Los fascinantes códigos del luto de la familia real inglesa

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CIUDAD DE MÉXICO, abril 19 (EL UNIVERSAL).- A pesar de que todas las actividades de la familia real de Inglaterra están en pausa por el periodo de luto después de la muerte del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, los pocos miembros de la familia que se han dejado ver, como los condes de Wessex -el príncipe Eduardo, su esposa Sophie y su hija, lady Louise-, han vestido de riguroso negro, de acuerdo al protocolo real.

Sin embargo, las costumbres de luto real se han ido modificando con el tiempo, desde la era en la que la reina Victoria pasó cuatro décadas vistiendo de negro después de la muerte de su amado esposo, el príncipe Alberto.

Parte de las tradiciones actuales del luto que se vive por la muerte del duque de Edimburgo, incluyen el que los miembros de la familia no tendrán actividades oficiales hasta después de abril 22; que todos los comunicados oficiales se envían en papelería blanca con la orilla negra; las banderas en todo Inglaterra se están izando a media asta y las fotos de los perfiles de las cuentas de redes sociales de la familia real cambiaron las fotografías de caras sonrientes por sus respectivos escudos en negro sobre blanco. Por otra parte, toda la familia debe vestir negro o colores oscuros.

Todo empezó con Victoria

"La reina Victoria sentó un precedente" dijo a "The Telegraph" Matthew Storey, curador de Palacios Reales Históricos, organización que resguarda la Colección Real de Vestidos de Ceremonia. "En ese momento histórico, antes de que Alberto muriera, se permitía a las viudas usar, primero, solo negro, y después de un cierto periodo, blanco o lila. Victoria, sin embargo, eligió nunca dejar sus ahora icónicos vestidos negros, acompañados con cofias blancas. Incluso, cuando la princesa Alice se casó, en 1862, su madre exigió que lo hiciera vestida de negro".

Storey aclara que, aunque negras, las prendas y joyería de la reina Victoria durante su viudez eran de una manufactura exquisita. "Victoria podría haber sido una viuda, pero siempre fue una reina", señaló.

La elegancia de Alexandra

Después de la reina Victoria, el luto real se volvió incluso más opulento. La exposición "Death Becomes Her" (La muerte le sienta bien) del Museo Metropolitano de Nueva York, en 2014, incluía dos vestidos púrpura que la reina Alexandra, esposa de Eduardo VII, usó en el año que siguió a la muerte de su suegra, y, son tan elegantes que realmente solo un especialista en el tema podría determinar que son de luto.

Por otra parte, cuando Eduardo VII, murió, apenas unas semanas antes de las carreras de Royal Ascot, éstas no se cancelaron, pero los asistentes utilizaron prendas de riguroso luto. Hoy en día se recuerda a este evento como "el Ascot negro".

La solución de Hartnell

Una de las pruebas de fuego acerca de cómo combinar el luto con el glamour real llegó cuando, en 1938, murió la condesa de Strathmore, madre de la entonces reina Elizabeth (madre de la actual reina Isabel), unas semanas antes de un importante tour real a Francia. Se trataba de la primera visita de Estado al extranjero después de convertirse en reyes, siguiendo la abdicación de Eduardo VIII -quien renunció al trono para poder casarse con la americana divorciada Wallis Simpson- y, además una Guerra Mundial se vislumbraba en el horizonte. Vestir de negro era impensable, pues había que proyectar optimismo.

Entra entonces en escena el diseñador de la reina, Norman Hartnell, quien, investigando, rescató el llamado "deuil blanc", una costumbre real que data del medievo, en la que el luto se lleva vistiendo de blanco. Rápidamente, Hartnell creó un elegante conjunto de looks en blanco para el tour real.

"La reina llevará en su visita a París un soberbio guardarropa blanco consistente en 12 vestidos, 7 abrigos, una capa, 8 sombreros y un parasol de encaje, todo creado por el diseñador Norman Hartnell para simbolizar los nexos entre ambos países", reportaba entonces "The Telegraph". Poco después, se leía en el mismo diario: "Ningún guardarropa de los tiempos modernos había causado tanto furor como el que lució la reina durante su visita a París".

El luto de Isabel

Después de esta exitosa combinación de luto real y glamour, el primero se tornaría posteriormente mucho más sencillo y sobrio. Cuando el rey Jorge VI murió, la entonces princesa Isabel estaba de vacaciones en Kenya con el príncipe Felipe y, obviamente, no había incluido nada adecuado. A su llegada a Londres, un vestido negro tuvo que ser llevado al avión antes de que descendiera de él. Desde entonces, todas las mujeres de la familia real deben incluir un look negro en su equipaje cuando viajan.

En el funeral, la reina madre, Isabel y la princesa Margarita usaron largos velos negros que, aunque no hay nada escrito al respecto, son tradicionales en los miembros de la familia de un soberano en la ceremonia fúnebre. Sin embargo, en 1972, cuando el rey que abdicó, Eduardo VIII, murió, fue muy notable que la única que usó velo fue su viuda, Wallis Simpson; ni Isabel ni la reina madre, respectivamente sobrina y cuñada del duque de Windsor, lo usaron.

Y llegó Diana

Diana fue conocida por renovar el estándar de la forma de vestir real, en la primera salida pública como prometida del príncipe Carlos, éste se escandalizó de que usara un vestido negro, alegando que "solo quienes están de luto usan negro". En los años siguientes, Diana siguió usando este color, frecuente en su guardarropa, aún sin estar de luto. Quizá su look de doliente más recordado sea el que usó en el funeral de la princesa Grace de Mónaco: un vestido negro de seda conjuntado con un sombrero de carrete negro con un corto velo.

¿Y en el funeral del príncipe Felipe?

El sábado fue el primer funeral de un miembro senior de la familia real desde 2002, cuando murió la reina madre. Los asistentes vistieron en forma similar a como lo hacen cuando se ponen de luto cada año en el Domingo de Conmemoración (Remembrance Sunday).

El estilo de Kate Middleton en esta ocasión anual se ha ido haciendo cada vez más elegante, incorporando sus ya tradicionales y muy chic tocados (fascinators) a looks de inspiración militar en negro total, creados para ella por prestigiadas firmas de moda como Alexander McQueen o Catherine Walker.

Las asistentes usaron mallas negras y poca -o muy discreta- joyería y accesorios con atuendos en negro riguroso. La joyería que se lució encerró algún significado simbólico en relación con el príncipe Felipe y su legado.

La reina solicitó a los miembros de la familia que estuvieron presentes que no utilizaran sus uniformes militares, aunque es la tradición. Los hombres usaron traje y las mujeres atuendos civiles de luto.