Inmunoterapia cura leucemia en 88% de los pacientes, según estudio

Kerry SHERIDAN
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Trabajo en un laboratorio del Instituto Curie de París el 10 de octubre del 2008 (AFP | Stephane de Sakutin)

Una nueva aproximación contra la leucemia que supone utilizar al propio sistema inmune para matar células cancerígenas ha derrotado la enfermedad en el 88% de adultos afectados y sometidos a ese procedimiento, de acuerdo a una investigación publicada este miércoles en Estados Unidos.

El informe ofrece nuevas y buenas noticias para el floreciente campo de la inmunoterapia contra el cáncer, que utiliza lo que algunos describen como "droga viviente" y fue considerado por la revista Science como el mayor avance de 2013.

El último ensayo, publicado en la revista Science Translational Medicine, involucró a 16 personas con un tipo de cáncer de sangre conocido como leucemia linfoblástica aguda (LLA).

Unas 1.400 personas mueren por LLA en Estados Unidos cada año, y aunque es uno de los tipos de cáncer más tratables, a menudo los pacientes se vuelven resistentes a la quimioterapia y recaen en la enfermedad.

En este estudio, 14 de 16 pacientes lograron una remisión completa luego de que fueran modificadas sus células T para poder enfocarse en erradicar el cáncer.

La edad media de los pacientes era de 50 años, y todos se encontraban al borde de la muerte cuando ingresaron en el ensayo, ya que la enfermedad había resurgido o se habían dado cuenta de que la quimioterapia ya no funcionaba.

La mayor remisión tiene dos años de duración, dijo el autor Renier Brentjens, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center.

Sin esta terapia, solo el 30% de los pacientes que recayeron en la enfermedad responderían a la quimioterapia, según estimaciones de los investigadores.

- Educar a las células T -

El proceso supone remover algunas de las células T de los pacientes y alterarlas con un gen para que logren reconocer una proteína -conocida como CD19- en las células cancerígenas y atacarlas.

Por sí solas, las células T pueden atacar a otros invasores dañinos en el cuerpo humano, pero permitirían que el cáncer crezca de manera ininterrumpida.

El proceso supone remover algunas de las células T de los pacientes y alterarlas con un gen para que logren reconocer una proteína -conocida como CD19- en las células cancerígenas y atacarlas.

Por sí solas, las células T pueden atacar a otros invasores dañinos en el cuerpo humano, pero permitirían que el cáncer crezca de manera ininterrumpida

"Básicamente lo que hacemos es reeducar a las células T en el laboratorio con terapia genética para reconocer y matar células con tumores", dijo a la AFP Brentjens, agregando que tras 15 años de trabajo en esta tecnología, "parece realmente funcionar en pacientes con este tipo de cáncer".

El año pasado, su equipo dio a conocer los primeros resultados prometedores en cinco pacientes adultos que se curaron luego de la terapia. El investigador estimó que entre 60 y 80 personas en Estados Unidos entraron desde entonces en los ensayos experimentales del nuevo tratamiento, también estudiado en Europa.

- No es casualidad -

En diciembre de 2013, expertos de varios centros estadounidenses donde se están llevando adelante ensayos presentaron sus descubrimientos en el encuentro anual de la Sociedad Americana de Hematología, incluida la Universidad de Pensilvania.

Brentjens explicó que otros centros de investigación han logrado tasas de remisión similares en sus estudios hasta el momento, "demostrando que esto no es una casualidad".

"Esto es un fenómeno real" que podría convertirse en un "giro paradigmático en la forma que nos aproximamos a la terapia contra el cáncer", dijo el experto.

Los investigadores intentan ahora averiguar por qué la terapia no funciona en todos los pacientes e identificar células receptivas de tipos de cáncer específicos que podrían hacer que, en un futuro, la técnica sirviera para remover otros tipos de tumores.

La terapia sigue siendo costosa (100.000 dólares por persona), aunque los expertos creen que el precio bajará una vez que las compañías farmacéuticas se involucren más y la técnica se expanda.

Trabajo en un laboratorio del Instituto Curie de París el 10 de octubre del 2008

Trabajo en un laboratorio del Hospital Clínico de Barcelona el 20 de junio del 2013

Laboratorio científico en el hospital de Barcelona Vall d'Hebron el 20 de junio del 2013