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A mi hijo le están destruyendo la vida: madre de Kevin Fernando

David Fuentes

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 27 (EL UNIVERSAL).- Kevin Fernando tiene 23 años y el resto de su vida lo puede pasar en prisión por un robo y homicidio que, según él, su familia y las pruebas que consiguieron, no cometió; incluso, aseguran, ni siquiera estuvo en el lugar ni en la hora en la que se cometió el crimen por el que está preso.

Hace dos años en calles de la colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc, robaron y asesinaron a un empresario; los culpables escaparon en motocicletas y desaparecieron en el tránsito vehicular. Kevin, quien entonces era chofer de un vehículo de aplicación, pasó horas más tarde por un retén de la policía capitalina con un Versa blanco, auto similar al que participó en el homicidio. Lo detuvieron, le imputaron el crimen, y afirma la familia, lo torturaron para que confesara.

Según su familia, en todo momento el joven se dijo inocente, e incluso que desconocía el hecho; ahora por ese delito que presuntamente no cometió lleva dos años tras las rejas.

Durante el juicio, Magali Martínez, madre de Kevin, consiguió por sus propios medios videos que buscan demostrar su inocencia. En ellos se aprecia a Kevin caminando y realizando diversas actividades a 20 kilómetros de donde ocurrió todo.

Según la fiscalía capitalina, el homicidio ocurrió el 5 de febrero entre las 12:00 y 13:00 horas de la tarde; en tres videos diferentes que obtuvo la mamá del imputado, se ve al joven comiendo en un tianguis, lavando su vehículo y de paseo con su novia en calles de la Gustavo A. Madero, pero, aun así, sigue preso y ya sentenciado. Las pruebas de rodizonato que le practicaron peritos de la fiscalía local salieron negativas.

"Llevo todo este tiempo pidiendo que nos escuchen, que alguien ponga atención en este caso, hemos documentado todos los errores que cometieron, a mi hijo lo torturaron, le están destruyendo la vida y nadie nos escucha, ni el juez que desestimó todas las pruebas que llevé y que con tanto esfuerzo me costó investigar y documentar. He intentado hablar con la fiscal Ernestina Godoy y nunca tiene tiempo para mí.

"A mi hijo lo torturaron para que confesara y aun así nunca dijo nada, la prueba de rodizonato le salió negativa, dos veces, esa la hizo un perito de la fiscalía. De hecho, está imputado por otra cosa, por cohecho y por supuestas agresiones a la autoridad, nada que ver con el asunto porque lo detuvieron, e incluso así, por esos delitos no ameritan los 47 años que le dieron", expuso Magali, madre del imputado.

La mujer narró también que durante el proceso legal y mientras Kevin está en prisión, su nieto nació. En estos dos años de prisión lo ha visto solamente dos veces, pues las condiciones en las que vive son injustas, y dice su mamá, no hay dinero que alcance, pues dentro tiene que pagar por todo, hasta por estar un tiempo con su pequeño hijo.

"Yo tengo que hacer todo, soy madre soltera, tengo que trabajar, ayudar a mi hijo, mi nuera y mi nieto. Lamentablemente me he encontrado con malos abogados que me han estafado, se han vendido y por eso estamos en esta situación, me ha tocado aprender de leyes, de peritajes, de investigación, de todo si es que quiero sacar a mi hijo".

EL UNIVERSAL contactó a Kevin, desde el Reclusorio Sur, y narró el horror en el que vive.

"Aquí es el infierno en vida, tengo que pagar para vivir, todo es dinero y extorsión, paga por comer, por vivir, si quieres que te visiten, si quieres tener acceso a esto o lo otro, y no es justo porque te lo digo otra vez: soy inocente. Por eso pido a la jefa de Gobierno, al Presidente o quien sea que me ayude, no es justo que se me vaya la vida aquí por algo que no hice", dijo el joven, quien reveló que ahora se dedica a la venta de comida en el penal.