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Fundadores de Bitwise ofrecieron esperanza, ahora enfrentan la cárcel. ¿Quiénes son?

Los cofundadores de Bitwise Jake Soberal e Irma Olguín Jr. salen del Tribunal Federal Robert E. Coyle de Fresno tras su primera comparecencia ante el tribunal, el 9 de noviembre de 2023, acusados de fraude electrónico.

Fue un ascenso meteórico para Bitwise Industries en Fresno y sus fundadores: un joven abogado ambicioso y carismático y una inspiradora graduada universitaria de primera generación de una familia de trabajadores agrícolas.

Pero ahora, los emprendedores tecnológicos Jake Soberal e Irma Olguín Jr. enfrentan acusaciones federales penales y civiles de fraude relacionadas con el repentino colapso financiero de su empresa, lo más reciente de una impresionante caída en desgracia.

Ambos se entregaron el jueves a agentes federales y comparecieron por primera vez ante el Tribunal de Distrito de Fresno. Se declararon inocentes de un único cargo de fraude electrónico.

Jake Soberal

Soberal, de 37 años, se graduó en 2004 en Clovis High School y cursó un año en la Universidad de Hofstra, antes de trasladarse a la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill para graduarse en Historia y Ciencias Políticas en 2008, según su perfil de LinkedIn. Tras graduarse en la UNC, Soberal se graduó en Derecho en 2011 en el Western State College of Law en Irvine.

El interés de Soberal por el Derecho surgió por primera vez en la preparatoria, cuando a los 16 años fue seleccionado para asistir al Foro Nacional de Liderazgo Juvenil sobre Derecho de 2002 en Washington, DC, siendo uno de los 350 estudiantes seleccionados para el foro ese año.

En la UNC, Soberal fue miembro y presidente de la tripulación varonil o club de remo.

Soberal fue admitido en el Colegio de Abogados del Estado de California en 2011, y a principios de 2012 consiguió un empleo como abogado en el despacho de abogados de Fresno Walter & Wilhelm, donde fue contratado para centrarse en litigios comerciales, reorganización y derecho de propiedad intelectual.

Según un perfil de 2019 de Soberal en la revista CV LUX, la conexión entre Soberal y Olguín tuvo lugar en 2012 cuando él trabajó como abogado de propiedad intelectual de Olguín.

Irma Olguín Jr.

Olguín, de 42 años, creció en el pueblo agrícola de Caruthers, una comunidad escondida entre viñedos y huertos unas 15 millas al sur de Fresno. Hija de trabajadores agrícolas, Olguin se graduó en Caruthers High School en 1998 y se convirtió en el primer miembro de su familia en asistir a la universidad cuando eligió estudiar Ciencias Computacionales e Ingeniería en la Universidad de Toledo, en Ohio.

Tras graduarse en 2004, Olguín regresó a Fresno, donde primero dio clases en el Centro de Investigación y Tecnología Avanzadas (CART) de Clovis, antes de convertirse en emprendedora en serie. Fue cofundadora del concurso de hackatones de programación 59 Days of Code, de la empresa de diseño web y software Edit LLC y, sobre todo, del espacio de trabajo tecnológico colaborativo Hashtag Fresno, que más tarde pasó a formar parte de Bitwise Industries.

Olguín y Soberal cofundaron Bitwise Industries en 2013, con Soberal como director ejecutivo y Olguín como directora de tecnología. Olguín fue ascendida a codirectora ejecutiva con Soberal en 2016. Fue un puesto en el que se convirtió en un ejemplo de la diversidad de la empresa: una mujer “queer latinx” que se describe a sí misma como líder de una empresa del sector tecnológico dominado por hombres.

Olguín fue nombrada miembro del Consejo Asesor Universitario de Fresno State en 2016 por un mandato de tres años por el entonces presidente de la universidad, Joseph Castro. Apareció en varias ocasiones en la publicación empresarial Forbes y se convirtió en una destacada oradora sobre diversidad empresarial y oportunidades tecnológicas para comunidades desfavorecidas.

Su perfil se elevó aún más cuando el gobernador Gavin Newsom nombró a Olguín miembro de la Junta de Gobernadores de las Universidades Comunitarias de California en 2021, uno de los numerosos nombramientos voluntarios a nivel local y estatal.

Ofrecer un sueño potente

Bitwise se concibió como lo que Soberal describe a menudo como “la ‘nave nodriza’ de la educación tecnológica, la innovación y la colaboración” en el centro de Fresno, un centro potencial para una comunidad floreciente de emprendedores tecnológicos y desarrolladores y programadores de software independientes.

La pareja ofreció un sueño convincente para Fresno y, más tarde, para otras comunidades a menudo descritas como desatendidas o carentes de oportunidades económicas: Oakland, Bakersfield y Merced dentro de California, y en las ciudades de fuera del estado de Toledo, en Ohio; Buffalo, El Paso, Las Cruces, en Nuevo México; Greeley, Colorado, y el sur de Chicago.

En el apogeo de Bitwise, Soberal y Olguín ganaban $600,000 al año como codirectores ejecutivos.

Caída a la tierra

Según las acusaciones vertidas en las demandas de inversionistas, las revelaciones contenidas en los registros judiciales del caso de quiebra federal de Bitwise y las acusaciones en el caso penal federal, la ambiciosa expansión se basó en un castillo de naipes financiero. Soberal y Olguín esstaban en una lucha constante por conseguir dinero y préstamos para reembolsar a los primeros inversionistas y, en algunos casos, incluso para pagar las nóminas.

La situación llevó al “inevitable colapso de lo que era un esquema piramidal insostenible”, dijo el jueves el agente especial del FBI a cargo Colby Brackett.

El colapso se produjo en mayo de 2023, cuando, según varios registros judiciales, Bitwise simplemente se quedó sin dinero en efectivo y Soberal y Olguín anunciaron abruptamente que los 900 empleados y aprendices en todo el país estaban siendo despedidos de inmediato.

La junta directiva de Bitwise, que sostiene que se vio sorprendida cuando se enteró de la verdadera situación financiera de la empresa, despidió a Soberal y Olguín a principios de junio y, a finales de mes, Bitwise declaró en quiebra en Delaware.

La desaparición de la empresa, y las acusaciones de fraude a inversionostas y prestamistas, dieron lugar a investigaciones penales por parte del FBI, el IRS y la Comisión de Valores y Bolsa (SEC). Esas investigaciones culminaron en los cargos anunciados el jueves, que alegan que Soberal y Olguín estafaron a inversionostas y prestamistas –incluidos los propios miembros de la junta directiva de la empresa, socios comerciales y empleados– más de $100 millones.

Aunque los investigadores creen que la mayor parte del dinero se usó para pagar nóminas y tratar de mantener a flote la empresa en quiebra, el fiscal federal Phillip Talbert dijo el jueves que “estamos investigando los activos financieros” de Soberal y Olguín. “Obviamente, una gran parte de nuestro caso criminal está en confiscar las utilidades a la delincuencia y, por lo tanto, vamos a estar buscando en todos los activos potenciales y otros materiales tanto para la confiscación y/o restitución”.

De momento, los cargos no son más que acusaciones. Pero si son declarados culpables de fraude electrónico, Soberal y Olguín pudieran enfrentar cada uno una pena de hasta 20 años de prisión federal y una multa de hasta $250,000.