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La fiscal Celsa Ramírez, famosa por sus chispazos con Juan Román Riquelme, deja la fiscalía de Eventos Masivos

La fiscal Celsa Ramírez ya no estará a cargo del fútbol porteño y pasará a combatir delitos complejos, como el narcotráfico
La fiscal Celsa Ramírez ya no estará a cargo del fútbol porteño y pasará a combatir delitos complejos, como el narcotráfico

Celsa Ramírez, la fiscal de eventos masivos de la Ciudad de Buenos Aires, deja su cargo. Se trata de la “señora que tenía un problema con Boca”, según palabras del actual presidente xeneize, Juan Román Riquelme. Desde hoy, la abogada misionera se dedicará a una unidad especial, denominada Delitos Complejos. En la órbita de, entre otros espectáculos, los partidos de fútbol, quedará otro fiscal, Maximiliano Vence, quien en el pasado también investigó algunas causas relacionadas con los clubes, como las amenazas contra Rodolfo D’Onofrio, expresidente de River.

La fiscal hoy desplazada tuvo a su cargo varias investigaciones relacionadas con Boca, lo que motivó que el club la acusara varias veces de animosidad. Y sospechara de la relación entre su jefe directo, el fiscal general Juan Bautista Mahiques, y el expresidente xeneize Daniel Angelici. Desde una pesquisa por un obrero fallecido tras caer de un andamio hasta el incumplimiento del aforo permitido durante la pandemia, Ramírez puso su firma en la mayoría de las investigaciones judiciales que involucraban al club de la Ribera. Además, la fiscal le inició una causa a Riquelme y a su hijo Agustín, a quien incluso citó a declarar por acudir a la Bombonera horas después de volver de su viaje de egresados en Cancún (México), en una supuesta violación a la cuarentena obligatoria que regía entonces para los viajeros que regresaban a la Argentina. Y hubo una investigación por el uso de pirotecnia en la Bombonera durante un partido contra Defensa y Justicia.

Juan Román Riquelme y su hijo, Agustín, en el palco de Boca
Juan Román Riquelme y su hijo, Agustín, en el palco de Boca

También fue la que clausuró una parte del estadio de Boca por “deficiencias edilicias”. Se trataba de la tribuna superior sur, y tomó la decisión tras un partido ante Atlético Tucumán, por la primera fecha del torneo 2023, y luego de que se produjera un desborde de hinchas. Aquella decisión sacó de quicio a Riquelme, quien habló en público sobre la clausura y le apuntó directo a la fiscal: “Habría que preguntarle a la señora por la clausura . Es la misma que lo hizo declarar a mi hijo. La otra vez trabajó hasta el sábado, veremos si ahora pasa lo mismo. La cancha está en regla. Le pido a la señora que deje que los hinchas vayan a disfrutar del espectáculo”, reclamó Riquelme entonces, y desde su rol de vicepresidente. “Sea del equipo que sea esta señora, le pido que les deje a los hinchas ir a la cancha”, insistió el exnúmero 10.

La causa más importante, de todas maneras, involucraba a Cristian “Chanchi” Riquelme, hermano del actual presidente xeneize, al que imputó como supuesta cabeza de una organización dedicada a la reventa de entradas. Hubo allanamientos y retiro de documentación en las oficinas de la Bombonera, e incluso un procedimiento en la propia casa de “Chanchi”. Todo se inició en 2022 a raíz de una denuncia presentada en la Justicia porteña. “Mi sensación es que la gente ya tiene claro lo que pasa . Todos sabemos que esta señora por ahí tiene un problema con los hinchas de Boca. Un día antes del partido con Platense (el encuentro se jugó el 18 de agosto del año pasado) fue con armas largas al estadio”, protestó el hoy presidente de Boca ante las cámaras de TyC Sports.

Riquelme le hizo un reclamo público a Ramírez: “Yo le tengo que pedir que me devuelva la computadora de la hija de tres años de mi hermano, porque la usa para bailar. La nena está aburrida. Si ella tiene hijos, que le devuelva la computadora de la nena”. Y continuó: “Los bosteros tenemos claro que tienen problemas con nuestra cancha, con nuestros hinchas. Y yo sé que juegan fuerte. Ya mandaron a declarar a mi hijo hace años ”.

El último episodio en la turbulenta relación de la fiscalía con Boca ocurrió en octubre del año pasado, horas antes del superclásico que se disputó en la Bombonera por la Copa de la Liga Profesional. El Ministerio Público Fiscal denunció que un grupo de hinchas atacó el edificio de Paseo Colón 1333, la sede de la fiscalía de Eventos Masivos a cargo de Ramírez. Según publicó Infobae, los hinchas dijeron que fue un petardo y que no hubo ningún intento de agresión hacia la fiscal o el edificio.

Así quedó la fachada de la sede del Ministerio Público Fiscal porteño afectada
Así quedó la fachada de la sede del Ministerio Público Fiscal porteño afectada - Créditos: @MPF

Ramírez, nacida en Posadas (Misiones) estudió Derecho en la Universidad de Buenos Aires, se recibió en 1997 y en 2014 juró como fiscal durante el segundo gobierno de Mauricio Macri en la Capital Federal. Además de sus litigios con Boca, en octubre de 2021 clausuró el estadio de Nueva Chicago, club al que acusó de violar el aforo permitido durante un acto donde habló el entonces presidente Alberto Fernández. Algo parecido determinó con el microestadio de Ferro, que lleva el nombre de Héctor Etchart: fue después de un encuentro político de la Unión Cívica Radical en el que también se habría excedido la capacidad y, para la funcionaria pública, se omitieron los recaudos para su organización.

Más allá de las palabras de Riquelme y del historial de expedientes que involucran a Boca en su fiscalía, Ramírez también intervino en causas que salpicaron a River. En febrero de 2023, por ejemplo, Ramírez le inició una causa al club millonario para corroborar si hubo o no exceso de aforo durante el partido ante Argentinos Juniors, por la fecha 3 de la Liga Profesional, el primero en el Monumental tras la ampliación de su capacidad. También llevó adelante un operativo que derivó en la detención de 250 hinchas del club de Núñez y estuvo a cargo de la investigación de la muerte de Pablo Serrano, el simpatizante millonario que el 3 de junio del año pasado se cayó desde la tribuna Sívori Alta a la Baja y murió.