, rap, dance, R&B y country: Gracie Abrams, Fred again.., Ice Spice, Coco Jones, Noah Kahan, Victoria Monét, The War y Treaty. Pero puede que Jelly Roll tenga la historia más fascinante de todos ellos.

Además de su éxito en la radio y en plataformas de emisión en continuo, también se ha convertido en una especie de fenómeno de la cultura pop. Su documental en Hulu, “Jelly Roll: Save Me”, subraya la intensa conexión emocional que lo une a sus seguidores, que se identifican con sus relatos de lucha y gran esfuerzo. (Jelly Roll pasó cerca de una década entrando y saliendo de centros de detención de menores y de la cárcel, desde que tenía 14 años). Cuando ganó el premio al artista revelación del año en los Premios CMA de noviembre, su discurso de agradecimiento —en parte al estilo de Tony Robbins y en parte al estilo de La Roca— se hizo viral. Además, apareció junto a Randy Orton, uno de los favoritos de la WWE, en “Monday Night Raw”.

Jelly Roll apareció hace poco en el programa de videos Popcast (Deluxe) de The New York Times para hablar de su gran año y de cómo piensa aprovecharlo. A continuación, fragmentos editados de la conversación.

JON CARAMANICA: Cuando empezaste a hacer música fuera de Nashville, en la década de los años 2000, eras rapero. En esa época dorada del hiphop sureño, ¿en quién te inspirabas?

JELLY ROLL: Cash Money Records dominaba las pequeñas tiendas de música, los negocios familiares donde trabajábamos. También la disquera No Limit. Recuerdo estar sentado en un edificio estatal donde te trasladaban de una residencia colectiva a otra, encadenado, y la tele estaba sintonizada en el canal BET. Estaba viendo el video de la canción “Bling Bling”. Nos apasionaba el rap sureño, como 8Ball & MJG, Three 6 Mafia, UGK, Outkast, Dungeon Family, los Geto Boys. Incluso la faceta más temprana de Swishahouse, Chamillionaire y Paul Wall. Por supuesto, a los lugareños les gusta Haystak. Estábamos empezando a estrenarnos en ese mundo publicando “mixtapes”. Así que utilizábamos todas las referencias que podíamos.

CARAMANICA: ¿Escuchabas ese material por la actitud o por las historias que narraba?

JELLY ROLL: Las letras, la narración y el sentimiento. Pienso en toda esa canción de 8Ball & MJG [canta “Paid Dues”]: “Aprisionado en esta trampa hasta que sale la luz del sol/ El barrio no me dejó opciones, tuve que luchar/ Mi madre y mi padre eran demasiado jóvenes para criarme bien”.

JOE COSCARELLI: Te atraía todo lo más cercano al estilo “blues”.

JELLY ROLL: Lo sentía en mi espíritu. Esa es una referencia muy dramática, pero me hizo sentir como cuando mi madre interpretaba “Coward of the County” o interpretaba “The Rose” de Bette Midler, y todos estábamos allí dentro berreando y llorando. Se lo digo a la gente, creo que acabé escribiendo “Save Me” porque llevaba toda la vida intentando escribir “The Rose”.

COSCARELLI: ¿Era toda esta música la banda sonora de tu adolescencia, cuando te metías en líos con la ley?

JELLY ROLL: La música siempre me encontraba donde estaba. Las calles —solo para tocar este tema porque quiero ser sincero al respecto— pensé que eran mi única opción. Vivía en un barrio de clase media decente, pero no conocía a nadie en mi calle que tuviera una carrera. Todo el mundo se drogaba. La gente que tenía trabajo era muy obrera. Yo pensaba: “Sé que necesitaré dinero para salir de aquí”. Y la manera más obvia de hacer dinero era lo que estaba pasando en el barrio. Y no es excusa. La música solo seguía a Jason, donde quiera que el viejo Jelly Roll iba, él solo llevaba la música como un saco de Santa Claus.

COSCARELLI: ¿Qué trajiste de tu vida de rapero a tu vida de músico country que te haya funcionado como arma secreta?

JELLY ROLL: Ese esfuerzo del hiphop. Ellos crearon el estilo de hazlo tú mismo: J Prince, Tony Draper, Master P, Birdman. Creo que el hiphop sureño fue mi salvación al entrar en la música country porque ya había creado un negocio. Había creado un canal de YouTube que tenía mil millones de visitas antes de firmar un contrato discográfico. Entrar en un edificio y decir: “Oye, no quiero el dinero de nadie. Lo que quiero de este edificio son recursos”. Era una mentalidad diferente. Yo tenía un poder de negociación diferente, y realmente entendí la importancia de la propiedad.

COSCARELLI: Durante la pandemia, “Save Me” empezó a hacerse viral y tuviste muchas reuniones. ¿Sabías que querías firmar con una discográfica de música country?

JELLY ROLL: Quiero publicar música como un artista de hiphop. Quiero escribir canciones como compositor de música country. Y quiero hacer giras como artista de rock and roll. Ninguna discográfica de la ciudad tiene eso. Quiero tocar en el Grand Ole Opry, ¿me entiendes? Y por suerte para mí, Morgan Wallen estaba apenas apareciendo en ese momento. Luego se convirtió en la estrella más grande del mundo, lo cual es muy merecido. Yo pensé: puedo colarme ahora mismo. Hay un momento en el que podría ser entendido en este espacio. Y eso es lo que pasó.

COSCARELLI: Tuviste grandes éxitos este año, pero pasaste de un género a otro de manera distinta, a través de tu emotivo discurso en los Premios CMA, que se volvió un meme.

JELLY ROLL: Es el momento más viral de toda mi vida.

COSCARELLI: Y de nuevo en TikTok cuando fuiste nominado a los Premios Grammy. ¿Cómo haces para sentirte tan cómodo desnudando tu alma de esa manera cuando es la primera vez que mucha gente te conoce?

JELLY ROLL: Para mí, sigo siendo yo. Así que lo que realmente está pasando en mi vida es lo que estoy expresando. Llamé a mi madre al mismo tiempo. Estaba llamando a la mujer a quien he llamado desde la cárcel. Una mujer que he llamado cuando me encontraba sin hogar, una mujer a la que he llamado cuando era un adicto. Pude llamarla para decirle que acabo de ser nominado para dos premios Grammy. Para mí, esa es la llamada más insólita que puedes hacer.

CARAMANICA: En tu documental, hay una escena muy poderosa con una joven cuyo padre había sido asesinado. Me llama la atención tu disposición a recibir el dolor de otras personas; no te limitas a compartir tu propia experiencia, sino que aceptas lo que otras personas han vivido.

JELLY ROLL: Yo no lloré sino hasta los 34 años. Ahora no puedo dejar de llorar. Siento empatía por la gente y punto. Sentí de verdad lo que estaba viviendo esa joven. Es la única escena que no puedo ver en ese documental. Leí un artículo sobre esa escena y lloré leyendo el artículo. Sé qué se siente estar en el momento más oscuro de tu vida.

Para mí eso se remonta a la publicación sobre los Premios Grammy, porque es como decir: “Nunca voy a ser demasiado genial como para no ser aficionado de algo”. Creo que es muy importante seguir emocionándose por las cosas.

c.2024 The New York Times Company