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Dos hombres condenados por secuestrar y robar auto de empleado del FBI en Dakota del Sur

RAPID CITY, Dakota del Sur, EE.UU. (AP) — Un jurado federal de Dakota del Sur condenó a dos hombres por cargos relacionados con el secuestro de un empleado del FBI en 2022.

El jurado de Rapid City declaró culpables el martes a Deyvin Morales, de 29 años, y a Juan Alvarez-Soto, de 25, del secuestro, robo de auto y otros cargos, informó el Rapid City Journal. Alvarez-Soto, originario de El Salvador, también fue encontrado culpable por haber entrado de forma no autorizada a Estados Unidos tras ser deportado.

Ambos hombres serán sentenciados el 12 de abril y podrían recibir cadena perpetua.

Los dos hombres y una tercera sospechosa, Karla Lopez-Gutierrez, de 29 años, salieron de Greeley, Colorado, el 5 de mayo de 2022, y emprendieron un “viaje de tráfico de drogas” a Dakota del Sur en un vehículo Ford Expedition, dijeron los fiscales.

El Expedition fue perseguido por un agente de Dakota del Sur antes de darse a la fuga. Casi sin combustible en la Reservación India Pine Ridge, Morales les dijo a los demás que necesitaban “tomar” un nuevo vehículo, testificó Lopez-Gutierrez.

Poco después, el empleado del FBI conducía a toda velocidad su Dodge Durango cuando vio el Expedition y estacionó, creyendo que se trataba de un oficial tribal. Los fiscales afirman que los sospechosos tomaron el Durango a punta de pistola y obligaron a la víctima a ir con ellos.

Cuando el grupo se detuvo a comprar combustible y abrazaderas de plástico en la ciudad de Hermosa, Dakota del Sur, a unos 35 kilómetros (22 millas) de Red Shirt, la víctima pudo escapar.

Morales y Alvarez-Soto fueron arrestados en Greeley una semana después. Lopez-Gutierrez fue arrestada en agosto de 2022 en Loveland, Colorado. Se declaró culpable en agosto y recibirá sentencia el 8 de febrero.

La abogada defensora de Alvarez-Soto, Alecia Fuller, mencionó “muchas dudas” en la acusación del gobierno. Fuller dijo que no existía la intención de dañar a la víctima.

Jonathan McCoy, abogado de Morales, dijo que no había pruebas de que Morales estuviera presente en el crimen.