FOTOS | Así es la vida en Topo Chico, la cárcel mexicana que cierra sus puertas tras su historia violenta
La prisión de Topo Chico, una de las más violentas de México, cerrará sus puertas el 30 de septiembre y en su lugar se instalará la sede del Archivo Histórico del estado de Nuevo León. Inaugurada en 1943, esta cárcel ha sido escenario de numerosos hechos sangrientos, como el ocurrido el 11 de febrero de 2016 que se saldó con 49 muertos y decenas de heridos tras una pelea entre dos grupos de la banda de los Zetas por el control del penal. Y es que el autogobierno de los presos ha sido uno de los principales problemas de esta prisión.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos denunció que había presos que contaban con total impunidad para realizar ventas de droga, contrabando de armas y otro tipo de actividades ilegales. Además, vivían en celdas de lujo con grandes pantallas de televisión e incluso saunas. Topo Chico se había convertido en un paraíso para los líderes del narcotráfico ante la falta de personal y la ausencia de protocolos para evitar motines y otras situaciones violentas.
El hacinamiento y la superpoblación han sido otros de los problemas de Topo Chico. Actualmente cuenta con más de 2.500 presos, pero desde finales del mes de agosto las autoridades penitenciarias de México iniciaron el traslado de reos a otras cárceles del país. Algunas de ellas serán ampliadas para acoger a los nuevos internos.
Topo Chico sigue así los pasos de Lecumberri, otra cárcel mexicana de historia sangrienta que fue cerrada para convertirse en 1976 en sede del Archivo General de la Nación.
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