“Incompresible”: el Gobierno cuestiona a Larreta por insistir con las clases presenciales

Maia Jastreblansky
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El presidente realiza anuncios para Santa Fe en la reunión del programa Capitales Alternas
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“Previsible aunque incomprensible”. En la Casa Rosada no sorprendió la decisión de Horacio Rodríguez Larreta de continuar con la presencialidad escolar en los jardines de infantes y el nivel primario. Lo veían venir. Y aunque anticipan que no clausurarán la puerta al diálogo, como ocurrió la semana pasada, en Balcarce 50 volvieron a dedicarle dardos filosos al jefe de gobierno porteño por su decisión.

“Nosotros seguimos gobernando y vacunando. Y Larreta se sigue equivocando. Dos semanas después de su intransigencia con las clases tuvo que pasar el secundario a modalidad combinada y reforzar restricciones y controles en las calles”, lanzó un portavoz oficial tras la conferencia de prensa que brindó el alcalde porteño, que en cambio se mostró firme en su decisión de continuar con una presencialidad administrada en las aulas, aunque endureció algunas medidas vinculadas a la circulación.

“Sigue haciendo política con la pandemia”, acotó un alto funcionario que trabaja en la diaria con Fernández. En el Gobierno cerraron filas en torno a la decisión presidencial de continuar con la suspensión de las clases presenciales, a pesar de las fisuras que esta decisión había provocado al principio con algunos ministros, como el titular de Educación, Nicolás Trotta.

Rodríguez Larreta anunció que mantendrá las clases presenciales en primaria y jardín de infantes

“Voy a convocar a la ministra Acuña para conversar cada detalle. Es muy importante que todos comprendamos la gravedad de la situación. Hay que esperar los anuncios de la Ciudad y ver qué perspectiva está teniendo”, había dicho más temprano el titular de la cartera educativa al defender la medida oficial. Esta tarde, en tanto, Trotta acompañó a Fernández a una reunión con especialistas del área pediátrica y pedagógica en donde el Presidente aseguró que su “mayor preocupación” es que “vuelvan a clases presenciales lo antes posible”, a pesar de que determinó extender la virtualidad por cinco semanas consecutivas.

Diálogo y diferencias

Consultados por LA NACION, en el Gobierno consideraron que el nuevo round por las clases presenciales no clausurará del todo el diálogo de gestión con la Ciudad. “Seguirá, pero en algunos puntos no coincidimos, ni en mirada ni en diagnóstico”, dijo un importante funcionario.

Hay una diferencia de foco cada vez más evidente entre las medidas que toma la Nación y la Ciudad. Mientras que el gobierno porteño pretende darle a la educación un “status diferente” a otras medidas restrictivas, en el Gobierno hay una clara priorización por el mantenimiento de las actividades económicas, para evitar mayores coletazos en los indicadores.

Por eso el Gobierno no tomó medidas vinculadas a limitar la construcción -a la que califican como “multiplicadora de la economía”- ni tampoco sumaron hoy nuevas restricciones a la actividad comercial. La Ciudad, en cambio, prohibió las actividades del sector de la construcción (excepto las obras de menos de 2.500 m2) y dispuso que todos los locales comerciales solo podrán atender en espacios abiertos, lo que genera un fuerte impacto en el sector.