Estudio: Libros "desafiados" se dispararon en 2021 en EEUU

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NUEVA YORK (AP) — Deborah Caldwell-Stone, directora de la Oficina para la Libertad Intelectual de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas (ALA, por sus siglas en inglés), nunca ha estado tan ocupada.

“Hace un año, podríamos haber recibido uno, tal vez dos informes diarios sobre un libro cuestionado en una biblioteca. Y, por lo general, esas llamadas serían para obtener orientación sobre cómo manejar un desafío o materiales que respalden el valor de la obra cuestionada”, dijo Caldwell-Stone a The Associated Press. “Ahora, recibimos tres, cuatro, cinco informes al día, necesitados de apoyo y algunos de mucho apoyo”.

“Estamos en el teléfono constantemente”, agregó.

Los reportes de prohibiciones de libros e intentos de prohibiciones de libros, junto con las amenazas contra los bibliotecarios, se han disparado durante el último año y la ALA ha incluido algunas cifras en su informe anual sobre el estado de las bibliotecas de Estados Unidos, publicado el lunes. La asociación encontró 729 desafíos, que afectaron a casi 1.600 libros, en escuelas y bibliotecas públicas en 2021, más del doble que en 2020 y la cifra más alta desde que la ALA comenzó a recopilar desafíos hace más de 20 años.

Es probable que el total real del año pasado sea mucho más alto. La ALA recopila datos a través de las cuentas en redes y los casos que conoce de bibliotecarios, educadores y otros miembros de la comunidad. No se incluyen libros retirados de forma preventiva por bibliotecarios — por temor a protestas de la comunidad o la pérdida de sus empleos — ni desafíos no informados por las bibliotecas.

El número bien podría crecer nuevamente en 2022, dijo Caldwell-Stone, a medida que las juntas escolares y las legislaturas lideradas por conservadores promulguen más restricciones. La semana pasada, la legislatura de Georgia aprobó un proyecto de ley que aceleraría el proceso de eliminación de libros considerados “perjudiciales para menores”.

“Nada me sorprendería”, dice Caldwell-Stone.

Los dos libros más cuestionados en la lista de los 10 principales de la ALA han estado en las noticias a menudo: las memorias gráficas de Maia Kobabe sobre identidad sexual, “Gender Queer”, y “Lawn Boy” de Jonathan Evison, una novela sobre el paso a la adultez narrada por un joven gay. Ambos han sido señalados por funcionarios republicanos.

El otoño pasado en Virginia, Glenn Youngkin respaldó la prohibición de los dos libros por parte de una junta escolar local durante su exitosa candidatura a gobernador. Casi al mismo tiempo, el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, apoyó la decisión de una junta escolar de eliminar “Gender Queer”.

Recientemente, en Florida, el gobernador Ron DeSantis criticó a “Gender Queer” y “Lawn Boy” al aprobar una ley que obligaría a las escuelas primarias a proporcionar una lista de búsqueda de todos los libros disponibles en sus bibliotecas o utilizados en la instrucción y permitiría a los padres denunciar, dijo DeSantis.

Kobabe y Evison mencionaron en entrevistas recientes la ironía de que sus libros fueran atacados: ninguno se propuso escribir una historia para jóvenes. Pero ganaron seguidores entre los estudiantes con la ayuda de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas, que ha otorgado a cada libro un premio Alex por obras “escritas para adultos que tienen un atractivo especial para adultos jóvenes, de 12 a 18 años”.

“Creo que en gran parte nuestros libros reciben tanta atención porque son ganadores de premios y terminaron siendo comprados por bibliotecas de todo el país”, dijo Kobabe.

Otros en la lista de la ALA, prácticamente todos citados por temas LGBTQ o raciales, incluyen el éxito de ventas de Angie Thomas “The Hate U Give”, centrado en un tiroteo policial de un adolescente negro; “All Boys Aren’t Blue” de George Johnson, “This Book Is Gay” de Juno Dawson y “Beyond Magenta” de Susan Kuklin. También aparecen dos obras más antiguas que han estado en la lista antes: la novela autobiográfica de Sherman Alexie “The Absolutely True Diary of a Part-Time Indian”, y la novela debut de la ganadora del premio Nobel Toni Morrison “The Bluest Eye” ("Ojos azules").

La asociación de bibliotecas define un “desafío” como una “queja formal por escrito presentada ante una biblioteca o escuela solicitando que se eliminen los materiales debido a su contenido o idoneidad”. La ALA no mantiene una cifra precisa de cuántos libros se han retirado realmente, pero durante el último año han surgido casos rutinariamente. En diciembre pasado, un distrito escolar en San Antonio, Texas, retiró cientos de libros de la biblioteca para “asegurarse de que no tuvieran ningún material obsceno o vulgar”.