Gobierno EEUU afronta difícil batalla para anular bloqueo de planes de inmigración en Texas

Por David Ingram y Mica Rosenberg
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante una cumbre realizada en Palo Alto, California. Imagen de archivo, 13 febrero, 2015. El Gobierno de Obama enfrenta una batalla legal difícil y probablemente extensa para anular una orden judicial que bloqueó su reforma migratoria, ya que el juez basó su decisión en una área oscura e irresuelta de la legislación administrativa, dijeron abogados. REUTERS/Kevin Lamarque

Por David Ingram y Mica Rosenberg

NUEVA YORK (Reuters) - El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, enfrenta una batalla legal difícil y probablemente extensa para anular una orden judicial que bloqueó su reforma migratoria, ya que el juez basó su decisión en una área oscura e irresuelta de la legislación administrativa, dijeron abogados.

En su dictamen del lunes que postergó las medidas para proteger a millones de inmigrantes de la deportación, el juez de distrito de Estados Unidos Andrew Hanen evitó sumergirse en profundas cuestiones constitucionales o enfrentar directamente los poderes presidenciales.

En cambio, culpó a Obama por no informar públicamente sus planes.

El no hacer esto, escribió Hanen, fue una violación de la ley de procedimiento administrativo de 1946, que requiere dar aviso en una publicación denominada Registro Federal así como una oportunidad para que la gente presente sus opiniones por escrito.

El fallo, si bien es limitado, marca una victoria inicial para los 26 estados que argumentaron que Obama se había extralimitado en sus poderes, con órdenes ejecutivas que podrían dejar hasta 4,7 millones de inmigrantes ilegales sin la amenaza de ser deportados.

"Es un punto muy procesal, que lo hizo demasiado rápidamente", dijo Michael Kagan, profesor de leyes de la Universidad de Nevada, Las Vegas.

El dictamen de Hanen deja en un caos la política de Estados Unidos hacia los 11 millones de personas que viven ilegalmente en el país. Obama dijo el martes que estaba en desacuerdo con el fallo y que esperaba que su Gobierno triunfe en los tribunales.

El Departamento de Justicia estaba preparando una apelación a la orden preliminar de la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos, en Nueva Orleans, dijo Obama.

La corte podría considerar un pedido de emergencia para bloquear el fallo de Hanen, posiblemente en días, pese a que la mayoría de los 23 jueces de la corte fueron nombrados por presidentes republicanos.

No hubo consenso entre los abogados con experiencia en leyes administrativas y de inmigración acerca de si el fallo de Hanen podía ser anulado en la instancia de apelación.

Pero indicaron que el juez fue inteligente al concentrarse en el área de la legislación administrativa, donde los precedentes legales a veces son vagos.

En el corto plazo, el enfoque limitado permitió a Hanen emitir una orden judicial temporal que impide que las agencias federales pongan en vigencia los planes de Obama.

Hanen, designado por el presidente George W. Bush, había criticado previalmente la ley de inmigración por ser demasiado permisiva.

(Por David Ingram y Mica Rosenberg en Nueva York, Julia Edwards en Washington, Editado en español por Juana Casas)