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Israel continúa ataques aéreos en interior del Líbano después que Hezbolá derribara dron

BEIRUT/JERUSALÉN, 26 feb (Reuters) -Aviones de combate israelíes atacaron el lunes el valle de la Bekaa, matando al menos a dos miembros de Hezbolá, en su incursión más profunda hasta ahora en Líbano desde que estallaron las hostilidades con el grupo aliado de Irán en octubre.

Hezbolá respondió lanzando 60 cohetes contra un cuartel general del Ejército israelí en los Altos del Golán, ocupados por Israel, informó la televisión del grupo, Al Manar. Un portavoz del Ejército del Estado judío dijo que se habían disparado decenas de cohetes hacia los Altos del Golán desde Líbano.

Los ataques supusieron una intensificación de la peor violencia entre Hezbolá e Israel desde su guerra de 2006, y avivaron la preocupación por la posibilidad de una nueva escalada y de que la guerra de Gaza se extienda a la región.

El Ejército israelí que sus cazas habían atacado las defensas aéreas de Hezbolá en el valle de la Bekaa en respuesta al derribo de un dron israelí, que el grupo militante afirmó haber derribado con un misil tierra-aire a primera hora del lunes.

Los ataques aéreos afectaron a parte de la región del valle de la Bekaa, cerca de la frontera con Siria, bastión político del movimiento islamista chií Hezbolá. La zona atacada se encontraba a unos 18 kilómetros de la ciudad de Baalbek, conocida por sus antiguas ruinas.

Las fuentes indicaron que Israel había llevado a cabo ataques simultáneos en la zona. Una fuente de seguridad libanesa y una persona familiarizada con el asunto dijeron que habían muerto dos miembros de Hezbolá.

La cadena de televisión libanesa Al-Jadeed emitió imágenes de columnas de humo que se elevaban desde la zona.

En un suceso separado, un ataque aéreo israelí alcanzó un automóvil en la ciudad de Mjadel, en el sur del Líbano, matando a un comandante de campo de Hezbolá, dijeron tres fuentes de seguridad en el Líbano.

El político de Hezbolá Hassan Fadlallah dijo que Israel había ampliado sus ataques contra Baalbek y otras áreas, y estaba tratando de "compensar" el derribo de su avión no tripulado.

"Su agresión contra Baalbek o cualquier otra zona no quedará sin respuesta", dijo en declaraciones televisadas pronunciadas en el funeral de un combatiente de Hezbolá muerto en los últimos días.

El Ejército israelí afirmó por su parte que "seguirá operando para defender al Estado de Israel de la amenaza de la organización terrorista Hezbolá, incluso en operaciones aéreas sobre territorio libanés".

Hezbolá ha estado llevando a cabo ataques contra posiciones israelíes en la frontera entre Líbano e Israel desde el ataque del 7 de octubre contra Israel por parte de su aliado palestino Hamás, una campaña de apoyo a los palestinos bajo fuego en la Franja de Gaza.

ISRAEL PLANEA AUMENTAR ATAQUES

Las hostilidades, que se han desarrollado sobre todo en zonas cercanas a la frontera entre Líbano e Israel, se intensificaron la semana pasada, cuando Israel atacó una zona al sur de la ciudad costera de Sidón.

El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, indicó el domingo que Israel planeaba aumentar los ataques contra Hezbolá en caso de un posible alto el fuego en el conflicto de Gaza.

"Si se alcanza una pausa temporal en Gaza, aumentaremos el fuego en el norte por separado, y continuaremos hasta la retirada total de Hezbolá (de la frontera) y el regreso de los ciudadanos israelíes a sus hogares", dijo.

Hezbolá dijo a primera hora del lunes que había derribado un dron israelí Hermes 450 sobre territorio libanés utilizando un misil tierra-aire.

Se trata de el mayor episodio de violencia entre Israel y Hezbolá desde la guerra de 2006 y ha desarraigado a decenas de miles de personas a ambos lados de la frontera.

Los ataques israelíes desde octubre han matado a unos 50 civiles en Líbano, además de a unos 200 combatientes de Hezbolá.

Los ataques desde Líbano a Israel han causado la muerte de una docena de soldados israelíes y cinco civiles.

(Información de Maya Gebeily y Laila Bassam en Beirut y Dan Williams en Jerusalén; escrito por Tom Perry; editado por Angus MacSwan; editado en español por Javi West Larrañaga y Aida Peláez Fernández)