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Hamás exige a Israel liberar a Marwan Barghouti, a quien muchos palestinos ven como su Mandela

JERUSALÉN (AP) — Muchos palestinos lo consideran su Nelson Mandela, y es un importante candidato para convertirse en su presidente en el futuro. También es el reo de más alto perfil encarcelado por Israel.

Ahora, la libertad de Marwan Barghouti está en juego en las negociaciones de cese al fuego entre Hamás e Israel. Los líderes de Hamás exigieron el viernes a Israel que libere a Barghouti, uno de los líderes del principal rival político del grupo miliciano, como parte de cualquier acuerdo para poner fin a la lucha en Gaza.

El reclamo vuelve nuevamente la atención sobre Barghouti, que desempeña una función central en la política palestina, aun cuando ha pasado más de dos décadas tras las rejas. Su liberación podría sentar las bases para su posible elección a la presidencia nacional.

La apuesta de Hamás de liberarlo parece ser un intento de la milicia de ganar el apoyo del público, así como el reconocimiento de su condición como una figura palestina unificadora.

“Hamás quiere mostrar al pueblo palestino que no es un movimiento cerrado. Representa a una parte de la comunidad social palestina. Desea parecer responsable”, indicó Qadoura Fares, que encabeza el Ministerio Palestino de Asuntos de Prisioneros en la Cisjordania ocupada y desde hace mucho tiempo ha participado en negociaciones relacionadas con la liberación de prisioneros.

Osama Hamdan, funcionario de alto nivel de Hamás, pidió la liberación de Barghouti mientras los mediadores internacionales tratan de llevar a Israel y Hamás hacia un acuerdo tras casi cuatro meses de guerra.

Israel busca la liberación de más de 100 rehenes que Hamás aún mantiene en Gaza. Hamás exige el fin de la devastadora ofensiva militar de Israel y la liberación de miles de prisioneros palestinos.

La guerra estalló el 7 de octubre, cuando combatientes de Hamás cruzaron a Israel, mataron a unas 1.200 personas y se llevaron consigo a 250 rehenes de regreso a Gaza. El ataque de Hamás desencadenó una campaña israelí terrestre y aérea que ha matado a más de 27.000 palestinos, según funcionarios de salud locales, y provocó una catástrofe humanitaria en Gaza.

Más de 100 rehenes fueron liberados durante una tregua de una semana en noviembre. Israel estima que 136 rehenes siguen en cautiverio, aunque 20 han sido declarados muertos. Al tiempo que las protestas que exigen la liberación inmediata de los rehenes se extienden por todo Israel y ante el temor de que se esté acabando el tiempo para llevarlos a casa sanos y salvos, la presión aumenta sobre el primer pinistro Benjamín Netanyahu para llegar a un acuerdo.

Para los palestinos, la situación de sus seres queridos que están encarcelados es profundamente emocional. Mientras que Israel considera a los “presos de seguridad” como terroristas, para muchos palestinos son héroes que combaten la ocupación de Israel. Prácticamente cada palestino tiene un amigo, familiar o conocido que ha sido encarcelado.

Según el grupo de derechos humanos israelí HaMoked señala que Israel actualmente tiene cerca de 9.000 prisioneros de seguridad. Hamás busca la liberación de todos ellos. Pero en sus declaraciones del viernes, Hamdan sólo mencionó a dos por su nombre: Barghouti y Ahmad Saadat.

Saadat encabeza una pequeña facción que asesinó a un ministro del gabinete israelí en 2001 y cumple una sentencia de 30 años por presuntamente participar en distintos ataques.

Los palestinos consideran a Barghouti, de 64 años, y miembro del partido Fatá del presidente palestino Mahmud Abás, como un sucesor natural de este, de 88 años, que encabeza la Autoridad Palestina, el gobierno autónomo que cuenta con reconocimiento internacional y administra una parte de Cisjordania, ocupada por Israel.

Abás, cuyas fuerzas en Gaza fueron invadidas por Hamás en 2007, espera recuperar el control del territorio después de la guerra. Pero es profundamente impopular debido a la corrupción dentro de la autoridad y a su coordinación de seguridad con el ejército israelí.

Los palestinos no han celebrado elecciones desde 2006, cuando Hamás obtuvo la mayoría parlamentaria.

Fares, partidario de Barghouti, dijo que si éste es liberado podría convertirse en un candidato de consenso en una ronda de nuevas elecciones en que Hamás, Fatá y otras facciones palestinas podrían medirse. Una encuesta de opinión en tiempos de guerra publicada en diciembre mostró que Barghouti era el político más popular entre los palestinos, por delante de Abás y del líder de Hamás, Ismail Haniyeh.

Para los israelíes, Barghouti es un terrorista, por lo que convencer a Israel de liberarlo será una difícil batalla.

Barghouti, un líder en Cisjordania durante el segundo levantamiento palestino a principios de la década de 2000, cumple cinco cadenas perpetuas por su papel en varios ataques mortales. Durante ese levantamiento, militantes palestinos llevaron a cabo mortíferos atentados suicidas con bombas y tiroteos en Israel y los territorios palestinos, dirigidos contra autobuses, restaurantes, hoteles e israelíes que conducían en Cisjordania, provocando aplastantes represalias militares israelíes.

En 2002, Barghouti fue arrestado por múltiples cargos de asesinato. No ofreció una defensa y se negó a reconocer la autoridad del tribunal. Desde entonces, se ha convertido en el centro de atención en repetidas ocasiones.