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Fiscal del caso contra Trump en Georgia puede seguir si recusa a su asistente

Un juez dictaminó este viernes en Georgia que el caso contra el expresidente Donald Trump puede continuar si la fiscal responsable Fani Willis o el fiscal especial Nathan Wade, con el cual ella tuvo una relación íntima, abandonan el proceso.

El juez del condado de Fulton Scott McAffee, que preside el caso contra Trump (2017-2021) por la manipulación de los resultados de las elecciones de 2020, determinó que la “apariencia de conducta inapropiada” en la relación entre ambos miembros de la acusación resulta en que Willis o Wade, a quien ella designó para el juicio, debe ser apartado del caso.

Esta posibilidad entre uno u otro permitiría que Willis proceda con el juicio si Wade se desvincula, con lo cual los planes de la defensa de Trump de interrumpir el trabajo de la Fiscalía no tuvieron frutos.

“El historial establecido ahora muestra una significativa apariencia de (conducta) inapropiada que infecta la estructura actual del equipo de la fiscalía”, señaló el juez en su dictamen de 23 páginas, que critica dúramente a la fiscal.

Esa apariencia, añadió McAffee, “debe ser eliminada mediante una selección por parte de la Fiscalía con una de las dos opciones”.

La estrategia de la defensa de Trump en este caso era obligar a la recusación de la fiscal por esa supuesta conducta romántica inapropiada.

El equipo legal de Trump, candidato republicano en las elecciones de este año, criticó la decisión del juez y aseguró que en la audiencias en las que examinó la conducta de Willis quedó probado que había intercambios económicos inapropiados con Wade y que la fiscal, afroamericana, mostró desdén sesgo racial en un discurso en iglesia.

En agosto de 2023, Willis saltó a la primera línea de la opinión pública al imputar a Trump y a otras 18 personas por intentar manipular los resultados de las elecciones de 2020 en Georgia, donde perdió por un estrecho margen ante el demócrata y actual presidente, Joe Biden.

Para imputar a Trump y a sus antiguos aliados, la fiscal utilizó la ley RICO, conocida por emplearse contra la mafia y utilizada para garantizar que los líderes de una asociación criminal, y no solo sus subordinados, rindan cuentas ante la justicia.

McAffee desechó este jueves seis cargos contra los acusados, pero mantuvo el de asociación criminal, el más grave.

Para armar el caso, el más complejo de los cuatro juicios penales que enfrenta el expresidente, Willis tuvo que contratar a varios fiscales, entre ellos a Wade, con quien mantuvo una relación de varios meses después de su contratación y que terminó en verano de 2023, según insisten ambos.

El noviazgo salió a la luz por uno de los acusados con Trump, el director de campaña Michael Roman, quien denunció que Willis se benefició financieramente de la elección de Wade, ya que presuntamente la llevaba a lujosas vacaciones que él pagaba.

Tanto Willis como Wade han asegurado que solían pagar los viajes y cenas a medias. Además, la fiscal ha indicado que reembolsaba a su entonces pareja en efectivo, con dinero que guardaba en casa y que él no depositó en el banco, un aspecto que resultó espinoso durante el caso.

Las audiencias fueron retransmitidas en directo por cadenas de televisión de todo el país, mostrando a Willis, la primera mujer afroamericana elegida como fiscal del distrito del condado de Fulton, en Atlanta, desafiante y contundente mientras le preguntaban por su economía familiar, sus relaciones amorosas o incluso su vida sexual.

El escrutinio sobre Willis supuso una situación ideal jurídica para Trump al debilitarse la credibilidad del caso y retrasarse el inicio del juicio, en medio de su estrategia legal para dilatar lo más posible los procesos penales en su contra y evitar que se celebren antes de las elecciones presidenciales de noviembre.