Falta de agua y fallas en ascensores: el hospital público de Mar del Plata lleva dos meses sin servicio de gas

El Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata
El Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata - Créditos: @Eduardo López

MAR DEL PLATA.- Se cumplieron dos meses de funcionamiento sin gas de red en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde el robo de conexiones correspondientes a uno de los medidores de consumo obligó a la empresa prestadora a cortar el servicio y revisar estado de instalaciones para devolver el suministro.

Desde entonces, según confiaron fuentes del establecimiento, poco es lo que se pudo avanzar en obras dado que las cañerías existentes se encuentran deterioradas, no responden a las exigencias de calidad de estos tiempos y tienen derivaciones hacia nuevos espacios que no aparecían en los planos que constan en Camuzzi Gas Pampeana, la distribuidora del servicio.

Frente a la dificultad que significa no disponer de agua caliente en áreas sensibles, como son las de atención a internados, se sumaron en estos días nuevas fallas en los ascensores que dificultan el acceso a los niveles superiores y demandan un esfuerzo del personal para ayudar a subir a los pacientes.

Como ya informó LA NACION, el gas es un problema grave dentro de una situación de mayores complejidades que se vive puertas adentro. Ayer mismo pasaron por allí representantes de centrales obreras para reunirse con autoridades sanitarias y exigir un conjunto de obras frente las dificultades que tiene que afrontar el personal por deterioro de la infraestructura y faltantes de insumos.

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El HIGA es el centro sanitario público más importante de la región, con derivación de alta complejidad para 16 distritos de la zona, y con notable demanda en temporada, cuando por sus guardias, consultorios y quirófanos pasan –por ejemplo- todos los lesionados y heridos más graves de hechos que se registren en vía pública o rutas.

Cuando se cumplió el primer mes del corte de suministro de gas se registró frente a las puertas del HIGA una protesta médicos, enfermeros y operarios para denunciar la situación y sus consecuencias. Lo reflejaron con una pava eléctrica y un cartel: “Con esta pava bañamos a los pacientes”, decían frente a la falta de agua caliente en el sector de internación.

Las soluciones que aparecen son coyunturales y no terminan de ser la mejor ni necesaria respuesta. Fuentes consultadas por LA NACION indican que el servicio de viandas para pacientes, que está tercerizado, debió mudarse frente a la falta de gas.

El lavadero tiene un servicio parcial puertas adentro con maquinarias eléctricas pero mayoría de lote que se deriva al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil, para que se haga allí el proceso y regrese limpio y en condiciones al HIGA.

Con gas envasado se intentaron sostener algunas prestaciones, entre ellas alguna caldera y cocina. “Qué va a pasar si esto se extiende y cuando en marzo empiece el frío no haya cómo calefaccionar a los internados”, confió una fuente que sigue de cerca la evolución de estas obras por realizar, todavía en instancias de papeles. Todos allí tienen claro que la obra de gas es amplia y llevará tiempo.

Desde el HIGA informaron a LA NACION que por estos días en el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires tramita la documentación para cerrar la contratación de la empresa que se hará cargo de la obra. “Hay una partida de 50 millones de pesos que ya está afectada”, aseguraron.

Fuentes de Camuzzi Gas Pampeana ya habían advertido a LA NACION que por las características y servicio de este establecimiento había una colaboración cercana para contribuir a una solución más pronta.

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Personal que se desempeña en el hospital confirmó que la revisión de instalaciones disparó enormes sorpresas. Había cañerías en pésimo estado y hasta “llaves de corte que son para usar en red de agua”. También derivaciones y extensiones hacia nuevos espacios que no habían sido declaradas y ahora se deben blanquear en los planos.

Mientras tanto el hospital sigue funcionando, sobre todo en el área de emergencias. “Desbordado, siempre con pacientes en camillas por horas, a veces días”, aseguró un profesional que se mueve a diario por allì.

Guardia, quirófano y unidad coronaria son tres de los pocos sectores que mantienen normalizada la prestación de gas de red, ya que tienen conexión desde un medidor distinto a los que fueron vandalizados el pasado 6 de noviembre.

Ezequiel Navarro, secretario general de la seccional Mar del Plata de Central de Trabajadores Argentinos (CTA), contó a LA NACION que junto a sus pares de CGT y CTA-T se reunieron este viernes con el director provincial de Hospitales, Juan Riera. “Le planteamos la preocupación y le pedimos un plan de obras para el HIGA porque se necesitan muchas cosas más que el gas”, dijo a LA NACION.

Al funcionario le insistieron sobre los problemas reiterados con los ascensores, que son antiguos y tienen fallas periódicas. También la situación de los baños públicos, que si bien han tenido distintas etapas de reparación, tienen constantes deterioros o son blanco de vandalismo. “Pedimos un plan de inversión”, remarcó Navarro.