En honor a la verdad, Jimmy Butler y el Heat se merecieron ese triple final del Juego 7

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Faltaba exactamente 19.7 segundos para el final del decisivo Juego 7 ante los Celtics y el Heat perdía por dos cuando Jimmy Butler, que ya tenía 35 puntos, tomó un rebote, recorrió toda la cancha en dos segundos, frenó detrás del arco y acto seguido ejecutó un disparo de tres puntos.

La pelota se elevó y el FTX Arena enmudeció durante esos instantes. Era el final soñado, era un triple ganador que mandaba al equipo de Miami a las Finales de la NBA, era el triple que encumbraba a Butler como el mejor jugador de la serie, era el triple que le daba al Heat el premio que merecía por su fantástica temporada.

Era un final de película, se puede incluso visualizar a Butler saltando, a los jugadores abrazándose, el público festejando y mundo detenido por la heroica gesta.

Pero el balón tocó el aro y salió, no quiso entrar. Una delgada línea de 5 / 8 de pulgada (1.5 cm) se interpuso entre la gloria y la dureza de la derrota.

“Sí, es uno de esos realmente momentos duros, no puedes prepararte para ello”, dijo el entrenador Erik Spoelstra. “Es uno de los peores sentimientos del mundo el dirigirse a su vestuario después de un partido como este. Es desgarrador”.

Aunque parezca que la mejor opción era entrar al aro, para intentar empatar, esa no es la opción de un ganador como Butler, ni la opción para un gran equipo como el Heat.

“Pienso que habría sido una historia increíble que Jimmy se levante y anote ese triple. Me encanta eso de Jimmy, fue la opción correcta, y yo solo pensé, mientras salía de su mano, que con certeza estaba entrando “, comentó Spoelstra. “Era un tiro bueno y limpio, mejor que cualquier cosa que pudiéramos haber diseñado”

“Fue una lástima que no terminara de esa manera, pero no puedo felicitar a Boston suficiente. Han pasado por el fuego y se han ganado ese derecho de ir a la Final”, añadió el entrenador de Miami.

De este modo heroico el equipo de Miami puso punto final a su gran temporada en la tuvo que luchar contra la adversidad, con lesiones, malos arbitrajes y faltas de respeto. A pesar de lo dura que ha resultado esta derrota no hay nada que reprochar, los seguidores del Heat deben estar muy orgullosos de su equipo que a punto estuvo de llegar al final.

Si bien se dice que no hay excusas, otra cosa hubiese sido si los jugadores del Heat no hubiesen llegado en las condiciones físicas que llegaron a esta serie. Según sus entrenadores de haber sido en temporada regular solo habría jugado un titular y algunos suplentes.

Eso sin contar el bajón que sufrió en los triples con la ausencia de Herro, el slump de Duncan Robinson, más las lesiones de Kyle Lowry, PJ Tucker y Max Struss, aunque también hay que darle mérito a la gran defensa de Boston, cuyos jugadores tuvieron la gran suerte de mantenerse bastante saludables.

Butler lo dio todo promedió 41 puntos en los Juegos 6 y 7, en el que jugó los 48 minutos, sin contar el resto de la estadística. Lo dio todo y mereció que su triple entrara y llevar el Heat a las Finales.

De este modo el Heat no pudo llegar a las 16 victorias que buscaba, se quedó en 11; sin embargo, eso es lo que a partir de ahora lo motivará, al menos eso es lo que piensa Butler.

“No fui lo suficientemente bueno, no hice mi trabajo, las estadísticas no significan nada. Aprendí que tengo que ser mejor, y seré mejor”, resumió Butler. “Hay que encontrar la manera de ser consistente. Creo que tuvimos suficiente, y el próximo año tendremos suficiente y vamos a estar de vuelta en la misma situación, y vamos a lograrlo”.

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