El fenómeno que desplomó el precio de la electricidad en California

Jesús Del Toro

California ha establecido objetivos muy ambiciosos en material de energías limpias y en días recientes ha registrado un gran impulso al respecto, en el ámbito de la energía solar.

Gracias a la amplia y creciente infraestructura de paneles solares instalados en ese estado, el pasado 11 de marzo se logró, por unos momentos, una producción de electricidad vía energía solar equivalente al 50% de toda la demanda eléctrica californiana.

Una proporción inmensa que aunque no se registra en todo momento sí es un claro indicador de que en California la energía solar y la electricidad generada por ella ya no son una “alternativa”. Son una de las fuentes energéticas mayores.

La producción eléctrica de granjas de paneles solares, plantas solares térmicas y viviendas con paneles solares es tan cuantiosa en California que en varios momentos del 11 de marzo de 2017 representó el 50% de la demanda eléctrica en ese estado. (IBT)

Eso provocó un fenómeno singular. Como reportó Fortune, en las horas punta de máxima producción en las que la energía eléctrica solar –producida tanto por grandes ‘granjas’ de células fotovoltaicas como por plantas de energías solar térmica y por paneles solares instalados en viviendas– logró cifras récords, la abundancia de ese flujo eléctrico hizo que los precios de la electricidad al mayoreo cayeran por debajo de cero.

Es decir, en ese momento la electricidad resultó virtualmente gratis en California.

Ciertamente se trató de un caso muy específico y de breve duración, provocado en gran medida, como señala Fortune, por el hecho de que las grandes plantas eléctricas, como las nucleares o termoeléctricas, no pueden frenar su producción y abastecimiento de energía de forma súbita. Entonces, en esos momentos del 11 de marzo en que la producción vía solar llegó a un récord, las otras fuentes de electricidad siguieron aportando sus cuotas y todo ello suscitó que hubiese tanta oferta de electricidad que el precio de esa energía al por mayor se desplomó, incluso hasta valores negativos.

Por ello, eso no significó que el consumidor recibió una factura en cero, pues los precios finales se definen con base en los costos promedio de la energía al por mayor en periodos más amplios, pero sí constituyó un singular momento de cambio, una prueba del florecimiento sustantivo de la energía solar.

No es algo que sucede todos los días, pero sí es un claro signo de una tendencia al alza. Hace apenas 15 años, como se comenta en el portal Quartz, California casi no producía electricidad con tecnología solar. Y el pasado 11 de marzo la capacidad de producción solar instalada alcanzó 4 millones de kWh y esa infraestructura seguirá creciendo.

Así, podría llegarse a un momento en que la electricidad en California será muy barata, y quizá incluso gratis en ciertos aspectos, gracias a la abundancia de energía proveniente de fuentes renovables. Eso podría suceder sobre todo en primavera y otoño, cuando el consumo es menor y por ello la oferta, como sucedió brevemente el 11 de marzo, puede llegar a exceder el consumo.

Por lo pronto, como comenta Fortune, en muchas áreas de California la electricidad solar es ya más barata que la producida con carbón, gas o incluso el viento.

Y esa enorme cantidad de energía tiene otras implicaciones. Por ejemplo, la infraestructura eléctrica muchas veces no tiene capacidad para manejar cantidades mayores, por el riesgo de sobrecargas, por lo que a veces es necesario cerrar el flujo de electricidad renovable para prevenir tensiones excesivas.

Eso sucedió, por ejemplo, el pasado 27 de marzo, como narra la radio pública KQED: ese día, varias granjas solares tuvieron que ser desactivadas dado que en la red eléctrica había más energía de la que los californianos podían consumir. Como la generación vía energía solar es menos predecible que la electricidad proveniente de plantas nucleares o termoeléctricas, esas fluctuaciones son mayores cuando la energía solar se convierte, como en California, en un componente mayor de la oferta energética.

Pero en la medida en que esa infraestructura se amplíe y, por ejemplo, los excedentes de California puedan abastecer a otras regiones o se desarrollen baterías de muy alta capacidad para almacenar los excedentes, la electricidad solar estará aún más presente, barata y a disposición de más consumidores.

Trabajadores instalan paneles solares en una casa en California. Cada vez más electricidad en ese estado es generada con tecnología solar. (AP)

El auge de la energía solar en California, impulsada por incentivos financieros y por la convicción de personas y empresas en ese estado, es un paso significativo no solo para tener una economía dinámica y un medio ambiente limpio sino para dar paso a nuevas innovaciones y desarrollos.

Por ejemplo, viviendas dotadas de paneles solares y baterías de alta capacidad pueden llegar a ser autosuficientes en generación de electricidad e incluso generar excedentes que entregan a la red eléctrica, obteniendo un ingreso potencial de ello.

En contrapartida, mantener o incluso ampliar la generación eléctrica vía el consumo de carbón, una de las propuestas de la administración de Donald Trump, posiblemente ofrecerá energía y empleos en cierta escala, pero todo ello atado a un pasado que cada vez se opaca más.

La electricidad vía solar, en cambio, luce con un futuro caudaloso y brillante para la economía, los empleos, el medio ambiente y los consumidores en general.

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