Empleada dice que CVS la despidió por negarse a dar medicamentos que provocan el aborto. Ahora está demandando

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Rogelio V. Solis/AP

Una enfermera dice que CVS no respetó sus creencias religiosas y la despidió por negarse a dar a pacientes medicamentos que provocan el aborto.

Ahora Paige Casey, una devota católica de Virginia, demandó a CVS Health y a su MinuteClinic.

CVS Health autorizó la petición de Casey de no recetar ni administrar medicamentos abortivos, así como anticonceptivos, basándose en sus creencias católicas durante más de tres años, según una demanda presentada el 31 de agosto en el Tribunal de Circuito del Condado Prince William en Virginia.

Sin embargo, la demanda dice que este acuerdo terminó “abruptamente” en diciembre de 2021 antes que fuera despedida meses más tarde después de trabajar en locales de la clínica en el norte de Virginia.

La demanda de Casey dice que CVS la despidió ilegalmente en violación de la ley estatal de Virginia, específicamente con respecto a su “libertad de conciencia”.

Un portavoz de CVS Health dijo a McClatchy News en un comunicado que la “prevención del embarazo” es una función laboral esencial de MinuteClinic para los empleados de CVS Health.

CVS tiene “un proceso definido para que los empleados soliciten y se les conceda una autorización razonable debido a sus creencias religiosas, que en algunos casos puede ser una exención de realizar ciertas funciones de trabajo”, dijo el portavoz.

“Sin embargo, no es posible conceder una autorización que exima a un empleado de realizar las funciones esenciales de su trabajo”.

La demanda dice que CVS celebró una asamblea en agosto de 2021 para anunciar que la compañía “ya no autorizaría a los empleados con convicciones religiosas a no prescribir abortivos, anticonceptivos hormonales y otras formas de control de la natalidad que pueden causar abortos”.

En los meses posteriores, Casey siguió reiterando que no podía participar en la prestación de servicios de aborto antes de ser despedida el 1 de abril, según la demanda.

La demanda dice que CVS infringió la cláusula de conciencia de Virginia. La cláusula establece: “Cualquier persona que declare por escrito una objeción al aborto por motivos personales, éticos, morales o religiosos no estará obligada a participar en procedimientos que den lugar a dicho aborto”.

Unos meses después de ser contratada por por CVS, Casey escribió en un formulario de solicitud de autorización “que como católica practicante tiene prohibido prescribir o facilitar el uso de un medicamento o dispositivo que impida o pueda impedir la implantación de un óvulo fecundado”, según la demanda.

Casey reclama $100,000 por daños y perjuicios en concepto de salarios perdidos, anticipos y salarios atrasados, entre otros. Está representada por abogados de la organización legal Alliance Defending Freedom (ADF).

Denise Harle, una de las abogadas de Casey y directora del Center for Life de ADF, dijo a McClatchy News en un comunicado que su cliente tenía un historial laboral “intachable”.

“Paige fue despedida por razones injustas, y ninguna corporación debería poder obligar a alguien a participar en actividades que contradicen su fe profunda”, añadió Harle.

Mientras tanto, el portavoz de CVS dijo que “a medida que continuamos mejorando nuestros servicios de MinuteClinic, la educación y el tratamiento de los pacientes en materia de salud sexual —incluyendo la prevención del embarazo, la prevención, detección y tratamiento de las infecciones de transmisión sexual y las prácticas sexuales más seguras— se han convertido en funciones laborales esenciales de nuestros proveedores y enfermeras”.