Jacinda Ardern renunció como primera ministra de Nueva Zelanda

Jacinda Ardern gesticula al anunciar que no continuará en el poder
Jacinda Ardern gesticula al anunciar que no continuará en el poder - Créditos: @Warren Buckland

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, anunció que renunciará al cargo ya que no cree tener la energía para buscar la reelección en las elecciones de octubre. Su mandato concluiría antes del 7 de febrero.

“Para mí ya es hora”, declaró en un encuentro con miembros de su Partido Laborista, y agregó: “Ya no tengo energía para otros cuatro años”.

“Me voy, porque con un papel tan privilegiado viene la responsabilidad. La responsabilidad de saber cuándo eres la persona adecuada para liderar y también cuándo no lo eres. Sé lo que requiere este trabajo. Y sé que ya no tengo suficiente en el tanque para hacerle justicia. Es así de simple”, dijo, citada por la agencia AP, y remarcó que no hay ningún secreto detrás de su renuncia.

“Soy humana, los políticos son humanos. Damos todo lo que podemos durante el tiempo que podamos. Y entonces es el momento. Y para mí, es el momento”, sostuvo en el mismo encuentro y reveló que llegó a esta conclusión durante las vacaciones de verano.

“Estos fueron los cinco años y medio más gratificantes de mi vida. Pero también hubo desafíos: entre una agenda centrada en la vivienda, la pobreza infantil y el cambio climático, nos encontramos con un evento terrorista interno, un gran desastre natural, una pandemia mundial y una crisis económica”, recordó.

Si bien aclaró que no tiene planes para el futuro inmediato, dijo que le gustaría que el pueblo de Nueva Zelanda la recuerde como alguien que “siempre trató de ser amable”.

“Espero dejar a los neozelandeses con la creencia de que pueden ser amables, pero fuertes, empáticos pero decisivos, optimistas pero enfocados. Y que podés ser tu propio tipo de líder, uno que sabe cuándo es el momento de irse”, dijo Ardern.

Elecciones en octubre

También anunció que la próxima elección general se celebrará el 14 de octubre y que hasta entonces continuará como miembro del Parlamento.

La gobernante dijo el jueves estar orgullosa de las acciones de su gobierno para hacer más asequibles las viviendas, enfrentar el cambio climático y la pobreza infantil.

“Y lo hicimos mientras respondíamos a algunas de las mayores amenazas a la salud y el bienestar económico de nuestro país desde la Segunda Guerra Mundial”, aseguró.

Aunque las últimas encuestas indican que una coalición de los partidos de centroderecha National y Act ganarán los comicios, Ardern aseguró que ese no es el motivo de su renuncia.

“No me voy porque crea que no podemos ganar la próxima elección, sino porque creo que podemos (ganar) y lo haremos”, afirmó en la reunión en Napier, en la costa este del país.

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“Ya era hora. Ella dañó la economía y los precios de alimentos se han disparado”, expresó Esther Hedges de 65 años, residente de la localidad de Cambridge, en la isla norte del país.

Pero Cristina Sayer, de 38 años, consideró que Ardern ha sido “la mejor primera ministra que hemos tenido”. “Me gusta el tipo de persona que ella es, se preocupa por la gente. Lamento verla partir”, agregó.

Ardern indicó que la bancada laborista escogerá un nuevo líder en tres días después de que deje el puesto. Sin embargo, aún no está claro quién la reemplazará: el líder adjunto y ministro de Finanzas, Grant Robertson, considerado uno de los principales candidatos para liderar el gobierno, dijo el jueves que no buscaría el puesto de primer ministro. “No me estoy presentando como candidato para la dirección del Partido Laborista”, señaló en un comunicado.

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El primer ministro australiano, Anthony Albanese, elogió a Ardern como una líder que “mostró al mundo cómo dirigir con intelecto y fuerza”. Y sostuvo que ella demostró que la empatía y la perspicacia “son poderosas cualidades de liderazgo”.

El partido de Ardern ha enfrentado una pérdida de confianza en el gobierno, una situación económica declinante y un resurgimiento de la oposición conservadora.

El estrés ha sido evidente recientemente, cuando Ardern tuvo una rara pérdida de compostura el mes pasado al ser captada en un micrófono cuando se refirió a un político opositor como un “estúpido arrogante”.

La primera ministra más joven del mundo

Jacinda Ardern nació el 26 de julio de 1980 en la ciudad de Hamilton, Nueva Zelanda y se convirtió en la jefa de Estado más joven del mundo cuando fue elegida primera ministra en 2017 con tan solo 37 años. Desde entonces lideró al país durante la pandemia de Covid-19 y difíciles momentos como el ataque terrorista en dos mezquitas de Christchurch y la mortal erupción volcánica en Isla Blanca.

La mandataria de 42 años tiene un solo hijo y está casada desde 2013.

El anuncio se da en el marco de un año electoral y una competencia muy reñida dado que las encuestas de los últimos meses habían colocado al Partido Laborista liderado por Ardern ligeramente detrás de la oposición, informó The Guardian.

Cuando Jacinda Ardern llegó al poder en Nueva Zelanda, en octubre de 2017, marcó un hito no tanto por su género –ya era la tercera mujer en ocupar la jefatura de Gobierno– como por su juventud –entonces tenía 37 años–.

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Ardern, exministra de Cultura, llevó de la mano en 2017 al Partido Laborista de sus peores cotas de popularidad al poder, básicamente a golpe de un carisma que las encuestas le siguen respetando en líneas generales a día de hoy, a pesar del desgaste sufrido en los últimos meses por variable económicas como la inflación.

Los laboristas, que repitieron victoria en 2020, basaron su crecimiento exponencial en una líder que no dudó en reivindicarse como feminista, republicana y progresista y que se asemejaba a la nueva generación de dirigentes mundiales que, como el francés Emmanuel Macron o el canadiense Justin Trudeau, pedían paso en un escenario cambiante.

Agencias AFP, AP y DPA