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Hutíes usan dron en ataque contra barco de propiedad estadounidense en golfo de Adén

JERUSALÉN (AP) — Un barco de propiedad estadounidense fue atacado en el golfo de Adén el miércoles con un dron armado con bombas lanzado por combatientes hutíes de Yemen, indicaron funcionarios.

El ataque contra el Genco Picardy fue el segundo en los últimos días contra buques directamente vinculados a Estados Unidos, tras los ataques liderados por Estados Unidos contra los hutíes. También subrayó los riesgos para la navegación en la zona en medio de la guerra de Israel contra Hamás en la Franja de Gaza.

El ataque se produjo a unos 110 kilómetros (70 millas) al sureste de Adén, donde el dron se estrelló contra la embarcación, indicó la agencia Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, una dependencia de la Armada británica encargada de vigilar las vías marítimas del Medio Oriente.

El capitán del barco informó que se produjo un incendio a bordo, el cual ya ha sido extinguido, dijo. "El barco y la tripulación están a salvo y en camino al siguiente puerto de escala”.

El general de brigada Yahya Saree, portavoz militar de los hutíes, identificó el buque atacado como el granelero Genco Picardy. Los datos de seguimiento por satélite habían situado a ese buque frente a Arabia Saudí en los últimos días, en su camino a la India.

Los datos sobre la propiedad de los buques indicaban que el propietario del Genco Picardy era Genco Shiping & Trading, con sede en Nueva York.

En un comunicado, Genco reconoció el ataque y dijo que el buque transportaba una carga de roca fosfórica.

“Se ha confirmado que todos los marinos a bordo del buque han resultado ilesos”, manifestó la compañía. “Una inspección inicial por parte de la tripulación indica que los daños en la pasarela del buque son limitados, y el buque se ha mantenido estable y en marcha con rumbo fuera de la zona”.

Los hutíes afirman que los ataques tienen como fin respaldar a Hamás y a los palestinos atrapados en la Franja de Gaza en medio de la guerra de Israel contra Hamás.

En la última semana, Estados Unidos y sus aliados han lanzado tres rondas de ataques aéreos contra sitios hutíes con la intención de disuadir a los combatientes. Sin embargo, los hutíes han lanzado varios ataques desde entonces, poniendo en peligro a las embarcaciones que transitan por esa ruta, que es crucial para transportar mercancías y energéticos de Asia y Medio Oriente hacia Europa.

Los ataques de los hutíes son parte de las tensiones que se han extendido en la región. La tarde del lunes, Irán lanzó ataques aéreos hacia posiciones en Irak, provocando la muerte de al menos cuatro personas. Stephen Hitchen, embajador de Gran Bretaña en Irak, dijo el miércoles que Karam Mikhael, un ciudadano británico, fue uno de los civiles muertos en el ataque.

Mientras tanto, Irán ha estado cada vez más cerca de reconocer su participación en el ataque contra una embarcación en el Océano Índico, cerca de Sri Lanka e India, el 4 de enero. Ese día, el Pacific Gold, un buque cisterna que transporta productos químicos, fue atacado con lo que la Armada estadounidense denominó como un dron de ataque iraní, el cual causó algunos daños a la embarcación, pero sin dejar personas heridas.

El miércoles, la televisora libanesa Al-Mayadeen informó que la Guardia Revolucionaria de Irán fue responsable de ese ataque y de otro que no ha sido confirmado independientemente contra otra embarcación. Al-Mayadeen es un canal afiliado políticamente a Hezbollah que ha anunciado previamente otros ataques relacionados con Irán en la región.

El Pacific Gold es administrado por la empresa Eastern Pacific Shipping, con sede en Singapur, la cual está controlada por el multimillonario israelí Idan Ofer.

Eastern Pacific anteriormente ha sido blanco de ataques cometidos presuntamente por Irán. Pero la posible reivindicación del ataque contra el Pacific Gold por parte de Irán se produce en un momento en que Teherán ha tratado de lanzar ataques sin dirigirlos directamente contra Estados Unidos o Israel.

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La periodista de Associated Press Abby Sewell en Beirut contribuyó a este despacho.