Hombre detenido ilegalmente en cárcel de Florida recibió una mascarilla usada y se contagió de COVID, dice demanda

Un hombre fichado en la cárcel de un condado de la Florida pagó una fianza de $100 y fue detenido ilegalmente más de 12 horas hasta el día siguiente, según afirma una demanda federal. Cinco días después, dijo que acabó en el hospital.

La fianza de Neville Brooks se fijó en una cantidad inferior a la habitual debido a la preocupación de que pudiera contraer COVID-19 si “no era puesto en libertad rápidamente” de la cárcel del Condado Marion, en Ocala, unas 80 millas al noroeste de Orlando, según la demanda. Su detención ocurrió los primeros meses de la pandemia, en agosto de 2020.

Durante su fichaje, la Policía del Condado Marion le entregó una mascarilla de tela descolorida, lo que reveló que ya había sido usada y no se había desinfectado correctamente, según la demanda presentada en enero.

Brooks, de 59 años, se infectó con el coronavirus durante su estancia en la cárcel y los síntomas graves lo enviaron a la sala de urgencias de un hospital donde dio positivo, según la denuncia. Allí le diagnosticaron COVID-19 y neumonía doble.

Ahora la Policía del Condado Marion pagará a Brooks $150,000 por daños y perjuicios para resolver la demanda después que las autoridades sospecharon erróneamente que estaba ilegalmente en Estados Unidos, según un comunicado de prensa de marzo de la American Civil Liberties Union of Florida (ACLU), que presentó la demanda en nombre de Brooks.

La Policía lo mantuvo detenido más tiempo del necesario porque había nacido en Jamaica y lo remitió a la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE), según la demanda, que identificó al jefe de la Policía Billy Woods y al cabo Jason Lester como demandados.

En última instancia, el ICE dijo a la Policía que Brooks tenía una tarjeta de residencia, por lo que no había razón para su detención prolongada y que no era deportable, dice la demanda.

“Presenté esta demanda porque sentí la responsabilidad de ayudar a asegurar que la Policía no trate a nadie más como me trataron a mí”, dijo Brooks en un comunicado.

Timothy McCourt, abogado de la Policía, dijo a McClatchy News en un comunicado que “el hecho que Brooks no fue liberado cuando pagó su fianza no se debió a nuestras políticas y procedimientos, sino el resultado de que un empleado pasó por alto un correo electrónico del ICE que decía que no planeaba tomar medidas contra el señor Brooks”.

Más información sobre el caso

En el Condado Marion, las autoridades solo pueden detener a una persona para el ICE si la dependencia tiene una solicitud de detención activa contra el individuo, señala la queja.

Brooks nació en Jamaica y vive legalmente en la Florida, donde es asistente de enfermería certificado y está cursando la carrera de Enfermería, según la denuncia.

La noche del 11 de agosto de 2020 fue acusado de agresión y arrestado por la Policía de Ocala, pero el cargo en su contra fue retirado poco después, dice la denuncia. El cargo fue desestimado porque la víctima no quiso que fuera procesado, dijo McCourt a McClatchy News.

Después que Brooks ingresó en la cárcel poco antes de las 12 a.m. del 12 de agosto, su familia pagó la fianza alrededor de las 11:41 a.m., según la denuncia. Unas cinco horas más tarde, la Policía envió un fax al ICE preguntando si la dependencia tenía una solicitud de detención, según la denuncia.

Alrededor de las 8:10 p.m., Lester envió un correo electrónico al ICE y dijo que Brooks “pagó la fianza y está listo” para la dependencia a pesar de que el “ICE nunca emitió una orden de detención, orden administrativa, o cualquier otra solicitud o autorización al jefe de Policía para que detuviera al Sr. Brooks”, dice la queja.

Brooks no sería liberado sino hasta las 8:22 a.m. del 13 de agosto después que un funcionario del ICE respondió el correo electrónico alertando a la Policía que no querían detener a Brooks, según la denuncia y el abogado de la Policía.

“Si se hubieran seguido nuestras políticas y procedimientos, el Sr. Brooks habría sido puesto en libertad cuando se pagó su fianza”, dijo McCourt.

La infección por COVID de Brooks

La demanda argumenta que el tiempo prolongado que Brooks pasó en la cárcel lo expuso al COVID-19 –del cual tenía un alto riesgo de complicaciones graves debido a que tenía hipertensión, y que no se había infectado antes de su ingreso en prisión.

Brooks fue internado en la abarrotada “zona de población general” de alto riesgo de la cárcel, donde había unas 50 personas detenidas, señala la denuncia.

Tras ser puesto en libertad, Brooks empezó a sentirse fatigado y con debilidad en las extremidades, tuvo fiebre y pérdida de apetito, según la denuncia.

El 18 de agosto acudió a urgencias para recibir tratamiento y le dijeron que tenía COVID-19 y neumonía, según la denuncia.

La neumonía es una posible consecuencia de una infección de COVID-19.

Al salir de urgencias, Brooks estuvo en cuarentena, no pudo trabajar unas dos semanas y estuvo tosiendo durante meses después de que desapareciera la infección por COVID-19, según la denuncia.

Los $150,000 que se le han concedido se destinarán a sufragar los honorarios de su abogado y otros gastos, según la ACLU. El Southern Poverty Law Center y el Zuckerman Spaeder LLP también representaron a Brooks en el caso.

Desde la detención de Brooks, la Policía ha hecho cambios en sus políticas, dijo el jefe Woods a McClatchy News en un comunicado.

“Seguimos remitiendo reclusos al ICE, solo que ahora lo hacemos de manera más eficiente usando sistemas automatizados, en lugar de depender del envío de faxes”, dijo Woods. “Nuestras políticas actualizadas fueron desarrolladas por mi equipo legal en consulta con el ICE para asegurar que hacemos todo lo posible para ayudar a hacer cumplir la ley de inmigración al tiempo que garantizamos que actuamos totalmente dentro de los límites de la Constitución”.