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Gobierno de Colombia y FARC concluyen ronda y volverán a la mesa el 22 de julio

El gobierno de Colombia y la guerrilla comunista de las FARC concluyeron este martes en La Habana su undécima ronda de conversaciones de paz, que centraron en el tema de garantías para la oposición, y anunciaron que volverán a la mesa el 22 de julio. Ambas partes "continuaron avanzando en la discusión del segundo punto de la agenda sobre participación política", señaló un comunicado conjunto, leído a la prensa por el guerrillero Andrés Paris en el Palacio de las Convenciones de La Habana, sede de las negociaciones. Durante el ciclo, el más corto desde que comenzaron las negociaciones en noviembre de 2012, "cada parte presentó su visión general sobre participación política, iniciando con el tema de garantías para el ejercicio de la oposición, como un elemento esencial para la construcción de un acuerdo final", dice el comunicado. El gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "intercambiaron propuestas" sobre "derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política en general, y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del acuerdo" de paz. Asimismo, "escucharon la opinión de dos expertos en el tema de participación política", el segundo punto de una agenda pactada de cinco, que también incluye los temas de drogas ilícitas, abandono de las armas y reparación de las víctimas del conflicto armado de casi medio siglo. El jefe negociador de la guerrilla, Iván Márquez, declaró a la prensa que las partes sostuvieron "una rica discusión en torno al tema de la participación política", de forma de ir preparando "los insumos para la discusión". Las FARC sienten "profundamente el dolor de las víctimas" del conflicto armado en Colombia y creen en la "urgencia de establecer la responsabilidad histórica" sobre esos hechos, indicó Márquez. "Por ello insistiremos en que se integre un grupo de juristas nacionales e internacionales, que con el conjunto de las comunidades, estudien los alcances de la responsabilidad del Estado por lo acontecido durante las últimas décadas de conflicto interno", agregó. La delegación de las FARC también divulgó una carta de su máximo líder, Timoleón Jiménez (Timoshenko), en la que invita al presidente Juan Manuel Santos a cambiar "la democracia colombiana" por considerarla una "vergüenza". "El modelo de imposiciones e intolerancias se ha agotado. La democracia colombiana, por encima de los discursos, es una vergüenza, Santos. Vamos a cambiarla", escribió Timoshenko. La delegación del gobierno, encabezada por el exvicepresidente Humberto de la Calle, no formuló declaraciones al término del ciclo, a diferencia de lo que hizo en ocasiones anteriores. Ambas partes alcanzaron en mayo consenso sobre el primer punto, el tema agrario. Las FARC, la guerrilla más antigua de América Latina, llevan 49 años de lucha armada y cuentan con unos 8.000 combatientes. El gobierno de Colombia y la guerrilla comunista de las FARC concluyeron este martes en La Habana su undécima ronda de conversaciones de paz, que centraron en el tema de garantías para la oposición, y anunciaron que volverán a la mesa el 22 de julio. Las FARC sienten "profundamente el dolor de las víctimas" del conflicto armado en Colombia y creen en la "urgencia de establecer la responsabilidad histórica" sobre esos hechos, indicó Márquez.