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El exgeneral Pavel se perfila como favorito para ganar la presidencia checa

Praga, 25 ene (EFE).- El exgeneral Petr Pavel, apoyado por el actual gobierno de centro derecha liberal, se perfila como el favorito para ganar esta semana la segunda y decisiva vuelta de las elecciones presidenciales en la República Checa y convertirse en el sucesor del jefe de Estado saliente, Milan Zeman.

Los últimos sondeos indican que el exjefe del Estado Mayor checo se impondrá con hasta un 57 % de los votos a su rival, el polémico exprimer ministro y magnate agroindustrial Andrej Babis, absuelto este mes en un proceso por presunta corrupción.

Ambos aspirantes a la presidencia en Chequia, un cargo protocolario y representativo, tienen un pasado comunista.

Pavel, de 61 años, fue miembro del partido comunista entre 1985 y 1989, algo que años más tarde calificó como un "error" y trabajó en la inteligencia militar entre 1991 y 1993, cuando el país ya había iniciado su transición hacia un sistema democrático.

Babis, de 68 años, también fue miembro del partido comunista y supuestamente agente de la StB, la inteligencia en la entonces Checoslovaquia, algo que el hoy empresario, cuya fortuna se estima en unos 4.000 millones de dólares, niega.

GRAN APOYO

Pese a su escasa experiencia política, Pavel ha logrado ganar adeptos con su estilo directo y retórica sobria y conciliadora, y también con su llamada a dignificar el ejercicio del cargo.

En sus últimos mítines, el exgeneral logró reunir a decenas de miles de personas en varias ciudades del país centroeuropeo, como hoy en el centro de Praga.

En la primera vuelta electoral, el pasado 13 y 14 de enero, el antiguo jefe del comité militar de la OTAN -el primero procedente de un país excomunista- logró ser el candidato más votado, con un 35,4 %, apenas 0,4 puntos porcentuales más que Babis.

Eso sí, varios candidatos que quedan fuera en la primera vuelta, como la economista liberal Danuse Nerudova, el senador y diplomático Pavel Fischer, y el senador y oncólogo Marek Hilserman, pidieron a sus seguidores votar por Pavel en la segunda ronda.

FRENTE CONTRA BABIS

Así, los comicios van a decidirse en gran medida por el número de seguidores de esos tres candidatos que "acudan a la urnas para votar contra Babis", explicó el analista Jiri Pehe.

Y ello a pesar de que en la primera vuelta estos votantes "no eran claros simpatizantes de Pavel, por su pasado comunista o bien por su falta de carisma", matizó el experto en declaraciones a EFE en Praga.

En las elecciones de este viernes y sábado también influirán los errores en la campaña, no exenta de golpes bajos, y cuyo tema dominante fue la guerra en Ucrania.

Babis, que insistió en su propuesta de una conferencia de paz para poner fin a la guerra en Ucrania, soliviantó a sus aliados en la OTAN, principalmente Polonia y las repúblicas bálticas, al afirmar durante un debate televisado que no mandaría a soldados checos a esos países en el caso de una invasión rusa.

Horas más tarde se tuvo que retractar, al reconocer que Praga vulneraría así el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, lo que para muchos votantes podría haber confirmado la retórica populista y cierta debilidad prorrusa del magnate.

La República Checa, un país de 10,7 millones de habitantes y bajo un régimen comunista hasta 1989, forma parte de la OTAN desde 1999 y de la Unión Europea (UE) desde 2004.

Junto a Polonia y los países bálticos, Chequia es uno de los más fervientes defensores de Ucrania, con una cuantiosa ayuda militar, humanitaria y la acogida de cientos de miles de refugiados de guerra.

El ganador de las elecciones asumirá el cargo a comienzos de marzo cuando termine el segundo y último mandato de Zeman.

Este antiguo socialdemócrata destacó al frente de la presidencia por su cercanía a Rusia y China, al tiempo mantuvo una tensa relación con la prensa y con el gobierno de turno, aunque siempre fue percibido como un aliado de Babis.

Gustavo Monge

(c) Agencia EFE