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Grupo rebelde mata a 19 en ataque en el este de República Democrática de Congo

KINSHASA, República Democrática de Congo (AP) — Al menos 19 personas murieron en un ataque rebelde en la provincia de Kivu Norte, en República Democrática de Congo, dijo el ejército el jueves en la noche, en el último episodio de violencia en el este del país, una región asolada por el conflicto.

Los rebeldes bombardearon la ciudad de Mweso, donde “arrojaron bombas de mortero de forma indiscriminada" que dejaron también 27 civiles heridos, explicó el vocero del ejército, el teniente coronel Guillaume N’djike Kaïko, en un comunicado leído en la televisora estatal.

Las calles se vaciaron el jueves en la noche luego de la mayoría de los residentes se refugiaron en el Hospital General de Mweso, añadió Kaïko.

El ejército atribuyó el ataque al grupo rebelde M23, que saltó a la primera plana hace 10 años cuando sus combatientes tomaron Goma, la mayor ciudad del este del país, en la frontera con Ruanda. Su nombre es una referencia al acuerdo de paz del 23 de marzo de 2009 que, según afirman, el gobierno no está aplicando.

El grupo no respondió de inmediato a la acusación.

Expertos de Naciones Unidas advirtieron el año pasado que los ataques de efectivos del M23 eran más frecuentes, largos y potentes, y que el territorio controlado por el grupo “aumentó significativamente”, lo que provocó el desplazamiento masivo de civiles y bombardeos indiscriminados. Los combatientes también “asesinaron a civiles de forma deliberada” y atacaron a soldados de paz de la ONU.

Los combates en el este de Congo llevan décadas latentes: más de 120 grupos luchan por el poder, la tierra y los valiosos recursos minerales, mientras otros tratan de defender sus comunidades.

La crisis de seguridad fue un asunto clave en las recientes elecciones presidenciales en el país, en las que el presidente, Felix Tshisekedi, salió reelegido con la promesa de poner fin a la violencia.

Tshisekedi acusa a Ruanda desestabilizar el Congo al respaldar al M23. Expertos de la ONU han vinculado a los rebeldes con las fuerzas ruandesas, algo que el país niega.