Encapuchados, armas y una situación “muy violenta”: el desesperado relato de dos argentinos que quedaron varados en Perú en medio de las protestas

Cristal Fellay y Facundo Cabrera, los argentinos varados en Perú
Cristal Fellay y Facundo Cabrera, los argentinos varados en Perú

Hace unas horas, Cristal Fellay, una argentina de 30 años de vacaciones en Perú, vio como 20 personas encapuchadas y con armas corrían alrededor de su colectivo. Ingresaron al vehículo y se acercaron a donde estaba ella, junto a su pareja, Facundo (38). Los encapuchados miraron a Facundo y le pidieron el documento. Ella les decía que estaba en su cartera, pero le gritaron que le estaban hablando a él. “Cuando les mostró el DNI y vieron que era argentino, se fueron. Fue una situación muy violenta. Fue la gota que rebalsó el vaso, para darnos cuenta de que necesitábamos pedir ayuda”, le dice Fellay a LA NACION.

Cristal Fellay y Facundo Cabrera (38) decidieron irse de vacaciones al país sudamericano. “Antes de venir estuvimos averiguando a ver como estaba la situación, pero parecía que era mucho más leve, que no iba a pasar a mayores”, cuenta Cristal. Se encontraron con un escenario que los sorprendió. Desde hace semanas, están tratando de evitar las manifestaciones.

Hoy sienten que la situación llego al límite. Se encuentran en Valle de Dios, a 500 kilómetros de Lima. “Esta vez las protestas son más violentas. Hubo cosas prendidas fuego, más ruido, gritos. En nuestro caso, desde que salimos el martes al mediodía estamos sin comer. Teníamos dos botellitas de agua de 600ml que las estamos administrando. Uno se va desesperando, porque ya llevamos dos noches varados”.

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

“Lo que menos nos preocupa a esta altura es estar sin comer. Queremos llegar a Lima y poder volver a Buenos Aires”, expresan quebrados a LA NACION.

La pareja llegó el 26 de diciembre a Lima, y hasta después de año nuevo todo se encontraba tranquilo. “No había noticias de ningún tipo de problema”, continúa Cristal. Decidieron emprender el viaje hacia el sur, para conocer Machu Picchu y Cuzco, y “ahí fue cuando comenzaron los problemas”, relata la pareja.

Cuando quisieron salir de Cuzco, todos los caminos se encontraban cerrados, no podían salir, y el aeropuerto estaba por ser tomado por los manifestantes. “Si bien la situación parecía cada vez más desesperante, tratábamos de tener buena onda buscando una solución. Y si bien nos asustaba la situación porque se estaba poniendo más violento, decidimos seguir con el viaje. También porque no teníamos otra opción”.

Cristal y Facundo cuentan que llegar al aeropuerto de Cuzco fue una odisea. “Quince cuadras a la redonda ya estaban los manifestantes, había militares y policías en la calle.”

Lograron llegar al norte de Perú, a Máncora, una localidad de playa que se encuentra a 200 kilómetros de la frontera con Ecuador, pensando que iban a poder continuar con el viaje. Hasta ese momento se suponía que los conflictos se estaban dando al sur del país. Sin embargo, el dueño del lugar donde se hospedaban les recomendó volver a Lima, porque había rumores de posibles manifestaciones en la zona. Hasta un probable paro nacional. “En ese momento nos alertamos”, expresa Facundo.

Decidieron emprender la vuelta a Lima, salieron el martes al mediodía. “El plan era el miércoles al mediodía llegar a Lima, ya que el bus tarda 18 horas. Teníamos un par de días ahí y el sábado tenemos el pasaje para volver a Buenos Aires”.

Cristal Fellay y Facundo Cabrera
Cristal Fellay y Facundo Cabrera

El martes a la noche los cruzó el primer corte. No estaban siquiera en la mitad del camino y pasaron la noche esperando que levanten el paro. “Ningún camión intentó pasar por encima. Todos esperaban a que se dignen a parar la manifestación”, cuenta Fellay.

La pareja se puso en contacto con el consulado argentino en Perú, quienes les ofrecieron ayuda una vez que la pareja llegue a Lima. Tienen 24 horas para llegar a la ciudad y el panorama parece complicado.