“No hace faltar repetir”: En Santa Fe buscan que los estudiantes del secundario pasen de año más allá de su desempeño

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Adriana Cantero, ministra de Educación de Santa Fe
Adriana Cantero, ministra de Educación de Santa Fe - Créditos: @Gentileza

SANTA FE.- A partir del año próximo, la provincia pondría en vigor un esquema de “avance continuo” de la educación en el nivel secundario, lo que posibilitaría la eliminación de la repitencia en ese nivel. Según la ministra de Educación provincial, Adriana Cantero, “no hace falta repetir” ya que, según considera, “en la repitencia se da esta contradicción: un alumno que desaprueba tres materias vuelve a repetir siete que tenía aprobadas”. Y agregó: “En la universidad no existe la repitencia”. Hay que aclarar que la iniciativa está en fase preliminar de consulta y de estudio de modelos de implementación.

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El proyecto ya fue elevado para que lo conozca el resto de las provincias. Cantero comparó lo que sucede en el secundario con el resto de los niveles, terciario y superior, en los que los recorridos educativos de los alumnos no están amenazados por el recursado de todas las materias cuando no se aprueban algunas. “La propuesta –dijo en forma enfática la ministra- está en análisis y en una etapa preliminar, porque incluye problemas como las correlatividades, entre otros”.

En su argumentación, la funcionaria apuntó: “Tenemos que diseñar otra escuela, una escuela de la pospandemia que le permita a los chicos sentirse convocados, permanecer y aprender más y mejor. Porque no se trata de aprender menos, sino de aprender más y para aprender más no hace falta estar siempre volviendo a empezar”, aclaró.

Hay evaluaciones avanzadas, pero aún resta un largo camino para definir si efectivamente este esquema comienza a aplicarse desde el año próximo, admitió una fuente de la gobernación consultada por LA NACION.

Según trascendió, Cantero explicó que el proyecto ya sorteó una inicial consulta con supervisores y ahora hará lo propio con directores de escuelas y docentes. “Aunque la idea central es una –dijo la ministra–, existen varios modelos de cursada y aprobación que pueden adoptarse”. De todos modos, la entrada en vigor del nuevo modelo, si se llega a un consenso que permita escribir su ‘letra chica’, será recién el año próximo.

Propuesta

Ayer, Cantero presentó la propuesta a los funcionarios nacionales del área, respaldada en algunas estadísticas sobre la alta tasa de repetidores que tenía la provincia antes de la pandemia. Según se interpreta en el ámbito educativo, en los hechos significaría oficializar lo que se vino haciendo desde 2020, a partir de cuando los estudiantes pueden pasar de año aunque tengan varias materias previas y en vez de rendirlas en un examen frente a un tribunal pueden ir entregando trabajos prácticos o a lo sumo alguna prueba para ir rindiendo lo que les quedó del año anterior.

Con referencia al mejoramiento de los índices del sistema educativo, la ministra sostuvo: “La evaluación de las políticas implementadas desde 2020 nos muestran una mejora sustantiva en todos los indicadores educativos santafesinos, por lo tanto esto indica que el camino que tomamos era un camino acertado y eso es precisamente lo que motiva que a partir de ahora sigamos profundizando esas líneas en un modelo pedagógico que va a definir la trayectoria escolar obligatoria como una trayectoria única que se transita en tres escuelas: el nivel inicial, la escuela primaria y la secundaria”.

El eje es que el alumno o alumna pueda avanzar en su trayecto educativo a medida que cierra materias y, si desaprueba algunas, solo tenga que retomar el cursado o evaluaciones por esa asignatura, no como en la actualidad, obligado a dar cuenta de contenidos que ya tiene aprobados.

“El avance continuo es poder seguir con el grupo de pares mientras se cursa el año, muy parecido a lo que se hace en la universidad o en los institutos terciarios porque volver a hacer lo que uno ya había aprobado existe solo en la secundaria hoy, no existe más en nuestra primaria, no existe en el nivel superior y, por lo tanto, vamos hacia un modelo muy parecido a lo que van a cursar cuando termine en la escuela secundaria”, insistió.

Para Cantero, “esto no es algo que sale de una galera. Venimos de dos años con enfoques evaluativos distintos, con resoluciones como la 223 y la 216 que ya pusieron marcas en los acompañamientos de las trayectorias, y de ese aprendizaje vamos a proyectar precisamente cómo cerramos el ciclo 2022 y cómo se inicia el 2023, ya con el nuevo formato normalizado, porque también va a requerir modificaciones normativas”.

“Las chicas y los chicos, con distintos formatos, tutorías, con más recursos humanos puestos en la escuela, con mejores recursos tecnológicos y pedagógicos, con asesoramiento didáctico van a seguir avanzando pero al final del recorrido hay que tener aprobado todo lo contenido de la propuesta curricular”, indicó Cantero en relación al desarrollo de la medida.

Por su parte, el subsecretario de Gestión y Calidad Educativa del Ministerio de Educación nacional, Mauro Di María, indicó: “La preocupación en el nivel secundario es garantizar la matriculación, es decir que los chicos y las chicas que terminan la primaria efectivamente continúen su trayectoria, que permanezcan y poder minimizar todo lo posible los indicadores de abandono y finalmente mejorar la tasa de graduación, la tasa de promoción en términos generales y a término”.

Una de las primeras críticas al proyecto lo planteó Martín Lucero, secretario general del Sindicato de Docentes Particulares (Sadop). “Si la finalidad es que los chicos pasen de año, está mal. Cuando se encara una reforma profunda del sistema educativo es importante que se hable con los docentes e involucrar a las familias”.

Antecedentes

Antes de comenzar este ciclo lectivo , el Ministerio de Educación provincial decidió flexibilizar las condiciones para pasar de año en la secundaria. A través de una circular les comunicó a las escuelas que todos los alumnos de primer año promocionan sin importar su situación y que desde segundo año en los colegios técnicos se permite pasar de curso con seis materias previas. En tanto, en todas las demás escuelas, el límite son dos asignaturas adeudadas.

Las escuelas debieron rearmar los cursos que ya habían quedado confeccionados tras las mesas de exámenes de febrero. “La promoción del estudiantado supone una mirada institucional, colegiada, colaborativa y de corresponsabilidad contextualizada, considerando el carácter inédito de la situación que atravesamos durante los últimos dos años”, indicaba el texto de la comunicación.

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